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Se viene el Masters 2026: la primera vez sin Tiger Woods y Phil Mickelson juntos, la gran rivalidad de este siglo en el golf

El Masters 2026, que arrancará este jueves, presentará ya algo diferente: por primera vez desde 1994 no estarán presentes en la misma cita tanto Tiger Woods como Phil Mickelson, protagonistas de...

Se viene el Masters 2026: la primera vez sin Tiger Woods y Phil Mickelson juntos, la gran rivalidad de este siglo en el golf

El Masters 2026, que arrancará este jueves, presentará ya algo diferente: por primera vez desde 1994 no estarán presentes en la misma cita tanto Tiger Woods como Phil Mickelson, protagonistas de...

El Masters 2026, que arrancará este jueves, presentará ya algo diferente: por primera vez desde 1994 no estarán presentes en la misma cita tanto Tiger Woods como Phil Mickelson, protagonistas de la máxima rivalidad del golf en las dos primeras décadas de este siglo. En aquel entonces, 32 años atrás, el californiano todavía cursaba el último año del colegio secundario a sus 18 años, mientras que el zurdo de San Diego se había roto el fémur de la pierna izquierda esquiando a en marzo de aquella temporada ’94, pero ya había debutado en 1991 en Augusta National, siendo el mejor amateur del leaderboard.

Lamentablemente, fueron preocupantes las imágenes que se vieron de Tiger Woods en estos últimos días. Una vez más, el ex N° 1 del mundo fue noticia por temas extragolfísticos, al vérselo “cabecear” dentro de su vehículo y casi groggy bajo los efectos de hidrocodona, el analgésico que la policía encontró en su bolsillo, poco después de su accidente de tránsito del 27 de marzo en Jupiter Island, Florida. Frente a una situación de salud que requiere máxima atención, al martes siguiente anunció que sería una “baja indefinida” en el circuito para recibir tratamiento, tras su detención por sospecha de conducir bajo los efectos del alcohol.

El incidente se desencadenó justo cuando Tiger preparaba una nueva reaparición tras su rotura del tendón de Aquiles sufrida en marzo de 2025. Hace unas semanas había disputado las finales de TGL, una competición bajo techo de golf virtual, y no descartaba decir presente nuevamente en el Masters, después su última aparición en el PGA Tour, durante el Open Británico 2024, donde no superó el corte.

Es una fija en el caso de Woods: cuando se intuye que se encarrila en pos de volver a la actividad, sufre un nuevo achaque en su cuerpo o protagoniza algún episodio complicado fuera de las canchas. Lógicamente: a los 50 años y con todos sus problemas físicos a cuestas, su carrera en el profesionalismo se le hace cada vez más cuesta arriba.

Justamente, Tiger había encarnado un sorprendente regreso a la gloria en Augusta en 2019, en una de las resurrecciones deportivas más impactantes de todos los tiempos. Fue cuando se impuso en el Masters por cuarta vez y quebró una sequía de once años sin majors, después de su conquista en el US Open 2008, tras derrotar a Rocco Mediate en un extenuante playoff en donde se lo vio cojeando. Además de aquella gesta de hace siete años, Woods se calzó las chaquetas verdes en 1997 -año en que sorprendió al mundo como la nueva estrella del golf-, en 2001, 2002 y 2005.

La situación de Phil Mickelson es diferente, porque contiene cierto hermetismo y excede a su persona. El tricampeón (2004, 2006 y 2010) alegó un problema de salud personal con su familia que le impidió participar en todos los eventos de LIV Golf de este año, excepto en uno. “Lamentablemente, no podré participar en Masters la próxima semana y estaré de baja durante un período prolongado mientras mi familia sigue lidiando con un problema de salud personal”, publicó el zurdo en las redes sociales la semana pasada.

