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Secreto en la montaña: despareja propuesta para una potente historia de amor entre vaqueros en tiempos de odio

Secreto en la montaña. Autor: Ashley Robinson, basada en el cuento de Annie Proulx. Elenco: Benjamín Vicuña, Esteban Lamothe, Laura Paredes y Roberto Castro. Adaptación: Marcos Carnevale. Canci...

Secreto en la montaña: despareja propuesta para una potente historia de amor entre vaqueros en tiempos de odio

Secreto en la montaña. Autor: Ashley Robinson, basada en el cuento de Annie Proulx. Elenco: Benjamín Vicuña, Esteban Lamothe, Laura Paredes y Roberto Castro. Adaptación: Marcos Carnevale. Canci...

Secreto en la montaña. Autor: Ashley Robinson, basada en el cuento de Annie Proulx. Elenco: Benjamín Vicuña, Esteban Lamothe, Laura Paredes y Roberto Castro. Adaptación: Marcos Carnevale. Canciones: Dan Gillespie Sells. Diseño de escenografía: Tatiana Mladineo y Luciana Peralta Bó. Diseño de visuales: Carla Pavetti. Diseño de iluminación: Matías Sendon. Diseño de sonido: Pablo Abal. Diseño de vestuario: Ana Markarian. Producción general: Adrián Suar, Joaquín Laviaguerre y Bautista Laviaguerre. Sala: Multiteatro. Funciones: jueves y viernes, a las 20: sábados, 19.30 y 21.30; y domingos, a las 19:30. Nuestra opinión: regular.

2 stars

En Secreto en la montaña, Jack Twist y Ennis del Mar son dos jóvenes vaqueros hechos y derechos para el criterio de normalidad de principios de los 60. En la versión teatral que acaba de estrenarse en el Multiteatro, Benjamín Vicuña interpreta a Jack, un cowboy amante de los rodeos, y Esteban Lamothe se pone la camisa a cuadros, los jeans y las botas texanas de Ennis, un tipo corto, parco, casi monosilábico. Ambos, personalidades muy opuestas entre sí, cargan con historias de vida complejas. Son contratados para cuidar ovejas en medio de un paisaje montañoso del oeste de los Estados Unidos. En medio de esas jornadas extensas, los dos rudos vaqueros con futuros perfectos de esposas e hijos y todas las convenciones imaginadas empiezan a conectar entre ellos, a reconocerse, a mirarse desde lejos con cierto deseo que los perturba.

Cuando ya se les hace imposible dominar lo que el cuerpo pide, anhela y reclama, en medio de una tarde de vientos y lluvia, el contacto físico y sexual se apodera de ellos. Ya no hay forma de callar al deseo. Al día siguiente, Ennis le aclara al extrovertido de Jack: “Yo puto no soy”. Él, un perfecto prototipo de macho (y de macho vaquero), le contesta: “Yo tampoco”. La homofobia del entorno familiar y social parece habitarlos.

Pero la necesidad del uno hacia el otro hace que, de a poco, empiece a anidar entre ellos algo del orden de lo más simple: una absoluta y perturbadora ternura en medio de un hostil cotidiano. El trabajo de cuidar las ovejas termina no de la mejor manera. Como pueden, se despiden. Al tiempo, Ennis se casa y tiene hijos. Respetando los mandatos establecidos, Jack encara el mismo camino. Sin embargo, se las ingenian para reencontrarse y vivir chispazos de esa historia de amor secreta hasta que la intolerancia, el odio hacia lo diferente y la violencia machista imponen sus lamentables reglas y la historia romántica en clave western deviene en tragedia.

La historia de Annie Proulx nominada al Pulitzer fue llevada al cine por Ang Lee en 2005. Ennis era Heath Ledger y Jack, Jake Gyllenhaal. Aquel conmovedor film ganó tres premios Oscar. Fue un éxito y marcó un hito. En 2014, llegó su versión operística al Teatro Real de Madrid y como tantos otros títulos actuales de la cartelera comercial porteña acaba de llegar al circuito porteño. La adaptación teatral escrita por Ashley Robinson con música de Dan Gillespie Sells se estrenó en Londres en 2023. La puesta que se presenta en Buenos Aires la dirige Javier Daulte y la adaptación pertenece a Marcos Carnevale.

Llevar a una sala teatral una historia que transcurre en medio de un paisaje montañoso muy lejano a los típicos living comedor no es fácil. Pero la misma oferta teatral de estos momentos da cuenta de que ese desafío puede resolverse. No es el caso de Secreto en la montaña. El diseño y la realización escenográfica, de intención realista, son tan poco creíbles que terminan poniéndole piedras al relato. Tampoco ayuda la puesta de luces. Una lluvia que no moja, un viento huracanado que no mueve el pelo de ninguno de los dos vaqueros o una fogata para preparar la comida resuelta con una luz roja dominan buena parte del escenario, mechados con planteos escenográficos montados sobre estructuras móviles para escenas en lugares cerrados mucho más logradas.

Desde otra perspectiva, hay otras piedras en el camino en esta cumbre borrascosa. Por momentos se apela a una sucesión de fotos fijas recreadas en vivo que parecen casi gags humorísticos en medio del drama. Un desnudo de espalda despierta reacciones en el público dejando en un segundo plano la tensión disimulada y deseosa de Jack observando a Ennis. Por la forma de hablar entre los protagonistas no queda claro si la acción transcurre en el oeste de los Estados Unidos o en la cordillera de los Andes (sea del lado argentino o del chileno). O un encuentro sexual entre Ennis y Alma, su esposa, que parece haber sido marcado apelando a trazos muy gruesos.

Más allá de estas observaciones y objeciones, el trabajo actoral es lo más sólido de esta versión de Secreto en la montaña. Claramente, la trama gira alrededor de los dos vaqueros de camisas a cuadros que se debaten entre reproducir un estereotipo de la masculinidad que les resulta ajeno y sus propios deseos. En las escenas dramáticas tanto Vicuña como Lamothe logran hacer pie en medio de esta montaña de terreno resbaladizo. Se entregan, logran darle intensidad y verdad a esos seres rudos enamorados. El primero, sea en Eva Perón o Felicidades, dos propuestas muy disímiles entre sí; y el segundo, desde Foz a sus trabajos con Romina Paula, ya habían demostrado su capacidad arriba de un escenario. En esta oportunidad, sus composiciones llegan a transitar las complejidades de esta historia de amor en tiempos hostiles. En esa línea, Roberto Castro, como el granjero que los contrata, y Laura Paredes, como la mujer de Ennis, también despliegan su sobrado oficio y talento aunque ocupando roles menos complejos dramáticamente. Pero el digno despliegue actoral no alcanza para modificar el todo.

La película de Ang Lee sobre esta desgarradora historia de amor gay nacida en la montaña dejó la vara muy alta. Aquel film marcó un hito. En esta traslación a un escenario, pocas veces la trama logra acercarse a la densidad de ese amor secreto de dos cowboys en medio de un entorno social brutal y discriminatorio de los 60 con tantos ecos con lo que sucede en la actualidad.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/teatro/secreto-en-la-montana-despareja-propuesta-para-una-potente-historia-de-amor-entre-vaqueros-en-nid20052026/

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