Sol Pérez relató el dramático momento que vivió con su hijo a los cuatro días de nacer: “Se ahogó”
Durante la emisión de Sería Increíble (OLGA), Sol Pérez compartió con el resto del panel una experiencia que hasta el momento nunca había contado sobre ella y ...
Durante la emisión de Sería Increíble (OLGA), Sol Pérez compartió con el resto del panel una experiencia que hasta el momento nunca había contado sobre ella y su hijo Marco, fruto de su relación con Guido Mazzoni. A poco de convertirse en madre, vivió un hecho crítico que la puso a prueba.
Al inicio de su relato, Pérez dijo que su hijo tenía solo cuatro días y que desde el principio fue “muy glotón” y que por eso se ahogó mientras tomaba leche. “Él siempre quiere comer, comer y comer. Si estás comiendo algo, él quiere y le tenés que compartir”, mencionó.
“Cuando le estaba dando la teta, que es un universo y necesitás mucha ayuda. Yo tuve una asistente que me ayudó. Ella me dijo que, con la rosquita, que lo ponga en un pecho de una forma y del otro, tipo pelota de rugby (la izquierda), invertido. No sé, porque era más cómodo”, introdujo la panelista de también Cortá por lo Zano (Telefe).
Y continuó: “Entonces, ya habían pasado 50 minutos de que estaba en un pecho, porque yo ponía un cronómetro. Después de cambiarlo, él me pidió de nuevo teta, por eso lo acomodé en la izquierda y, como tomaba con pezonera para que no te muerda y tome bien la leche, en el medio se quedó dormido y le quedó un culito de leche… Bueno, se ve que dormido aspiró y se le fue esa leche a la garganta”.
En ese instante, Pérez contó que al parecer los bebés en aquella etapa de desarrollo no pueden escupir, entonces ella de inmediato le quitó la pezonera y empezó a hacerlo reaccionar con pequeños golpes en la espalda. “Lo di vuelta y le di. Pero no pasaba nada y se empezaba a poner rojo. En ese momento pensé que se me acababa la vida, me sentí muy inútil. Lo tengo que mantener vivo toda la vida y en solo cuatro días se me ahoga; no podía ser que sea tan estú***. Me preguntaba: ‘¿Cómo puede ser?’”, recordó Pérez y hasta señaló que recapitular ese momento le puso “la piel de gallina”.
Cuando lo dio vuelta por tercera vez al constatar que su hijo no reaccionaba, llamó desesperada a la mujer que trabaja en su casa y le pidió ayuda. “Cuando viene Andrea, a quien le debo mi vida entera, lo da vuelta, lo golpea en la espalda y nada. Entonces repite y se le ocurre soplarle en la cara. Ahí fue cuando Marco reaccionó”, agregó Pérez e insistió: “A ellos se ve que se les cierra la garganta cuando se ahogan y no pueden tragar o escupir. Imaginen que cuando tienen mocos es una crisis total”.
Luego del procedimiento con el que Andrea salvó la vida de Marco, Pérez destacó que su hijo abrió los ojos y, del susto, salió corriendo a la calle y, mientras lloraba, pedía que alguien le hiciera RCP al bebé. “Por favor, por el amor de Jesús, hagan el curso de RCP”, sostuvo.
“Estaba arrodillada en la calle llorando con el bebé en brazos, porque no me daba la vida para levantarme y entonces Andrea viene y me dice que ya estaba, que estaba bien. Pensé que me iba a morir, me temblaban las piernas. Unos minutos después me preguntaba si le había pegado bien, cómo estarían sus pulmones. Justo estaba viniendo Guido y le pedí que llame a alguien para que revise a Marco. Cuando vino el pediatra y lo vio, me constató que todo estaba bien, que me quedara tranquila”, concluyó con su relato Pérez y de esa manera reveló de forma pública uno de los episodios de su maternidad que la marcaron desde el comienzo.