Stellantis frenará su producción en Córdoba por siete semanas
A partir del próximo 1° de diciembre, la producción de las Fiat Titano y RAM Dakota quedará paralizada por siete semanas. Según pudo averiguar LA NACION, tres semanas se computarán como cese ...
A partir del próximo 1° de diciembre, la producción de las Fiat Titano y RAM Dakota quedará paralizada por siete semanas. Según pudo averiguar LA NACION, tres semanas se computarán como cese y las cuatro restantes como vacaciones. La actividad se retomaría el 18 de enero.
La decisión se enmarca en una caída de las ventas de estos vehículos tanto a nivel local como en la demanda exportadora. El parate en la planta de Ferreyra, Córdoba, no afectaría al Fiat Cronos, sedán que goza de buena salud en el mercado argentino.
El vehículo, que supo ser el más vendido por varios años consecutivos en el país, tendrá el cese habitual por vacaciones: entre el 21 de diciembre y el 18 de enero.
La parada llega en medio de versiones en torno al futuro de la situación productiva del grupo.
En 2024, Stellantis concretó una inversión de US$385 millones para convertir al complejo de Ferreyra en un polo productivo de pickups. De ese monto, además de salir las citadas camionetas, se fabricará también el motor turbodiésel Multijet 2.2 a partir de enero 2027. Su fabricación se destinará no solo a los modelos producidos localmente sino para abastecer a distintas fábricas de la región.
Ese plan contempló la creación de 1800 puestos de trabajo y una orientación fuertemente exportadora, con el objetivo de vender el 70% de lo producido a mercados externos, principalmente Brasil.
No obstante, la caída de la demanda en el país vecino cambió los planes productivos de varias automotrices, Stellantis entre ellas. Días atrás, resonaron las declaraciones de Herlander Zola, presidente del grupo automotor para América del Sur, quien en declaraciones con la prensa brasileña se refirió a la situación productiva argentina.
“Tenemos dos plantas en la Argentina. Dependiendo del mercado, de las reglas y de la competitividad de los productos, podemos trasladar la producción de una a otra, mantener las dos, cerrar una y mantener la otra o cerrar ambas. El costo de la mano de obra en la Argentina es el doble que en Brasil. Todo puede pasar”, afirmó en declaraciones al medio brasileño Exame.
El ejecutivo vinculó las dificultades industriales con la mayor competencia de los vehículos importados y la estructura de costos de la Argentina. “Con el mercado cerrado, funcionaba y nos daba un buen nivel de competitividad. Pero con el mercado abierto, definitivamente nos deja fuera de juego”, sostuvo ante Automotive Business.
El ejecutivo cuestionó especialmente las diferencias con Brasil. Además de asegurar que el costo laboral argentino duplica al brasileño, señaló que “el costo de producir en la Argentina, si consideramos que el parque de proveedores es limitado, no es competitivo”, afirmó.
El presidente regional también apuntó contra la presión de los vehículos provenientes del exterior. “El avance chino se produjo a una velocidad muy grande y todas las marcas que producían en la Argentina sufrieron en el mercado interno. No fueron solamente los chinos: los autos fabricados en Brasil también comenzaron a ingresar con mucha más competitividad que los producidos en la Argentina”, explicó.
“No depende solamente de la Argentina, porque el polo industrial abastece a América del Sur y Brasil representa el 65% del volumen de la región. Mientras no tengamos previsibilidad sobre lo que va a ocurrir en el mercado brasileño, es difícil tomar con seguridad cualquier decisión industrial en América del Sur”, afirmó.
Según recopiló este medio desde fuentes del sector, se sospecha que la dureza de sus dichos podría estar vinculado al clima electoral brasileño, que está pronto a una segunda vuelta entre Lula Da Silva y Flavio Bolsonaro.
Tiempo después, en el marco del lanzamiento de un nuevo Jeep para el país, fue Martín Zuppi, presidente de Stellantis Argentina, quien se refirió a la situación fabril del grupo.
“Cualquier planta de cualquier industria puede cerrar si no sos competitivo y no tenés mercado. La posición nuestra es que nosotros seguimos trabajando. Me parece que parte de la declaración de él está sacada de contexto. No hay nada oculto detrás ni ningún mensaje. Nosotros tenemos continuidad productiva tanto en El Palomar como en Córdoba y seguimos trabajando. Esa es la posición real”, precisó.
En relación a la contracción del mercado, el ejecutivo hizo especial énfasis en la necesidad de “ser competitivos para poder exportar”. “Por cuestiones de mercado podés tener alguna parada productiva, subir o bajar volúmenes, quitando un turno, aumentando la velocidad productiva o bajándola. Le pasa a Stellantis Argentina, Brasil y a cualquier terminal del mundo. No hay que buscar fantasmas”, añadió.
“Tenemos menos mercado en Brasil, pero siempre tenés que buscar mejorar la competitividad de tu producción en toda la cadena de valor: desde proveedores hasta la carga fiscal en nación, provincia y municipios”, completó.
En esa línea, hace apenas unos días Stellantis celebró los 1,5 millones de vehículos producidos en Córdoba y ratificó la continuidad productiva de sus proyectos allí.