Valor sentimental, la gran triunfadora en una ceremonia marcada por los discursos políticos
La película noruega Valor sentimental (Sentimental Value) confirmó este sábado su protagonismo en la temporada alta de premios al convertirse en la ganadora absoluta de las categorías más impo...
La película noruega Valor sentimental (Sentimental Value) confirmó este sábado su protagonismo en la temporada alta de premios al convertirse en la ganadora absoluta de las categorías más importantes de los Premios del Cine Europeo (European Film Awards), que se entregaron en Berlín.
El aplaudido film de Joachim Trier confirmó el favoritismo con el que había llegado a la ceremonia al obtener los premios a mejor película, mejor dirección, mejor actor europeo (Stellan Skarsgård), mejor actriz europea (Renate Reinsve), mejor guion y mejor banda sonora. Al mismo tiempo, Valor sentimental sigue en cartel con una sostenida repercusión en los cines argentinos: superó las 30.000 entradas vendidas desde su estreno el 15 de enero.
La española Sirãt: trance en el desierto, otra de las grandes protagonistas europeas de la actual temporada de premios, sobresalió en las categorías técnicas: ganó los premios a la mejor fotografía, mejor edición, mejor diseño de sonido y mejor dirección de arte. El film de Oliver Laxe, que integra junto a Valor sentimental y la argentina Belén la lista de 15 finalistas al Oscar internacional, se estrenará en los cines argentinos el jueves 29 de enero.
Otro título de próximo estreno en nuestro país, Arco, ganó el premio europeo a la mejor película animada. Coproducida entre Francia, el Reino Unido y Estados Unidos y dirigida por los franceses Ugo Bienvenu y Gilles Casaux, llegará a los cines locales el 5 de febrero.
La ceremonia fue inaugurada por el director iraní Jafar Panahi (Fue solo un accidente), que habló sobre la dramática situación que vive su país luego de la brutal represión del régimen teocrático gobernante contra las movilizaciones y protestas de las últimas semanas, con un saldo de miles de muertos.
“No solo Irán, el mundo entero está en riesgo. La violencia sin respuesta se normaliza y cuando esto sucede se propaga y se vuelve contagiosa. Cuando la verdad es aplastada en algún lugar, la libertad queda asfixiada en todas partes. Y entonces nadie queda a salvo en ningún lugar del mundo. Ni en Irán, ni en Europa, ni en Estados Unidos, ni en cualquier otro espacio de este planeta”, señaló Panahi.
El realizador dijo que la tarea de los artistas y los cineastas es más difícil que nunca en este momento. “Si estamos decepcionados con los políticos, al menos deberíamos negarnos a guardar silencio. En tiempos de crimen, el silencio no es neutralidad. Es colaborar con la oscuridad”, concluyó.
También tuvo ribetes políticos el discurso de la actriz noruega Liv Ullmann, a quien se le entregó el Premio Europeo a la Trayectoria de este año. La actriz y directora de 87 años, musa de Ingmar Bergman y protagonista de varios de sus films, se mostró sorprendida por el hecho de que la ganadora del Premio Nobel de la Paz María Corina Machado le entregara la medalla que reconoce ese galardón al presidente estadounidense Donald Trump. El Nobel de la Paz es elegido y otorgado cada año en Oslo por un Comité Nobel Noruego.
“Soy noruega –dijo Ullmann-. Le dimos un Nobel a alguien que lo merecía y de repente ese premio le toca a otra persona. Es algo tan extraño… Al mismo tiempo estoy feliz, especialmente ahora, porque sé que en Noruega tenemos leyes que dicen: si haces mal uso de un Premio Nobel, te lo quitamos. Así que alguien en los Estados Unidos podría estar en este momento muy decepcionado. Acaba de recibirlo y lo perderá”.
Hubo un segundo reconocimiento a la trayectoria, el Premio al Logro Europeo en el Cine Mundial, que recibió la realizadora italiana Alice Rohrwacher (La quimera, Lazzaro felice).