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“Ya gasté US$15.500 y todavía no llegué”: de Ezeiza a la final del Mundial, la ansiedad argentina por no perderse a Messi

A menos de 48 horas de la final de la Copa del Mundo entre la Argentina y España, el hall de partidas internacionales del Aeropuerto Internacional de Ezeiza reunió a los pasajeros del primero de ...

“Ya gasté US$15.500 y todavía no llegué”: de Ezeiza a la final del Mundial, la ansiedad argentina por no perderse a Messi

A menos de 48 horas de la final de la Copa del Mundo entre la Argentina y España, el hall de partidas internacionales del Aeropuerto Internacional de Ezeiza reunió a los pasajeros del primero de ...

A menos de 48 horas de la final de la Copa del Mundo entre la Argentina y España, el hall de partidas internacionales del Aeropuerto Internacional de Ezeiza reunió a los pasajeros del primero de los tres vuelos especiales que Aerolíneas Argentinas programó para trasladar hinchas a Nueva York, sede de la gran cita mundialista.

Los mostradores del check-in de la línea de bandera se tiñeron de remeras de la selección nacional y accesorios albicelestes. Los pasajeros lograron resolver en tiempo récord un viaje y adquirieron pasajes que quintuplican los precios habituales, con un piso de US$5000. A este monto deben sumar luego los gastos de estadía y los tickets de reventa para el partido del domingo en el New Jersey Stadium, cuyo precio a esta hora no baja de los US$7000.

Algunos compraron primero el vuelo y después buscaron la entrada. Otros hicieron el camino inverso. En el caso de Lautaro, un joven de 27 años, decidió viajar con un pequeño grupo de familiares “superados por el entusiasmo” que les produjo la memorable remontada 2-1 de la Argentina sobre Inglaterra por las semifinales. Su prioridad fue encontrar un asiento en el avión antes que la entrada.

“Era lo más difícil de conseguir”, cuenta este vecino de Parque Leloir, que trabaja importando y revendiendo repuestos para motos. Recién después, en reventa, logró comprar tickets por US$7000. El lunes por la mañana ya estará de regreso. “Esperemos que sea una vuelta feliz”, cerró con entusiasmo antes de embarcar.

Pablo Ezequiel Becerra, abogado de General Rodríguez, siguió una estrategia distinta. Ni bien terminó la semifinal con el seleccionado inglés, abrió la página de la FIFA y pasó casi cuatro horas en una fila virtual hasta conseguir una entrada oficial para la final. Solo entonces empezó la búsqueda del vuelo, que recién pudo cerrar al día siguiente, cuando aparecieron los nuevos lugares dispuestos por Aerolíneas en clase económica. “Ya gasté US$15.500 y todavía no llegué”, dijo entre risas. Describió la final de la Copa del Mundo como “un acontecimiento histórico”.

Los tres vuelos especiales de Aerolíneas Argentinas partirán desde Ezeiza rumbo al aeropuerto John F. Kennedy de Nueva York a bordo de Airbus A330. El primero despegará este viernes a las 21.30; el segundo, el sábado a las 9. Tras agotarse ambos servicios en menos de 12 horas, la compañía sumó una tercera frecuencia para el sábado a las 22. Los pasajes de los dos primeros son de ida y vuelta, y se comercializaron con tarifas de alrededor de US$ 5.000 en clase económica y US$10.000 en clase ejecutiva, mientras que el tercero es solo de ida, por US$2200.

Entre quienes esperan para embarcar en el primero de los tres vuelos especiales, hay familias, grupos de amigos y personas que viajan solas. Algunos estuvieron en Qatar, como Hernán, porteño, de 50 años. Después de la experiencia que vivió en 2022 —asistió a los primeros partidos de la selección y luego regresó especialmente para la final—, decidió anticiparse y compró la entrada para el partido decisivo antes de la semifinal con Inglaterra. “Con mi familia y mis amigos teníamos mucha confianza en que íbamos a ganar, porque este equipo es un espectáculo. Por cábala, me empezaron a pedir que me asegurara un lugar antes”, explica.

El problema apareció después, cuando comenzó a buscar pasajes: las opciones eran largas, con escalas múltiples y precios elevados. La solución llegó con el correo de Aerolíneas Argentinas que anunciaba los vuelos especiales a Nueva York. “Era lo que estaba buscando”, contó. Consiguió un asiento en clase económica.

Para él, el domingo será una oportunidad de revivir una de las jornadas más emocionantes de su vida, aunque asegura que lo más importante será estar en la tribuna acompañando al equipo. La entrada la obtuvo a través del sitio oficial de la FIFA, en una ubicación detrás de uno de los arcos, por unos US$8000. “Claro que, como todos, quiero el bicampeonato, pero lo primero es poder estar ahí, acompañar y alentar a esta selección, que es un orgullo”, resumió .

Un viaje de 24 horas y un desafío pendiente

Ezeiza también albergó a argentinos que lograron a contrarreloj viajar a Nueva York en otras aerolíneas. Andrés Serviña, de 32 años y oriundo de Viedma, decidió emprender este viaje hace apenas 24 horas, con la intención de cumplir lo que define como el sueño de su vida: ver a la selección argentina en una final del Mundial. Contó que ya venía siguiendo el precio de los pasajes y que, mientras se jugaban los últimos minutos de la semifinal ante Inglaterra, tenía abiertas distintas páginas para intentar comprar un vuelo. Sin embargo, tras la clasificación, los valores se dispararon y creyó que ya no podría viajar.

“No pude dormir de la tristeza”, recordó. Recién cuando comenzaron a difundirse los vuelos especiales y tras una búsqueda frenética a puro “F5”, encontró un pasaje de American Airlines por $1,8 millones. “Es una ganga en comparación con lo que rondaba la mayoría de los precios”, dice. Esa misma noche salió desde Viedma rumbo a Trelew, recorrió unos 500 kilómetros por tierra, tomó un vuelo al amanecer hacia Buenos Aires y ahora continuará viaje hacia Nueva York, con escala en Miami.

Todavía, sin embargo, tiene pendiente el desafío más importante: conseguir una entrada para la final. Mientras intenta hacerlo a través de las redes sociales —incluso abrió una cuenta de TikTok para contar la experiencia y pedir ayuda—, asegura que no pierde la esperanza. Fanático del fútbol, explicó que la espina de “no haber podido viajar al Mundial de 2014 fue una motivación extra para hacer este esfuerzo”.

Será su primer partido mundialista y también su primera visita a Estados Unidos, una oportunidad que pudo aprovechar porque ya contaba con la visa norteamericana para un viaje familiar previsto para el año que viene. Sobre el pronóstico, lanzó: “Tengo mucha fe, este es el equipo de los milagros”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/ya-gaste-us-15500-y-todavia-no-llegue-de-ezeiza-a-la-final-del-mundial-la-ansiedad-argentina-por-no-nid17072026/

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