Tiene 22 años y es CEO: creó un sistema que detecta incendios forestales antes que la NASA y levantó US$2,7 millones
Aislado por la pandemia, Franco Rodríguez Viau miraba con profunda impotencia cómo los incendios en las sierras de Córdoba arrasaban con el ecosistema y las casas de sus seres queridos. En las a...
Aislado por la pandemia, Franco Rodríguez Viau miraba con profunda impotencia cómo los incendios en las sierras de Córdoba arrasaban con el ecosistema y las casas de sus seres queridos. En las aulas de la escuela técnica donde estudiaba junto a sus amigos decidió transformar esa frustración en una solución que hoy se llama “Satellites on Fire”, una startup climate-tech que acaba de levantar US$2,7 millones de fondos internacionales para expandir un sistema de inteligencia artificial que previene catástrofes detectando el fuego 35 minutos más rápido que la propia NASA.
A los 16 años, Rodríguez Viau, hoy con 22 años y convertido en el cofounder y CEO de la startup, junto a sus compañeros de la Escuela Técnica ORT, Joaquín Chamo y Ulises López Pacholczak , no pensaban en rondas de inversión ni en fondos internacionales cuando se pusieron a la tarea de ejecutar un proyecto escolar en una herramienta para detectar incendios antes de que sea tarde. Buscaban una solución que pudiera dar respuestas a las familias afectadas por los focos en las diferentes zonas y provincias con un alto nivel de riesgo de incendio.
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“Fue una sensación de impotencia muy fuerte. No podíamos hacer nada desde nuestras casas, pero queríamos intentar cambiar eso”, recordó Rodríguez Viau a LA NACION. Satellites on Fire acaba de cerrar una ronda de inversión por US$2,7 millones, liderada por Dalus Capital, con participación de Draper Associates, Vitamin C y Draper Cygnus VC, entre otros fondos.
El sistema que habían desarrollado en primera instancia detectaba incendios con imágenes satelitales, pero necesitaba perfeccionarse. Lo consiguieron con el paso del tiempo y a fuerza de prueba y error. “La información llegaba con entre tres y cinco días de demora. No queríamos que quedara en algo curricular, sino que pudiera llegar a impactar en la vida de las personas”, recordó.
Cuando lo presentaron ante organismos vinculados al manejo del fuego a nivel nacional, les dijeron que la información con esta demora no les servía porque necesitaban “detección temprana”. Lejos de abandonar la idea, el equipo hizo lo contrario: volvieron a empezar para perfeccionar el sistema. “Ahí entendimos que el problema era la detección temprana. Empezamos a hablar con cientos de personas y a reconstruir la solución desde cero”, contó.
Así decidieron no depender de la construcción de hardware propio —satélites o cámaras—, que resultaba costoso y difícil de escalar. En su lugar, diseñaron una plataforma basada íntegramente en software que nuclea información en tiempo real de múltiples fuentes: satélites de la NASA, la NOAA y la Agencia Espacial Europea, combinados con cámaras ópticas rotativas 360° en territorio y drones de sus propios clientes. Hoy el sistema detecta incendios, en promedio, 35 minutos antes que soluciones tradicionales como las de la NASA. “Somos una plataforma que nuclea toda esa tecnología sin depender del hardware propio, y eso nos permite crecer mucho más rápido”, afirmó.
El salto de proyecto a empresa no fue inmediato. El primer cliente pago llegó un año y medio después: un usuario en Córdoba que pagó unos $1000 por mes para monitorear su casa por los incendios que podían surgir alrededor. Luego llegó el primer gran contrato, con Forestal Argentina, la empresa más grande forestal del país con quien llevan cerca de cuatro años trabajando. El crecimiento se aceleró. Actualmente, la compañía tiene más de 55.000 usuarios a nivel global, bajo un modelo freemium, monitorea 41 millones de hectáreas y opera en 21 países, con foco en América Latina, pero presencia también en África, el sudeste asiático y pilotos en Estados Unidos.
Según resaltó Rodríguez Viau, hoy el modelo de negocio combina suscripciones mensuales o anuales para empresas forestales, energéticas, agrícolas, aseguradoras y gobiernos, que utilizan la plataforma para prevenir y responder a incendios. Para los jóvenes emprendedores, la tecnología es el núcleo del negocio. La plataforma integra información satelital cada cinco minutos, datos meteorológicos, cámaras en torres y reportes en territorio.
A partir de eso, desarrolla tres modelos de inteligencia artificial: uno para detección temprana, otro para identificar columnas de humo en cámaras y un tercero para predecir cómo se propagará el incendio. “Hoy no solo detectamos el fuego, sino que podemos anticipar hacia dónde va a avanzar”, explicó. Ese enfoque ya tuvo impacto concreto: en México, aseguró, lograron reducir a cero la tasa de mortalidad de brigadistas al mejorar la información disponible para atacar incendios.
A diferencia de otros jugadores del mercado, que desarrollan sus propios satélites o infraestructura, Satellites on Fire optó por ser una plataforma de software que integra tecnologías existentes. Eso le permitió escalar más rápido y con menores costos en un mercado donde, según el propio Rodríguez Viau, “cada vez hay más competidores lanzando satélites, pero con modelos difíciles de sostener”.
La validación llegó también del lado de los inversores. “Es un ejemplo perfecto de cómo el talento latinoamericano está creando soluciones de IA de clase mundial para enfrentar el cambio climático”, destacó Diego Serebrisky, managing partner de Dalus Capital.
El crecimiento del proyecto de los jóvenes emprendedores fue acelerado. Hace un año y medio tenían solo tres clientes en la Argentina. Hoy superan los 30 en distintos países y sectores. En 2025 su sistema ayudó a dar respuesta a más de 600 incendios forestales.
Antes de esta ronda, ya habían levantado US$900.000 con inversores como Naciones Unidas, MIT de Massachusetts, Cornell University y el fundador de Reddit, Alexis Ohanian. Con el nuevo financiamiento, la empresa planea mejorar sus modelos de inteligencia artificial, avanzar en seguros paramétricos contra incendios junto a AON en América Latina y expandirse en Estados Unidos.
“Lo más difícil fue empezar sin conocimiento específico y tener que aprender de todo: finanzas, legales, ventas, producto”, reconoció el joven. A eso se sumó otro obstáculo: la edad. Presentarse con 17 años ante grandes empresas o instituciones no siempre generaba confianza. “En general se confía más en alguien con experiencia. Eso fue un desafío grande”, admitió. Hoy, está al frente de un equipo de 23 personas, lidera una de las apuestas de climate-tech más prometedoras de la región, demostrando que la rentabilidad, la inversión de alto nivel y el impacto social urgente pueden sentarse en la misma mesa.
Para Franco Rodríguez Viau, la visión de largo plazo es integral. En un horizonte de cinco años proyecta que la empresa no solo abarque la prevención, detección y monitoreo, sino también el ataque directo: “Nos vemos integrando drones para apagar incendios de forma automática, para que hagan la contención inicial y poder reducir las pérdidas catastróficas”.