Sánchez, golpeado por dos tragedias en 9 meses, reconoció que hay una “confianza quebrada”
URDA.- El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, reconoció este viernes que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad” tras el ...
URDA.- El presidente del gobierno de España, Pedro Sánchez, reconoció este viernes que “hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad” tras el trágico choque de dos trenes el pasado miércoles en Toledo, y prometió soluciones. El hecho provocó la muerte de 69 personas y más de un centenar de heridos.
“Hay una confianza quebrada en el sistema de alta velocidad en nuestro país, y la labor del Gobierno no es solamente hacer el diagnóstico, conocer cuáles son las causas, sino ofrecer soluciones para que una tragedia de esta magnitud, como ayer dijo el jefe del Estado, el rey Felipe VI, no vuelva a suceder”, declaró el dirigente socialista en rueda de prensa tras una reunión de los servicios de emergencia cerca de Urda, municipio del centro del país donde ocurrió la tragedia. Se trata del segundo accidente en alta velocidad en nueve meses tras el ocurrido en Adamuz (Córdoba) de enero pasado, que provocó 46 muertes.
La cifra de víctimas mortales por el accidente se mantiene en 69, aunque no se descarta que el número aumente. Entre ellas hay víctimas de 27 nacionalidades; dos son argentinos.
Por otro lado, se supo de fuentes de la investigación del accidente que el trabajador del centro de control de la estación de Atocha (Madrid) que dio la orden al tren AVE de reanudar la circulación con marcha normal pese a que más adelante se encontraba en la misma vía un tren Iryo parado, contra el que colisionó, se negó a declarar ante la Guardia Civil.
Según las investigaciones preliminares, el tren AVE iba a una velocidad entre 160 y 200 kilómetros por hora cuando quedó empotrado con el coche de cola del tren Iryo. Se destruyeron tres vagones de ese tren en el terraplén de la vía. Ambas formaciones habían salido con unos minutos de diferencia de Madrid y se dirigían a Sevilla cuando el sistema informático de seguridad cayó y pasó a tomar el mando el centro de control de Atocha.
En paralelo, Sánchez aseguró que su administración trabaja “de manera incansable” para identificar a los fallecidos en la colisión, ante la angustia de familiares que buscan desaparecidos. “Estamos trabajando de manera incansable todos los poderes del Estado para arrojar la mayor información cuanto antes de manera fehaciente a los familiares de las víctimas”, expresó.
Asimismo reiteró el “compromiso” de “notificar el paradero de sus familiares conforme avance toda esa identificación de las víctimas de este terrible accidente”.
De su lado, Emiliano García-Page, el presidente de la región de Castilla-La Mancha, donde ocurrieron los hechos, informó que “hay 70 denuncias de desaparición”. Esa cifra podría coincidir con los fallecidos, ya que en su mayoría todavía no fueron identificados.
“No descartamos que pueda haber más muertos”, advirtió en tanto García-Page al detallar que aparte de haber recuperado “cuerpos completos”, los rescatistas recopilaron “hasta 31 bolsas con restos parciales”, lo que remarcó es “de una enorme complejidad a la hora de la identificación”.
Después de haber aportado ADN, familiares de los desaparecidos se encuentran esperando en la ciudad de Toledo, en cuya morgue se están realizando las identificaciones. Hasta el momento se realizaron “48 autopsias” y “se notificaron cinco identificaciones a familiares de las víctimas”, indicó a última hora del jueves el organismo judicial a cargo de este trabajo.
Ayudados por tres enormes grúas blancas y perros, este viernes continuaba la búsqueda de víctimas entre el amasijo de hierros en el que quedaron convertidos varios vagones, aunque “va quedando menos por descubrir”, indicó en la televisión pública TVE Esther Padilla, portavoz del gobierno de Castilla-La Mancha.
El ministro, bajo presiónEl ministro de Transporte, Óscar Puente, que está bajo presión para renunciar, no tardó en atribuir al mal criterio de un controlador de tráfico la mayor parte de la culpa por la colisión: aseguró que permitió que un tren reanudara la marcha a plena velocidad mientras el otro permanecía detenido. El funcionario sostuvo que nunca se debió indicar al tren de Renfe que volviera a moverse, ya que en esa línea seguía activa una señal de parada.
“La decisión se tomó en una situación inexplicable, estando un tren detenido y con una señalización roja”, declaró Puente en una conferencia de prensa. Pero los sindicatos ferroviarios rechazan esa versión. En su lugar, apuntan a lo que describen como un deterioro de las condiciones laborales —menos controladores de tráfico con más trabajo que nunca— que hizo que sea cada vez más difícil garantizar la seguridad de los 45 millones de pasajeros al año.
Además, este viernes brindó otra conferencia y aseguró que Sánchez no le pidió renunciar. Consideró que dar un paso al costado sería “lo fácil”, pero que esa decisión no encaja con su carácter. No obstante, recalcó que si el presidente cree que su renuncia ayudaría, ya la hubiese presentado, publicó el medio español El País.
📺 TV en DIRECTO | Puente: "Se el calvario al que me van a someter, encima en campaña electoral (...) Lo fácil para mí es salir pero no es eso lo que va con mi carácter ni es lo que el presidente me ha pedido" https://t.co/3fiyBwS1ob pic.twitter.com/NO1VT9Fz5E
— EL PAÍS (@el_pais) October 30, 2026“Voy a seguir adelante tratando de cumplir con mi deber: dar la cara, explicar, esclarecer y pensar en cómo mejorar el sistema. Les aseguro que pasar por esta circunstancia en dos ocasiones en un año no se lo deseo a nadie. Sé lo que me espera. Sé el calvario al que me van a someter encima en campaña electoral , sé los insultos, las descalificaciones y los prejuicios de culpabilidad que se me van a atribuir y ya se me están atribuyendo”, agregó Puente.
La secuenciaLa cadena de acontecimientos que terminó en desastre comenzó a las 8.30 del miércoles, cuando se cayó el sistema de comunicaciones clave para el funcionamiento del sistema de seguridad de la línea. Ese sistema, llamado LZB, supervisa la posición de los trenes e incluso puede activar el frenado automático de un tren para evitar una colisión.
Ese fallo significó que los controladores humanos, desde un puesto de control en Madrid, asumieron toda la responsabilidad de vigilar las posiciones y la seguridad de los trenes en un tramo de 63 kilómetros entre Madrid y Sevilla. En ese momento, las autoridades creen que había seis trenes en el área afectada.
A las 8.36, un controlador indicó a un tren, perteneciente a la empresa estatal Renfe, que podía volver a circular a velocidad normal. El otro, operado por la empresa privada Iryo, situado 25 km más adelante en la vía, también intentó reanudar la marcha, pero la maquinista no pudo anular la parada automática e informó al controlador.
A las 8.53 se produjo el choque, que descarriló vagones y destrozó parte de los trenes.
Fue el segundo gran accidente en la línea Madrid-Sevilla este año. En enero, a más de dos horas al sur, un tren se salió de la vía y golpeó contra otro que circulaba en sentido contrario, lo que causó la muerte de 46 personas.
Agencias AFP, AP y ANSA.