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Suben un 50% los casos de hantavirus en la provincia de Buenos Aires y ya hay siete muertos en lo que va del año

Un brote de hantavirus se desarrolla en la provincia de Buenos Aires con un dato que genera preocupación entre especialistas: el aumento de casos y muertes ocurre en un momento del año en el que ...

Suben un 50% los casos de hantavirus en la provincia de Buenos Aires y ya hay siete muertos en lo que va del año

Un brote de hantavirus se desarrolla en la provincia de Buenos Aires con un dato que genera preocupación entre especialistas: el aumento de casos y muertes ocurre en un momento del año en el que ...

Un brote de hantavirus se desarrolla en la provincia de Buenos Aires con un dato que genera preocupación entre especialistas: el aumento de casos y muertes ocurre en un momento del año en el que la enfermedad suele disminuir.

De acuerdo con los últimos boletines epidemiológicos bonaerenses, en lo que va de 2026 ya se registraron 18 casos confirmados y siete fallecimientos. En el mismo período de 2025 se habían notificado 12 casos, lo que implica un incremento cercano al 50%.

El Ministerio de Salud bonaerense advierte, además, que el comportamiento actual rompe con la estacionalidad histórica de la enfermedad. “Si bien históricamente el período otoño-invierno presenta menor incidencia, en este momento se registra una situación de brote”, señala uno de los informes oficiales semanales.

Ese escenario de alerta también se vio reflejado en un episodio reciente que amplificó la preocupación. En abril, un brote vinculado a un crucero que había partido desde Ushuaia encendió alarmas a nivel sanitario, luego de que una pareja desarrollara la enfermedad y muriese tras el viaje y se iniciara una investigación para determinar el lugar de contagio y el brote que ya dejó 10 infectados y tres fallecidos.

El hantavirus es endémico en la Provincia, sobre todo en áreas rurales y periurbanas, y suele concentrar la mayor cantidad de casos en primavera y verano. Sin embargo, el seguimiento epidemiológico muestra que desde 2025 se registra un aumento por encima de lo esperado que se mantiene en curso en 2026.

Uno de los indicadores que utiliza el sistema de vigilancia para medir la situación es el índice epidémico, que actualmente se ubica en 1,67, por encima del umbral de brote establecido en 1,25. El reporte lo resume de forma categórica: “indica una situación de brote”.

A la suba de casos se suma otro elemento clave: la letalidad. Con siete fallecidos sobre 18 confirmados, la tasa se mantiene elevada, en línea con lo que ya se había observado el año pasado a nivel nacional. En 2025, la mortalidad del hantavirus trepó por encima del 30%, un valor superior al promedio histórico.

La combinación de estos factores, más contagios, mayor mortalidad y actividad fuera de temporada, es lo que concentra la preocupación de los especialistas. Incluso, en informes previos, referentes del área admitieron ante LA NACION que, a nivel nacional, “no hay muchas certezas” sobre las causas de este comportamiento.

El brote actual se inscribe en un contexto más amplio. En 2025, la provincia había registrado 37 casos confirmados con 12 muertes en todo el año, lo que ya representaba un incremento respecto de períodos anteriores. La tendencia no solo no se revirtió, sino que se mantiene y crece en los primeros meses de 2026.

A pesar de la confirmación del brote, los boletines oficiales no detallan la distribución geográfica de los casos ni las variantes del virus involucradas. Esa información resulta clave desde el punto de vista epidemiológico, ya que en la Argentina circulan distintos genotipos del hantavirus, como Andes, Laguna Negra o Lechiguanas, con comportamientos diferentes.

En la región centro del país, incluida la provincia de Buenos Aires, predominan variantes del virus Andes. Algunas de estas variantes pueden presentar transmisión interhumana. Sin embargo, por ahora no hay datos oficiales sobre la tipificación de los casos actuales.

El hantavirus se transmite principalmente por contacto con secreciones de roedores silvestres infectados, como el ratón colilargo. El contagio ocurre al inhalar partículas virales presentes en ambientes contaminados con orina o excretas, o al manipular objetos en contacto con estos animales. En menor medida, algunas variantes pueden contagiarse de persona a persona.

 

La enfermedad puede comenzar con síntomas inespecíficos, como fiebre, dolores musculares o malestar general, pero en pocos días puede evolucionar hacia un cuadro grave, el síndrome cardiopulmonar, que requiere internación y puede derivar en la muerte.

En este contexto, las autoridades sanitarias insistieron en la importancia de la detección temprana y el seguimiento de los casos sospechosos. El diagnóstico precoz y la derivación oportuna a centros de mayor complejidad son claves para mejorar la supervivencia.

Cómo es la búsqueda en Ushuaia

La investigación para determinar el origen del brote vinculado al crucero se desarrolla en Ushuaia con un despliegue inusual: un equipo del Instituto Malbrán montó un laboratorio en plena zona de bosques y costas para rastrear la presencia del virus en roedores silvestres. El operativo se lleva adelante con el apoyo de Parques Nacionales y autoridades sanitarias locales.

El trabajo en campo incluye la instalación de unas 200 trampas en puntos considerados clave, definidos a partir de los movimientos de los pasajeros infectados y del conocimiento previo sobre hábitats de especies que pueden portar el virus. La búsqueda se concentra en áreas del Parque Nacional Tierra del Fuego, senderos y sectores costeros donde podría haber existido exposición.

Cada captura activa un protocolo riguroso. Los especialistas identifican la especie y trasladan el ejemplar a un laboratorio de campaña, donde extraen muestras de sangre para determinar si está infectado. Si el resultado es positivo, se conservan tejidos en frío para su posterior análisis en el Instituto Malbrán, donde se puede aislar el virus y determinar su variante a partir del material genético.

El objetivo es reconstruir el posible circuito de contagio. Para eso, el equipo cruza la información epidemiológica de los casos con el recorrido que realizaron los viajeros antes de embarcar. “Se buscan los sitios probables de infección, donde puede haber existido la transmisión”, explicaron desde el equipo a cargo del operativo, que trabaja sobre múltiples localizaciones ante la dificultad de precisar un único punto de exposición.

La pesquisa tiene además un rasgo particular: en Tierra del Fuego no hay antecedentes de estudios sistemáticos sobre hantavirus en roedores, lo que obliga a relevar el terreno casi desde cero. Por eso, el operativo combina la investigación local con un análisis más amplio, que forma parte de un trabajo internacional para entender cómo se originó y dispersó el brote detectado en alta mar.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/sociedad/suben-un-50-los-casos-de-hantavirus-en-la-provincia-de-buenos-aires-y-ya-hay-siete-muertos-en-lo-que-nid20052026/

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