Tolstói, el filósofo ruso que reveló qué imposibilita a las personas a alcanzar la felicidad plena
Muchas personas suelen tener una vida organizada y muy estructurada, pero al final del día, en algunos casos, esto no basta para alcanzar la felicidad plena. La respuesta a este sentimiento no rad...
Muchas personas suelen tener una vida organizada y muy estructurada, pero al final del día, en algunos casos, esto no basta para alcanzar la felicidad plena. La respuesta a este sentimiento no radica, según el filósofo León Tolstói, en la falta de éxito, dinero o reconocimiento, sino en un conflicto interno mucho más profundo.
El autor de Guerra y paz dejó una reflexión que, más de un siglo después, continúa vigente: “El secreto de la felicidad no es hacer siempre lo que se quiere, sino querer siempre lo que se hace”. Para el pensador ruso, el mayor obstáculo no es la adversidad, sino la contradicción constante entre lo que se desea y lo que se vive. Cuando una persona pasa sus días esperando que “algo cambie” para recién entonces sentirse feliz, entra en un círculo de insatisfacción permanente.
Esa tensión interna de desear otra realidad mientras se rechaza la actual genera a lo largo del tiempo una frustración latente, ya que la mente se enfoca en lo que le falta y pierde de vista lo que ya tiene. Así se comienza a vivir en un loop de conflicto que dificulta cualquier posibilidad de bienestar duradero.
Uno de los errores más comunes, según la mirada del reconocido escritor, consiste en imaginar la felicidad como un estado continuo de entusiasmo o placer. Bajo esa lógica, cualquier problema se vive como una señal de fracaso. Tolstói proponía una mirada diferente sobre la felicidad que consistía en no verla como “la ausencia de dificultades”, sino como de coherencia interna. La felicidad es entonces la capacidad de encontrar sentido incluso en etapas complejas.
¿Cómo se puede aplicar hoy la enseñanza de Tolstói?Para poder aplicar esta filosofía a la vida diaria, algunas de las claves son:
Aceptar lo inevitable: resistirse a todo solo incrementa el malestar.Actuar sobre lo que sí depende de uno: cambiar desde la calma resulta más eficaz que reaccionar desde la frustración.Buscar sentido en lo cotidiano: no todo será extraordinario, pero puede ser significativo.Revisar expectativas: la felicidad no es permanente; entender esto permite tener una relación más saludable con la propia realidad.La enseñanza de Tolstói no propone ignorar problemas ni romantizar dificultades. Invita a reducir la lucha interna entre lo que se desea y lo que se vive. En esa coherencia cotidiana es donde, según el pensador ruso, se encuentra la posibilidad real de bienestar.
Otras frases poderosas del pensador ruso León TolstóiLev Nikoláievich Tolstói vivió entre los años 1828 y 1910. Entre sus obras más famosas se encuentran Guerra y paz y Ana Karenina, las cuales son consideradas la cúspide del realismo ruso. Algunas de las frases más resonantes e inspiradoras en la actualidad de sus trabajos son:
“El único conocimiento absoluto que puede alcanzar el hombre es que la vida no tiene sentido”.“Todos piensan en cambiar el mundo, pero nadie piensa en cambiarse a sí mismo”.“Cuando amas a alguien, amas a la persona tal como es, y no como te gustaría que fuera”.“En el mejor de los casos, es necesario el elogio o la alabanza de las relaciones más sencillas y amistosas, al igual que la grasa es necesaria para mantener las ruedas girando”.“Me alegra que me veas tal como soy. Sobre todo, no me gustaría que la gente piense que quiero probar algo. No quiero probar nada, solo quiero vivir; no causar mal a nadie más que a mí mismo. Tengo ese derecho, ¿no?“.