Generales Escuchar artículo

Tenía sed de mundo, trazó un plan y aprovechó un rasgo del país para alcanzar su meta: “La forma de trabajar argentina”

En Argentina, Agustín Zaid tenía una vida cómoda. Buena familia, buenos amigos, buenos proyectos. Pero había algo más. Desde muy chico tenía sed de mundo, un mundo que más adelante decidió ...

Tenía sed de mundo, trazó un plan y aprovechó un rasgo del país para alcanzar su meta: “La forma de trabajar argentina”

En Argentina, Agustín Zaid tenía una vida cómoda. Buena familia, buenos amigos, buenos proyectos. Pero había algo más. Desde muy chico tenía sed de mundo, un mundo que más adelante decidió ...

En Argentina, Agustín Zaid tenía una vida cómoda. Buena familia, buenos amigos, buenos proyectos. Pero había algo más. Desde muy chico tenía sed de mundo, un mundo que más adelante decidió no solo explorar a nivel terrenal, sino también en el plano intelectual. Fue así que ingresó a la Universidad de Buenos Aires para estudiar Filosofía, una carrera que culminó con éxito y cultivó sus perspectivas.

Si bien había tenido la oportunidad de realizar diversos viajes, Agustín deseaba abrirse a una nueva experiencia a fin de enriquecer aún más sus visiones de la vida. Para ello, se dijo, necesitaba trazar un plan. En Argentina, se había asociado con su padre y un amigo suyo para crear una empresa de frutas y verduras orgánicas a la que le fue bien y con la que había adquirido conocimientos invaluables. Con las nuevas herramientas, ideó en paralelo un nuevo proyecto, una empresa de marketing 100% digital que le permitiría transformarse en nómada y saciar su sed de mundo.

Con una buena perspectiva por delante, un día anunció que se iba a vivir un tiempo a España para explorar otra cultura en su cotidianeidad y desde allí salir a recorrer el resto del planeta. Sin embargo, lo primero que descubrió como viajero fue el impacto de las despedidas, que en nada se parecían a un `hasta pronto´ cualquiera: “Siempre me acuerdo del llanto en Ezeiza, no solo cuando me fui por primera vez, sino cada vez que me voy”, dice Agustín mientras recuerda su partida de la Argentina.

Lo bueno, lo diferente y lo complejo: “Los argentinos somos un poquito más... “

Desembarcó en Madrid en 2021 con 23 años, una gran dosis de adrenalina y una innegable felicidad: Agustín sentía que el mundo se había abierto y estaba allí, disponible, para darle forma a un sinfín de oportunidades.

Si bien halló ciertas similitudes en hábitos y costumbres sociales, pronto descubrió que estaba en un territorio un tanto más diferente de lo que había imaginado. Aun así, los comportamientos alejados a su propia construcción de la normalidad fueron bienvenidos, en definitiva, había llegado a otro país para expandir su mirada del mundo: “La española es una sociedad mucho más estructurada”, asegura Agustín. “Todo está muy reglado y la ley se cumple muchísimo y los argentinos somos un poquito más... a ver... un poquito más flexibles en ese sentido y eso me parece que fue un choque interesante”.

“También, con el tiempo, descubrí que acá se viven muchos problemas con la vivienda, que creo que es algo que nos tocó vivir de primera mano a todo el que se vino para acá, y es algo complejo”, continúa pensativo. “En cuanto a la calidad de vida, es un lugar mucho más tranquilo y con mucha más estabilidad en varios sentidos”.

Filosofía aplicada a una misión digital: “Escuchar bien antes de decidir”

En la nueva vida de Agustín la estabilidad trajo muchas consecuencias positivas. A España había llegado con un plan que pronto cobró vuelo. Su agencia (ConTesta) creció no solo gracias a sus prácticas profesionales del pasado, sino también a su carrera, Filosofía, que le sirvió para potenciar su visión de la empresa.

Con el paso de los años, la expansión se vio reflejada en el equipo, que hoy está integrado por trece personas - todos argentinos- y en los contratos: tiene clientes en España, Alemania, República Checa, Reino Unido, Estados Unidos, México, Perú, Colombia y Argentina: “A los primeros clientes de afuera los conseguí yendo a eventos y conociendo gente en otros países. De la carrera de Filosofía uso, entre varias herramientas, sobre todo una cosa: escuchar bien antes de decidir”, dice Agustín con una sonrisa.

“En España, en relación a las oportunidades laborales, hay muchas posibilidades”, afirma Agustín, aunque aclara que lo ve ante todo en su rubro y en la visión globalizada de lo que emprende.

Nómada digital para saciar la sed: “Salir al mundo me enseñó a relativizar las cosas”

En esta primavera de 2026, Agustín está en Argentina de vistita. Llegó sin avisar y sorprendió a todos sus seres queridos. El joven asegura que sus caras de asombro quedarán en su memoria como uno de los recuerdos más lindos. Para él, no hay nada que se compare a la forma de construir vínculos humanos que tiene el argentino.

Cinco años pasaron desde que Agustín dejó Argentina para cumplir un sueño que nada tiene que ver con darle la espalda a su propio país, sino con obedecer a ese impulso que siempre vivió en su interior: la sed de mundo. De hecho, su cultura empresarial es totalmente argentina y trabaja codo a codo con clientes de su país natal.

Para el filósofo, soñar a lo grande es fundamental, pero bajarlo a la tierra es el camino para que no quede solo allí, en el plano de la fantasía. Su plan, por fortuna, finalmente tuvo éxito: “En este momento estoy viviendo como nómada digital: viví un tiempo en China, en Tailandia, en Polonia, en Viena, en Budapest. Aprovechando que mi empresa es digital, trabajo con distintos clientes en diversos lugares del mundo. Todo esto, a su vez, me permite ir conociendo y entendiendo otras culturas. Creo que a nivel laboral tenemos muchas similitudes en el mundo, pero nosotros tenemos una creatividad que es muy valorada; la forma de trabajar argentina suma, aporta, en todos los mercados”, asegura.

“Salir al mundo me enseñó a relativizar las cosas”, continúa. “Ahora que estuve viviendo en lugares como Asia, me parece que ahí, en esas costumbres, hay algo muy interesante para pensar. En Argentina somos de una manera, pero no es la única forma de ser en este planeta y creo que los argentinos podríamos aprender mucho de otras culturas”, concluye.

*

Destinos Inesperados es una sección que invita a explorar diversos rincones del planeta para ampliar nuestra mirada sobre las culturas en el mundo. Propone ahondar en los motivos, sentimientos y las emociones de aquellos que deciden elegir un nuevo camino. Si querés compartir tu experiencia viviendo en tierras lejanas podés escribir a destinos.inesperados2019@gmail.com . Este correo NO brinda información turística, laboral, ni consular; lo recibe la autora de la nota, no los protagonistas. Los testimonios narrados para esta sección son crónicas de vida que reflejan percepciones personales.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/lifestyle/tenia-sed-de-mundo-trazo-un-plan-y-aprovecho-un-rasgo-del-pais-para-alcanzar-su-meta-la-forma-de-nid21102026/

Volver arriba