Trump ahora juega a dos puntas con Rodríguez y Machado mientras se autodefine como “presidente interino de Venezuela”
WASHINGTON.- Mientras la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la líder opositora María Corina Machado -acérrimas rivales políticas- están enfrascadas en una virtual pulseada p...
WASHINGTON.- Mientras la presidenta interina de Venezuela, Delcy Rodríguez, y la líder opositora María Corina Machado -acérrimas rivales políticas- están enfrascadas en una virtual pulseada por congraciar a Donald Trump, el mandatario norteamericano volvió a marcar la cancha justo en la previa de la que será otra semana crucial para el futuro del país sudamericano, que desde hace diez días tiene a Washington como centro geográfico de la toma de decisiones.
“Presidente interino de Venezuela”, se autodefinió el líder republicano en una sugestiva imagen manipulada de su propio perfil en Wikipedia, y publicada en su red Truth Social. Un mensaje directo al mejor estilo Trump, mientras juega a dos bandas con el régimen chavista y la propia Machado, a quien recibirá el jueves en la Casa Blanca.
En medio de la expectativa en Washington por la reunión con la Premio Nobel de la Paz, dejada de lado por el gobierno norteamericano para la transición inicial tras la captura de Nicolás Maduro, Trump abrió la puerta a reunirse con Delcy Rodríguez, quien según distintas versiones trabaja subterráneamente para aceitar una visita a la capital norteamericana.
Trump posts a screenshot on Truth Social calling himself the “acting president of Venezuela” pic.twitter.com/o7ycbjMERX
— Vera Bergengruen (@VeraMBergen) January 12, 2026“Estamos trabajando muy bien con el liderazgo , y ya veremos cómo resulta todo”, dijo Trump el domingo por la noche a bordo del Air Force One, y al ser consultado por una periodista si planeaba reunirse con Rodríguez, respondió: “En algún momento lo haré. Ella nos preguntó si podíamos comprar 50 millones de barriles de petróleo y le dije: ‘Sí, podemos’. Ya están en camino a Estados Unidos“.
Durante el fin de semana se reveló que una misión enviada por Rodríguez, liderada por el diplomático Félix Plasencia -excanciller venezolano entre 2021 y 2022- junto a otros funcionarios, estuvo en Washington para avanzar con el Departamento de Estado en la reanudación de las relaciones diplomáticas entre Venezuela y Estados Unidos y explorar la posibilidad de que la mandataria interina mantenga un encuentro con Trump más temprano que tarde.
Plasencia es considerado un hombre de confianza de Delcy Rodríguez, en virtud de que ambos trabajaron juntos en la embajada en Londres.
US President Donald Trump said that relations with Venezuela’s leadership were 'working out well' and that at some point, he will meet with Venezuela's interim President Delcy Rodriguez pic.twitter.com/ZjiAD6lchL
— Reuters (@Reuters) January 12, 2026Mientras apuesta al pragmatismo en su vínculo con Estados Unidos, Delcy Rodríguez recogió el guante este lunes sobre el mensaje de Trump en su red social. “He visto por allí caricaturas en Wikipedia de quién manda en Venezuela. Bueno, aquí hay un gobierno que manda en Venezuela, aquí hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén en Estados Unidos”, dijo en un acto con simpatizantes, aunque sin mencionar al presidente norteamericano. “Avanzamos en relaciones internacionales de respeto”, añadió.
“He visto por allí caricaturas en Wikipedia de quién manda en Venezuela. Bueno, aquí hay un gobierno que manda en Venezuela, aquí hay una presidenta encargada y hay un presidente rehén en los EEUU”, dice Delcy Rodríguez a raíz del mensaje de Trump en rrss… pic.twitter.com/mgfjZWm1pS
— Gabriela Gonzalez (@GabyGabyGG) January 12, 2026Por su parte, Diosdado Cabello, ministro de Interior y Justicia y hombre fuerte del chavismo, sostuvo que el avance para restablecer las relaciones diplomáticas con Washington responde a la necesidad de Caracas de brindarles protección a Maduro y a su mujer, Cilia Flores, presos en Nueva York acusados de narcoterrorismo.
“Nos permitirá tener representación consular para que puedan estar velando por la seguridad y tranquilidad de nuestro presidente Maduro y de Cilia en Estados Unidos“, indicó.
