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Siri Husvedt, en el Festival Borges: “No te conviertes en un yo sin los demás”

Una de las actividades más esperadas de la ...

Siri Husvedt, en el Festival Borges: “No te conviertes en un yo sin los demás”

Una de las actividades más esperadas de la ...

Una de las actividades más esperadas de la sexta edición del Festival Borges, que concluye este sábado, fue la entrevista a la escritora estadounidense Siri Hustvedt (Minnesota, 1955), que se transmitió esta tarde por el canal de YouTube del evento. La narradora y ensayista, autora de novelas como Todo cuanto amé y El verano sin hombres, y de quien este año se conoció el libro de memorias Historias de fantasmas, sobre su vínculo con Paul Auster, dialogó con una de las organizadoras del festival, Marisol Alonso.

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“Tuve la suerte de entrevistar a una de las escritoras que más admiro y me encontré, además, con una persona sumamente accesible y cálida -dice Alonso a LA NACION-. Estuvo todo el tiempo abierta y disponible a la conversación, que duró una hora. Algo que me gusta mucho de ella es que es una persona de una gran inteligencia y enorme erudición, pero que no hace alarde de eso. Se generó un clima de calidez en el que, creo, logramos una sintonía”.

La autora contó anécdotas personales. “Incluso una con el homenajeado, Jorge Luis Borges -destaca Alonso-. Habló de recursos literarios a la hora de construir sus novelas y de cuáles son sus nuevos proyectos, literarios y ensayísticos. También me sorprendió su sentido del humor y su forma tan profunda y desacartonada para hablar de filosofía, neurociencia o literatura”.

Hustvedt vio en persona a Borges cuando el escritor argentino dio una conferencia en la Universidad de Columbia. “Él ya era mayor, era una etapa avanzada de su vida -recordó-. Yo estuve ahí. Debe haber sido en el 78, tal vez en el 79, y había cientos de personas; fue una efusión de amor real. Él estaba ciego, hablaba maravillosamente, y recuerdo que fue una locura en Columbia, ¡en la ciudad de Nueva York! Esa fue mi experiencia de una especie de dios literario: su presencia no mucho antes de que muriera, y me conmovió muchísimo".

Para Hustvedt, la obra de Borges “comunica una suerte de deleite” y mucho humor. “Debo decir que cuanto más mayor me hago, más aprecio el humor. Las cosas me hacen reír todo el tiempo ahora. Es una gracia salvadora, ¡por Dios que necesitamos preservar el humor!”, enfatizó.

Al comienzo de la charla se refirió a sus primeros acercamientos a los libros: “Disfrutaba aprendiendo a leer . Creo que uno de los primeros libros fue Alicia en el país de las maravillas; teníamos un ejemplar de ese libro en casa. Antes incluso de poder leer el texto, me fascinaban las ilustraciones, y me parecieron a la vez misteriosas y un poco prohibidas. Hay una ilustración de un bebé que se convierte en cerdo, y cosas por el estilo. Y tan pronto como pude leer, lo leí y quedé fascinada. El caso es que, de adulta, me doy cuenta de que hay una atmósfera de crueldad y sadismo que impregna Alicia en el país de las maravillas, y pensaba: ‘Seguro que dejan que los niños lean esto’. Por supuesto, sí lo hacían, y me encantaba ese libro. Y los cuentos de hadas tenían una cualidad similar; tienen aspectos verdaderamente brutales y el castigo a la gente malvada, pero eso también me fascinaba. Desde la infancia me interesó mucho lo gótico”.

Su interés por el “más allá” también proviene de la infancia. “Sufro de migrañas desde chica, no sabía que eran migrañas, pero las tenía. Tenía auras, sensaciones de estar flotando o este tipo de experiencias trascendentes que solía tener antes de enfermar, y en las que tu percepción se altera, y sentís que algo extraño está ocurriendo”, contó. “Siento que mi realidad corpórea, incluyendo los dolores de cabeza y diversas sensibilidades neurológicas, son parte de lo que me llevó a escribir. Crecí en una familia con tres hermanos, y quienes tienen hermanos saben que hay momentos en los que uno se retira, se aísla, y la lectura era un lugar donde yo estaba habitada por otras voces”, graficó. Su madre le recomendaba novelas.