Mickelson calificó el Masters como “sin duda la semana más especial del año”, y su historial lo refleja. Vaya si será un torneo inigualable para él, porque la victoria de 2004 significó la obtención del primer major de su carrera, cuando ya llevaba muchas temporadas lidiando con el mote de “segundón”, porque se erigía siempre como un fuerte candidato y al final, por una u otra razón, no podía coronar en las citas de Grand Slam. Finalmente, ganó su primer saco verde al imponerse por un golpe al sudafricano Ernie Els, con un putt para birdie en el hoyo 72. En las retinas, todavía perdura ese salto en el green del 18 como festejo que representó un verdadero desahogo.

pic.twitter.com/oJniNxgrmE

— Phil Mickelson (@PhilMickelson) April 2, 2026

Mickelson también ganó en 2006 y en 2010, con lo que es uno de los únicos ocho jugadores que se llevaron el Masters al menos tres veces en la historia. Ante esta contingencia actual con sus seres queridos, Fred Ridley, presidente de Augusta National, mostró un “apoyo total” al golfista por parte del club mientras está centrado en superar aquel problema familiar.

El zurdo se ausentó en cuatro eventos de LIV al comienzo del año y regresó en Sudáfrica hace tres semanas, empatando en el puesto 48 entre los 57 participantes. Además de lo que le sucedió en 1994 en la nieve, la otra vez que Mickelson se perdió el Masters fue en 2022, cuando prefirió descartarse del field tras unos comentarios incendiarios mientras el circuito LIV, financiado por el fondo saudí, se preparaba para su lanzamiento. Había dicho que “conocía el horrible historial de derechos humanos” del reino de Arabia Saudita, pero que estaba dispuesto a ayudar a la nueva liga porque era una “oportunidad única en la vida”.

Más allá de sus disculpas posteriores, esas declaraciones le costaron patrocinios corporativos y el jugador se unió a LIV más tarde ese mismo año. Pero su historial en Augusta National es muy positivo: logró 16 top 10 en sus 30 participaciones.

El duelo del presente

Con siete títulos en total, tanto Tiger como Mickelson escribieron páginas muy importantes en la historia contemporánea del Masters. Pero la furiosa actualidad indica que los dos máximos contendientes son Rory McIlroy, defensor del título, y su antecesor en la ceremonia de premios, Scottie Scheffler, que lo ganó en 2022 y 2024. Sin embargo, el norirlandés y el N° 1 no llegan de la mejor manera al Masters por distintos motivos.

McIlroy ya hizo el trabajo más duro: sacarse la espina de adjudicarse el único major que le faltaba para completar el denominado “Grand Slam”, la consagración en los cuatro torneos grandes de la temporada. Pero ahora, lidia con problemas de salud: venía jugando sólido antes de la recaída en su lesión de espalda en el Arnold Palmer Invitational. Cuando se retiró aquel sábado por la mañana del torneo estaba en la lucha por ganar en Bay Hill, pero tuvo que frenar por precaución. Se esperaba que compitiera con chances en The Players la semana siguiente, pero el paso por TPC Sawgrass terminó siendo una mala experiencia por su falta de ritmo y finalizó 46°. Se esperaba que agregara un torneo más en su calendario antes del Masters, pero Rory no juega desde la segunda semana de marzo y su nivel actual es una gran incógnita.

Por su parte, Scheffler está sano, pero su problema pasa por su juego y radica en los hierros, desde sus wedges hasta sus hierros largos. Lideró el PGA Tour en golpes de aproximación en las últimas tres temporadas, aunque en 2026 ocupa el puesto 80 dentro de ese ítem. Normalmente, el juego con los hierros resultó su punto fuerte y pilar fundamental al inicio de su carrera, cuando su rendimiento en los greens era muy irregular. Pero ahora no parece tan efectivo y ese rendimiento dispar se traslada a sus resultados. Tratándose del N° 1 y sus impresionantes rachas de triunfos en 2024 y 2025, que haya ganado apenas un torneo en lo que va del año (el American Express en La Quinta, California) tiene a gusto a poco para el gran dominador del circuito.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/golf/se-viene-el-masters-2026-la-primera-vez-sin-tiger-woods-y-phil-mickelson-juntos-la-gran-rivalidad-de-nid07042026/

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