Un economista analizó la salida de Marco Lavagna y la marcha atrás con el nuevo IPC: “Se generó un ruido innecesario”
Este lunes y luego de una creciente tensión en el Gobierno por cómo medir el proceso de desinflación, el director del Indec, Marco Lavagna, renunció a su cargo. Casi en paralelo, el ministro de...
Este lunes y luego de una creciente tensión en el Gobierno por cómo medir el proceso de desinflación, el director del Indec, Marco Lavagna, renunció a su cargo. Casi en paralelo, el ministro de Economía, Luis Caputo, confirmó que no se aplicará la actualización del índice de precios al consumidor (IPC) prevista para enero, que impulsaba el propio Lavagna.
En diálogo con LN+, el economista Gabriel Caamaño analizó el impacto de ambas decisiones en el tablero económico nacional, y manifestó en ese sentido que “se generó un ruido innecesario”.
Gabriel Caamano, economista“Para mí, es una mala decisión del Gobierno mantener la vieja medición”, expuso Caamaño. Según el economista, el Ejecutivo libertario “venía apilando varias buenas y de repente, con esto, llegó la mala”.
Al analizar la medida, el especialista subrayó que “era una cuestión técnica que ya se había decidido. Lo venían trabajando hace un año y la argumentación que dieron, de que quizás les podría subir unos puntos la inflación, es muy floja de papeles“.
Un proceso indiscutiblePese a mostrarse crítico respecto al alejamiento de Lavagna, Caamaño subrayó que “el proceso desinflacionario es indiscutible”.
“Pero, al mismo tiempo, esta decisión va a empezar a generar un ruido en las mediciones”, resaltó Caamaño. Desde el prisma del especialista, “El Gobierno tiene más problemas de discurso que de hechos”.
En consonancia, sostuvo que quienes conforman el Gabinete nacional, “suelen enojarse ante las críticas de los economistas”. “Aunque a veces, son ellos mismos los que se contradicen. Por ejemplo cuando dicen, ‘no vinimos a acumular reservas’, y terminan el día haciendo exactamente lo contrario”, destacó Caamaño.
El termómetro y la fiebreAl final de la entrevista, el economista cerró con una metáfora.
“El Gobierno le dio mucha importancia a esos dos puntos de más en la última medición de la inflación. Pero, como todo en la vida, esto tiene costos. Es decir, están concentrados en discutir el termómetro y no la fiebre. Es todo innecesario”, concluyó Caamaño.