Reveló que actualmente está dibujando caricaturas políticas para PEN International que se podrán ver en su cuenta de Instagram próximamente. “Tus dibujos también aparecen en tus libros“, le dijo Alonso. “Son pequeños dibujos graciosos, incluso hay ilustraciones en dos de mis novelas y, hasta donde sé, aunque puedo equivocarme, porque no leo todas las reseñas, nadie lo mencionó”, respondió.

“Pienso que una de las cualidades de la percepción humana es que se basa en nuestras expectativas, y es fácil estar ciego , pero uno tiene que estar abierto a la posibilidad de la sorpresa para poder experimentarla. Mi esposo, Paul Auster, estaba muy interesado en los eventos fortuitos, en lo que él llamaba ‘la música del azar’ o ‘la mecánica de la realidad’. Yo solía señalárselo. Paul estaba tan atento a esas cosas, a ver patrones que no todos necesariamente ven, que eso formaba parte de su observación de cómo funcionaba el mundo. La percepción no es pasiva”.

Para escribir Historias de fantasmas, eligió una “estructura rítmica que tenía que estar equilibrada: quería ofrecerle al lector una estructura que de alguna manera reflejara mi propio duelo, que tenía que ver con el desarreglo, el trastorno del tiempo”. “Hay secciones que tratan sobre lo que considero el golpe, la fisiología del duelo, y luego hay meditaciones sobre eso y sobre el duelo en sí mismo -describió-. Quería que ese ritmo funcionara, así que pasé bastante tiempo asegurándome de que estos pasajes meditativos no pesaran en el libro. De modo que lo estructuré como una especie de ritmo corporal que, esperaba, lo sostuviera”.

“Decías en Historias de fantasmas que vos y Paul construían una tercera persona, un ‘en medio’”, le recordó Alonso.

“Oh sí, un ‘Y’. Vivimos en la cultura occidental, donde el yo es lo más grande: el autoempleo, la superación personal, todo gira en torno al yo. Pero creo que el significado existe en esos espacios intermedios. No te conviertes en un yo sin los demás; nos convertimos en nosotros mismos a través de los otros, a través de la mirada del otro: la mirada de la madre, del padre, de esos otros íntimos que pasan a formar parte del desarrollo humano”.

Aconsejó leer con una actitud relajada. “Si estás a la defensiva, no vas a obtener lo mismo -aseguró-. Y lo que he descubierto es que esta lectura abierta y relajada, incluso de filosofía, incluso cuando estás batallando con lo que quiere decir Cicerón, si sigues leyendo con apertura, vas mucho más lejos y retenés más”.

También conversaron sobre el documental Siri Hustvedt, la danza del yo, de la realizadora Sabine Lidl. “La película se hizo durante un momento muy difícil de mi vida -dijo la autora de Madres, padres y demás-. Pero quería participar, claro que sí, aunque al principio no entendí que Sabina quería comunicar algunas de mis ideas que encontró en mi obra a través de la imaginería visual. Yo no habría podido hacer eso, aunque dibujo y por cierto me encanta lo que hizo con mis dibujos, porque animó alguno de ellos y quedaron muy divertidos. Historias de fantasmas es el interior saliendo hacia afuera, y la película es el exterior entrando hacia adentro. El libro es una conmemoración de la relación, es el final, sobre Siri y Paul y sobre Paul y Siri. El libro es una forma de mantener algo de él vivo en la página”.

Al final de la charla, Alonso le preguntó a Hustvedt sobre sus nuevos proyectos: una “novela política”, The Hunted Envelope, que va por la mitad, y un ensayo sobre la placenta. “Se trata de que tenemos un ‘espacio intermedio’ biológico: nadie nace sin placenta, nadie -anticipó-. Es el órgano intermedio de la gestación, y ha sido casi completamente ignorado en la filosofía occidental. Así que mi gran idea es hablar de la placenta como un órgano real, tanto biológicamente como objeto filosófico”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/siri-husvedt-en-el-festival-borges-no-te-conviertes-en-un-yo-sin-los-demas-nid29102026/

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