“Un puente simbólico con Manhattan”: el nuevo mural de Charly García que revoluciona una emblemática esquina porteña
La esquina porteña de Corrientes y Callao se transformó y, desde hace unos pocos días, un monumental mural de Charly García, ubicado en la terraza de la librería y disquería Zivals, es el nue...
La esquina porteña de Corrientes y Callao se transformó y, desde hace unos pocos días, un monumental mural de Charly García, ubicado en la terraza de la librería y disquería Zivals, es el nuevo punto de atención.
“El mural de Clics Modernos surgió por inspiración divina”, dice a LA NACION Fernando Laviz, dueño del local que este año festeja su 55° aniversario. “Desde hace un tiempo debatíamos qué hacer en la terraza. Alfredo, el gerente, me propuso instalar unos paneles con las imágenes de las tapas de discos o de artistas para que la gente suba y se saque fotos. Me iluminé y, en ese momento, dije: Clics Modernos. Automáticamente nos miramos y todos coincidimos en la idea de un gran mural con la tapa de ese disco de Charly”, relata Laviz acerca de cómo surgió la idea de decorar el lugar con la portada del álbum que trascendió en el tiempo y se convirtió en símbolo de una época.
“Ellos me propusieron hacer un Charly con la estética de ese disco porque además tenían la aprobación, tanto de él como de Uberto Sagramoso, el fotógrafo que lo retrató a García en esa imagen de Nueva York tan potente”, recuerda en diálogo con LA NACION Martín Ron, el muralista que retrató a García acompañado por la frase “No bombardeen Buenos Aires”, que combina guiños y mensajes distribuidos en los casi 500 metros cuadrados del mural llamado Modern Streets.
“La historia cuenta que ese disco se iba a llamar Trapos Sucios y que sacaron una serie de fotos en las que Charly escribe con aerosol un grafiti en una pared como imagen para la tapa. Pero luego recorren un par de cuadras y al ver esa silueta negra (obra de un artista canadiense llamado Richard Hambleton) deciden cambiar. La pose de García con esa figura en tonos oscuros y la frase en la pared “Modern Clix” finalmente fue la elegida. Todo esto fue la base de inspiración para lo que comenzó a ser el mural que intenta construir un puente simbólico entre Manhattan y Buenos Aires”, detalla Ron al explicar cómo fue el proceso de inspiración del imponente mural que hoy viste la terraza del local que durante años fue punto de encuentro de músicos y artistas.
Ron eligió respetar la estética de la tapa del disco para mantener el tono dramático propio del comienzo de los 80, y replica la imagen del músico, pero con Buenos Aires como marco de fondo: aparece la calle Corrientes con códigos de la época en que apareció el álbum; entre otros detalles, destaca un colectivo de la línea 24. “La particularidad de esa escena es que está pintada como si fuera un negativo y los tonos están invertidos para darle un magnetismo particular, además permitirle al que le saque una foto que pueda jugar y recuperar los tonos de la gama original”, agrega.
El mural está sembrado de guiños que guardan relación con el local porque patentes y chapas de direcciones son fechas significativas en la historia de Zivals. Se completa con una imagen de la cúpula del Congreso todo negro, con un rayo que ilumina y subraya el tono dramático de la escena. “El mural se despliega en forma de ele y en la punta replicamos la pared de Manhattan retratada en la tapa del disco, pero sin Charly”, explica Ron. Tuvo la intención de darle a su obra un rol interactivo con la expectativa de que, en el futuro, si el espacio se abre al público y ese sector del mural se usa como fondo, las personas ocupen el lugar donde, en la imagen original, estuvo Charly García.
La obra incluye un pequeño bonus track porque replica un aspecto de la tapa del disco, justo sobre la palabra “Modern Clix”, poco comentado que seguramente sobrevivió porque se publicó en noviembre de 1983, al final de la dictadura militar. Si esa portada con esa foto hubiesen aparecido un tiempo antes, durante la etapa de censura, es probable que no hubiese superado el filtro.
El cierre de una trilogíaCon este mural, Martín Ron –que realizó más de 300 obras de arte urbano en cinco continentes y en ciudades como Londres, Miami, Moscú, o Nueva York– completa una trilogía de ídolos populares que visten a Buenos Aires. Al Diego Maradona de “el mural más grande del mundo”, ubicado a un costado de la Autopista 25 de Mayo, y al Lionel Messi con su brazo y puño derechos en alto, se les suma la imagen del enigmático Charly García con un cigarrillo en la mano y la mirada perdida, con Buenos Aires de los 80 de fondo.
“Uno como artista siempre tiene ganas de pintar a los ídolos populares, porque el arte urbano te da la posibilidad de instalar una obra y perdura en el tiempo. Pero yo me reservo la posibilidad de hacerlo cuando el proyecto conjuga una serie de aspectos. El personaje, la pared idónea y el momento adecuado se deben combinar. No es que tenga un plan y la intención de ir pintando uno a uno los personajes icónicos de la Argentina, solo lo hago si el proyecto se ajusta a esa mirada que tengo de que la obra sea el punto de encuentro de estos tres aspectos. En este caso, todo eso se dio porque Charly es magnético y estuvo de acuerdo, porque él está identificado con el lugar y considera la obra valiosa, y porque Corrientes y Callao es el lugar perfecto para ese mural”, sostiene Ron, un artista nacido en Caseros, que es reconocido como uno de los mejores muralistas del mundo a partir de un estilo hiperrealista que se transformó en una marca registrada.
El mural de Charly demoró en materializarse 35 días por las incómodas lluvias otoñales, cuando el plan era finalizarlo en algo más de 20. “En este caso cambiamos lo que hacemos habitualmente y avanzamos con los fondos para no spoilear el mural, y dejamos a Charly para el final. Por otro lado, estaba oculto por los andamios porque lo hicimos en una terraza y se veía poco de lo que estábamos haciendo”, describió el artista.
Y continuó: “Cuando se descubrió, nos sorprendió a todos porque estábamos trabajando sobre el mural y no teníamos la imagen en perspectiva. Superó largamente nuestras expectativas. Los días finales trabajamos sobre los detalles y el laqueado final, pero con todo el mural a la vista. Fue un concierto de bocinazos, de gritos de la gente, de ver el revuelo y la buena onda que generaba”. Así, sin buscarlo, Ron construyó en pocas cuadras un circuito de artístico propio porque en Callao y Córdoba se alza otra de sus obras, que se suma a las obras pintadas en las paredes laterales del Hospital de Clínicas.
La fecha oficial para la inauguración del mural es el 25 de mayo, cuando los organizadores planean realizar un show que todavía no está confirmado, pero que si todo transcurre de acuerdo con las expectativas se desplegará como una versión porteña de la mítica terraza de “3 Savile Road” de Londres: probablemente presente a algún artista próximo a Charly García que despliegue el repertorio del músico, en versión tributo.
“Ya vemos cómo cambió la manera de circular por esta esquina. Se ven drones volando y gente tomando fotos desde enfrente. Además entran y nos preguntan si pueden subir a ver el mural, aunque todavía no está habilitado”, explica Laviz, orgulloso de como luce Charly en la terraza de la emblemática esquina.