A la par de los movimientos del régimen para acercarse a Washington, Machado -que este lunes fue recibida por el papa León XIV en el Vaticano- prepara su desembarco en en la capital norteamericana para una reunión personal de alto voltaje político con Trump en la Casa Blanca. Aunque el mandatario había anticipado que sería el “martes o miércoles”, su vocera, Karoline Leavitt, confirmó este lunes que el encuentro se producirá el jueves.
“La última semana ha demostrado que el presidente hizo una evaluación realista y correcta de lo que debía ocurrir en Venezuela en este momento... Hemos visto un gran nivel de cooperación de Rodríguez y su equipo con Estados Unidos, y el presidente Trump espera que continúe”, señaló Leavitt, que hizo referencia al “enorme acuerdo energético y la liberación de presos políticos.
🚨Karoline Leavitt: "The last week has shown that the President made the right realistic assessment of what needed to take place in Venezuela at this moment in time... We've seen a great level of cooperation and the President expects that to continue."pic.twitter.com/eD7TAjXesn
— Derrick Evans (@DerrickEvans4WV) January 12, 2026Pese a no haber sido considerada por el presidente norteamericano para participar de la transición en Venezuela en la era post Maduro, Machado ha evitado confrontar con Trump, en un delicado equilibrio entre sostener su dura postura antichavista y no quedar al margen de las futuras decisiones de la Casa Blanca sobre su rol en la transición en Caracas.
La líder opositora -que el mes pasado fue ayudada por Estados Unidos para salir de Venezuela y viajar a Oslo- elogió la audaz decisión de Trump de capturar a Maduro y llevarlo ante la Justicia norteamericano, y más aún, en los últimos días lo endulzó al mostrarse dispuesta a compartir con él su galardón, un llamativo gesto de “solidaridad” que recibió el beneplácito del líder republicano, pero que el propio Instituto Nobel se encargó de echar por tierra.
“Una vez que se anuncia un premio, no puede revocarse, compartirse ni transferirse a otros. La decisión es definitiva y permanece para siempre”, sentenció el comité noruego.
Cuando Trump fue consultado el viernes si recibir el premio de manos de Machado le haría reconsiderar su opinión sobre el papel de la líder opositora en Venezuela, Trump tuvo una respuesta ambigua. “Tendré que hablar con ella. Quizás esté involucrada en algún aspecto de esto. Me parece muy bien que quiera venir, y entiendo que esa es la razón”, dijo durante una reunión con ejecutivos de compañías petroleros para discutir sobre la reconstrucción de la infraestructura venezolana.
Lo que derive del encuentro entre Trump y Machado es una incógnita, mientras la administración republicana avanza a paso firme en su tutela con el régimen de Rodríguez para acelerar los planes petroleros y la liberación de presos políticos.
“El apuro por acceder al círculo íntimo de Trump y obtener el respaldo del presidente pone de manifiesto cómo las facciones rivales en Venezuela están cortejando a Washington en su lucha por obtener ventajas tras la caída de Maduro”, señaló The Wall Street Journal.
La congresista republicana María Elvira Salazar, de Florida, quien ha mantenido asiduo contacto con Machado durante sus largos meses de clandestinidad en Venezuela, afirmó que la líder opositora “se ganó” el derecho a recibir el apoyo de Trump y se mostró confiada en que sea una reunión positiva.
“Estoy segura de que tendrá una conversación muy buena, larga y fructífera con el presidente”, auguró Salazar a la cadena CBS. “Creo que la recibiremos con los brazos abiertos en el Congreso, y estoy segura de que Trump estará muy, muy complacido con esa reunión”, añadió.
Sin embargo, en algunos círculos políticos de Washington advierten que la reunión de Machado con Trump podría ser arriesgada para las aspiraciones políticas de la líder opositora. Algunos temen que pueda recibir un trato similar al que tuvo el presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, en febrero pasado en el Salón Oval, y toparse con una situación incómoda sentada junto al presidente.
En esta entrevista, la diputada opositora Gaby Arellano, exiliada en Colombia y cercana a Machado, reconoció que son “momentos complicados”, pero que la comunicación con Washington no se rompió en ningún momento y que el trabajo continúa con el secretario de Estado, Marco Rubio, funcionario clave para los planes de Trump sobre Venezuela.
Abocado a los múltiples frentes externos en su agenda -además de Venezuela, Irán, Groenlandia y Cuba, entre otros-, el presidente se reunió esta mañana con Rubio en el Salón Oval.