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Solo en Off | Firmenich se confiesa en un libro y le toma examen a sus exsoldados de Montoneros

Durante largos meses (y años) poco y nada se supo de él, escondido casi por completo de cámaras y flashes, entre su polémico rol de asesor del presidente sandinista devenido en autócrata Danie...

Solo en Off | Firmenich se confiesa en un libro y le toma examen a sus exsoldados de Montoneros

Durante largos meses (y años) poco y nada se supo de él, escondido casi por completo de cámaras y flashes, entre su polémico rol de asesor del presidente sandinista devenido en autócrata Danie...

Durante largos meses (y años) poco y nada se supo de él, escondido casi por completo de cámaras y flashes, entre su polémico rol de asesor del presidente sandinista devenido en autócrata Daniel Ortega en Nicaragua y sus clases como docente universitario en el sur de España. Hasta que Mario Eduardo Firmenich, el líder de la organización Montoneros, reapareció por estos días en forma de libro, y volvió a generar movimiento entre sus (cada vez menos) soldados en aquella sangrienta aventura guerrillera que “El Pepe” supo comandar, sobre todo en la década del setenta. “No tiene por qué esconderse, no tiene causas abiertas en la Argentina”, murmura sin hacerse ver uno de los peronistas que aún hoy admira el liderazgo de Firmenich, indultado por Carlos Menem en los inicios de su mandato presidencial como modo de “pacificar la Argentina”. Con su nuevo libro, “Orígenes, las raíces de nuestra militancia”, el ex líder montonero-que no se hace ver cuando está en el país- brinda un panorama personal de su infancia y adolescencia, y lo conecta con la historia política nacional. Un modo de justificar, sin demasiados artilugios, su decisión de pasar a la lucha armada, en su pelea frontal contra la “democracia liberal proscriptiva”, y los “gorilas”, como líder del “tsunami de la generación montonera”, según puede leerse en las páginas de su libro.

Un libro cuya aparición molesta a los dirigentes actuales del peronismo, preocupados por volver a mostrarse como alternativa de poder. “Nunca fui zurdo”, contestó días atrás el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, uno de quienes construye para la candidatura de Axel Kicillof y que ignoró olímpicamente la aparición de esta improvisada autobiografía de Firmenich. Por su extensión y estilo, reconocen algunos que lo intentaron, el libro resulta incómodo de leer hasta para los miembros de su generación que aún están activos, pero lejos de aquellas acciones guerrilleras destinadas a la toma del poder, de las que Firmenich nunca se arrepintió. “Hay que leerlo antes de hablarle, porque te toma examen”, confiesa por lo bajo otro de los integrantes de aquella generación maravillosa, algo nostálgica de aquellos tiempos violentos, pero con la mayoría de sus integrantes dentro del juego democrático.

Sturzenegger, un recuerdo incómodo para sus ex compañeros de Pro

Puntuales y de buen ánimo, los macristas Cristian Ritondo y Fernando de Andreis, llegaron el jueves a la Casa Rosada para escenificar la “reconciliación” de Pro con el Gobierno. A la salida del protocolar encuentro, en el que tuvieron como interlocutores a los primos Martín Menem y Eduardo “Lule” Menem, pero por sobre todo a su viejo conocido, el jefe de gabinete Diego Santilli, De Andreis y Ritondo se cruzaron con periodistas de la sala de prensa, que como era de esperar, los chicanearon con la cantidad de macristas que ya se pusieron la camiseta violeta.

“Ustedes lograron meter a Santilli como jefe de Gabinete”, afirmó uno de ellos, y alguien más agregó, con sorna: “Y Sturzenegger también era de ustedes”. Allí fue cuando De Andreis, mano derecha de Mauricio Macri, y Ritondo, jefe del bloque de diputados nacionales, decidieron reaccionar. “Si me van a agredir, me voy”, se rió Ritondo. “Tampoco tienen porque recordarnos todo”, retrucó De Andreis, sin entrar en detalles sobre el vínculo con El Coloso, que de trabajar para el proyecto de Patricia Bullrich durante la campaña de 2023 pasó a ser puntal de la administración libertaria.

