San Nicolás y Nueva York están más cerca de lo que parece
Nunca antes estuvieron tan cerca una pujante localidad del norte bonaerense como San Nicolás y el centro del mundo, como alguna vez la definió John Lennon, Nueva York. Y ese puente se construyó ...
Nunca antes estuvieron tan cerca una pujante localidad del norte bonaerense como San Nicolás y el centro del mundo, como alguna vez la definió John Lennon, Nueva York. Y ese puente se construyó en los acontecimientos que ocuparon un lugar destacado en la semana informativa. Por un lado, Expoagro, que, en su 20° aniversario, marcó un récord de visitantes, y la “Argentina Week”, un evento que se desarrolló en la Gran Manzana y en el que el presidente Javier Milei, junto con otros miembros del Gobierno, mandatarios provinciales y empresarios hablaron de las oportunidades de inversión en la Argentina.
Claramente, en San Nicolás se expresó la potencia de la agroindustria como motor del desarrollo del país, con las innovaciones de la maquinaria agrícola, la genética de semillas, los servicios financieros, la ganadería de excelencia y toda la gama de servicios que ofrece el trabajo en red del agro. Cuando el mundo debate hoy el impacto de una tecnología disruptiva como la inteligencia artificial, en Expoagro, por ejemplo, quedó claro que la adopción de esta herramienta ya forma parte del trabajo cotidiano de los protagonistas clave de la cadena agroindustrial: los contratistas. En la comida de expositores, los líderes de Cafma, Aapresid, Aacrea y Facma analizaron esta nueva realidad y destacaron las oportunidades que tiene el país para subirse a la innovación tecnológica.
Pero entre las innumerables actividades que hubo en la muestra, hubo una mesa de debate, organizada por la firma financiera Allaria, con disertantes que participaron del foro de Nueva York y otros protagonistas que hablaron desde Expoagro. “Los inversores del sector financiero están más cautos que los que están interesados en la economía real”, coincidieron el economista Alberto Ades y Claudio Zuchovicki, presidente del Byma,por teleconferencia desde Nueva York. A su vez, el economista Ramiro Castiñeira, dijo que se está viviendo un cambio de modelo que por 80 años le quitó recursos al campo mediante intervención del Estado con controles de exportaciones, brecha cambiaria, retenciones y lemas como “cuidar la mesa de los argentinos” o “vivir con lo nuestro”. En su visión, hay que dar una “batalla cultural” para profundizar el modelo que propone el gobierno de Milei que le permitirá al sector privado liberar sus fuerzas.
En tanto, el productor José Álvarez, conocido en la red social X como @bumpercrop, destacó que en los últimos años se comenzó a corregir el desfase en la relación insumo/producto con el cierre de la brecha cambiaria, la baja de los DEX y la eliminación de la intervención del Estado. Puso como ejemplo que “el costo de un HP de una cosechadora bajó de US$1300 a US$800” y, además, el valor de una hectárea comenzó a subir tras casi 20 años de depreciación. “Antes, la relación era 3 a 1 con la principal zona agrícola de los Estados Unidos y ahora es 2 a 1”, sostuvo Álvarez que, justamente, produce en los dos países. Además, dijo que en el país ya se está ampliando el horizonte de inversión en el ciclo agrícola.”Pasó de los seis meses a 18 meses”, explicó. El productor, además, destacó que la Argentina tiene una gran oportunidad para crecer si mantiene las políticas correctas. “Es el país de mayor capital edáfico del mundo”, señaló.
A su vez, el politólogo Andrés Malamud, también por videoconferencia, planteó que este año será decisivo el escenario internacional por las elecciones de medio término en los Estados Unidos y las presidenciales en Brasil. En ese sentido, valoró la estrategia del presidente Milei de respaldar a Donald Trump. “Eso garpó con el rescate de Estados Unidos”, dijo, en referencia al apoyo del Tesoro norteamericano al gobierno argentino en septiembre de 2025.
Aunque no dejaron de señalar las dificultades del presente, los oradores de ese encuentro, uno de los tantos que sucedió en Expoagro, expresaron su optimismo por las perspectivas de la Argentina.
Ese clima también se podía palpar en cada centímetro de la muestra y en el semblante de los miles de productores y contratistas que la recorrieron. En los stands de maquinaria agrícola, y de semillas, coincidían: “tuvimos entre un 20 y un 30% más de operaciones y consultas que el año pasado”. El volumen de negocios fue otro ejemplo de la pujanza que tiene la actividad.
La máquina del campo ya está en marcha, será cuestión de que nadie quiera detenerla y que se acelere para aprovechar todo su potencial.