Tiene 366 empleados: los nuevos dueños de Vicentin buscan reactivar una histórica algodonera
En medio de la incertidumbre por su futuro y tras meses sin actividad, Algodonera Avellaneda -ligada a integrantes de la familia Vicentin- dio un paso que podría abrir una vía para reactivar part...
En medio de la incertidumbre por su futuro y tras meses sin actividad, Algodonera Avellaneda -ligada a integrantes de la familia Vicentin- dio un paso que podría abrir una vía para reactivar parte de su operatoria. La empresa aceptó una oferta presentada por Nueva Vicentin Argentina SA, la sociedad que surgió tras el rescate de la cerealera Vicentin y quedó bajo el control del grupo Grassi SA, para firmar un acuerdo de desmote de algodón a fasón en sus plantas del norte del país.
El esquema prevé que la compañía procese algodón provisto por el cliente en sus desmotadoras y contempla un plazo mínimo de cuatro campañas algodoneras consecutivas. Para una empresa que lleva meses con la actividad paralizada, el acuerdo podría significar la posibilidad de volver a poner en marcha parte de su infraestructura industrial. El acuerdo todavía no entrará en vigencia de manera automática. Debido a que Algodonera Avellaneda atraviesa un proceso de concurso preventivo, el convenio deberá contar previamente con la autorización del juez que interviene en el caso, Fabián Lorenzini.
Según surge de un documento al que accedió este medio, el esquema plantea que Algodonera Avellaneda preste servicios industriales de desmote, es decir, el proceso mediante el cual se separa la fibra de algodón de la semilla y otros subproductos. En el texto se establece que el servicio consiste en “el recibo del Algodón (a granel en camión, en rollo de algodón y/o módulo de algodón) en las plantas para obtener de ello, a través del desmote los productos, su almacenaje posterior y carga a camión para despacho”.
El contrato prevé, además, volúmenes de procesamiento que permitirían sostener la operatoria de las plantas. En ese sentido, el documento señala que “AASA asume el compromiso de procesar un volumen mínimo de algodón para el desmote en las plantas de Pinedo de 30.000 toneladas totales anuales y de 30.000 toneladas totales anuales en la planta de Bandera”. En conjunto, el esquema contempla la posibilidad de procesar hasta 60.000 toneladas de algodón por año, además de un volumen mínimo mensual de actividad. En efecto, el documento también establece que la empresa deberá realizar el desmote del algodón “en un volumen mensual de 4000 (cuatro mil) toneladas”, salvo en casos en los que el cliente no disponga de suficiente materia prima para cumplir ese nivel de procesamiento.
Para facilitar el reinicio de la actividad, la propuesta contempla, además, un financiamiento inicial destinado a cubrir gastos operativos urgentes. En el documento se establece que “el cliente otorgará a AASA, a requerimiento de este, un financiamiento por hasta la suma máxima de dólares estadounidenses trescientos mil (US$300.000)”.
Ese financiamiento, según se detalla en el acuerdo, deberá destinarse a cubrir necesidades operativas inmediatas. Entre los usos previstos figuran “cancelación parcial de deudas salariales y cargas sociales exigibles; (ii) plan de pagos de servicios operativos esenciales; iii) la ejecución de las inversiones y gastos necesarios para la puesta a punto operativa”.
La situación de Algodonera Avellaneda se volvió crítica en los últimos meses. La empresa, ubicada en el Parque Industrial de Reconquista, Santa Fe, permanece sin actividad desde fines de septiembre del año pasado, aunque la producción ya venía cayendo meses antes en medio de la crisis que atraviesa el sector textil y el impacto de la mayor competencia de productos importados. La paralización había dejado en una situación de incertidumbre a 366 empleados que tiene la firma.