Javier Lanari y un debut con bajo perfil en el directorio del Banco Nación

Lejos de la Casa Rosada, aunque ahora trabaje cruzando la calle Rivadavia. Así está por estos días Javier Lanari, el ex secretario de comunicación y prensa del gobierno libertario, quien se alejó de su cargo como consecuencia directa del escándalo en torno a Manuel Adorni, que terminó con el jefe de gabinete fuera de la jefatura de gobierno y con muchas explicaciones para dar en la Justicia. Más tranquilo que en aquellos días difíciles, Lanari participó días atrás de su primera reunión del directorio del Banco Nación, al que se sumara por decreto presidencial el 21 de julio. “Estuvo escuchando, bajísimo perfil, ya va a aprender”, contaron en voz baja desde la entidad bancaria pública que preside Darío Wasserman.

En esa primera reunión, Lanari tuvo a su lado, entre otros, a Carolina Píparo, que recaló en el Banco Nación luego de su paso por la Cámara de Diputados, donde se alejó y más tarde volvió a formar parte del universo libertario. Una voz con conocimiento de causa agrega un dato: a pesar de la adrenalina del trabajo en Balcarce 50, Lanari “no extraña” su anterior tarea, hoy a cargo de su sucesor, Fabián Fernández.

Prat-Gay, la carta económica de los históricos de la UCR

Entusiasmados con el retorno a la discusión política, en los distintos comités y foros del radicalismo se preparan para dar batalla en 2027. Y en momentos en los que dos economistas, Hernán Lacunza y Carlos Melconian, se lanzaron al ruedo con intenciones presidenciales, varios de los históricos de la UCR meditan utilizar una carta parecida, pero diferente: la de Alfonso Prat-Gay, el ex ministro de Economía de Mauricio Macri, que desde siempre tiene afinidad con el radicalismo. “El radicalismo debe tener candidato presidencial”, dijo Mario Negri, la semana pasada, cuando junto a Ernesto Sanz, Jesús Rodríguez, Walter Ceballos, Facundo Suárez Lastra y Ricardo Gil Lavedra, entre otros, presentaron la actividad “radicales, estamos a tiempo” en un auditorio porteño.

Allí estuvo Prat-Gay, a quien varios de ellos le ven potencial como eventual candidato a Presidente, en medio de conversaciones con otros espacios como la Coalición Cívica, algunos dirigentes de Pro y la conducción del partido, que encabeza el joven Leonel Chiarella. “El que se adelanta, se manca”, afirmó uno de los impulsores de Prat-Gay en el grupo, convencido de que aún no es tiempo de definiciones.

El hebreo, motivo de disidencia entre el Gobierno y el kirchnerismo

La sintonía entre el presidente Javier Milei con la cultura judía y el gobierno del Estado de Israel es ampliamente conocida y parece dar siempre un paso adelante. Por eso, sorprendió (pero no tanto) que la Policía de Seguridad Aeroportuaria comenzara días atrás a impartir a sus integrantes un curso básico de idioma hebreo, a fin de “fortalecer la comunicación con pasajeros israelíes”, y ante la inminencia del inicio de los vuelos directos de la compañía El Al hacia el país. No todos están contentos con el curso: para José Glinski, director de la PSA durante el gobierno de Alberto Fernández y hoy diputado nacional kirchnerista, hay una “sobreactuación” en el vínculo que terminará perjudicando a la comunidad judía en el país. “No dudo de las buenas intenciones de nadie, pero la sobreactuación del Gobierno termina siendo perjudicial para los que vivimos acá”, hizo saber Glinski, que planteará esta visión en un foro contra el antisemitismo, el fin de semana que viene, en Santo Domingo.

Chocará con los partidarios de ese vínculo en el oficialismo, como la diputada Sabrina Ajmechet, con quien Glinski ya debatió en foros anteriores.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/politica/solo-en-off-firmenich-se-confiesa-en-un-libro-y-le-toma-examen-a-sus-exsoldados-de-montoneros-nid17082026/

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