San Lorenzo empató con Estudiantes: el Ciclón terminó con diez y no puede escapar de la irregularidad
No pudo festejar de nuevo San Lorenzo, al que le cuesta hilvanar dos victorias en fila. El Ciclón venía lograr un muy buen triunfo en Santiago del Estero sobre Central Córdoba, pero esta vez, en...
No pudo festejar de nuevo San Lorenzo, al que le cuesta hilvanar dos victorias en fila. El Ciclón venía lograr un muy buen triunfo en Santiago del Estero sobre Central Córdoba, pero esta vez, en el Gasómetro, debió conformarse con un 1-1 frente a Estudiantes. Es un resultado discreto para ambos: el Pincha quedó temporariamente noveno, a diez puntos de Vélez, más allá de ya estar clasificado a la próxima Copa Libertadores como campeón de la Copa de la Liga; el azulgrana sigue en la mitad baja de la tabla, y hace rato que las copas le quedaron lejos.
Iván Leguizamón puso en ventaja con un cabezazo al ángulo, tras un gran centro a la carrera Ezequiel Cerutti, a los 29 minutos del primer tiempo.
Pero no le duró mucho la alegría al Ciclón, porque ocho minutos después llegó el empate del equipo platense, con una buena pelota en profundidad de Neves para Manyoma; el colombiano entró a espaldas de los centrales, y aunque estaba en situación de definir, asistió a Joaquín Tobio Burgos, que tocó ante el arco vacío. Fue el segundo gol en apenas cinco partidos en primera para el extremo, de 19 años.
En el segundo tiempo, San Lorenzo se quedó con uno menos por el planchazo que Elián Irala -jugó apenas 16 minutos- le metió a Matías Mansilla; el juvenil se lanzó de manera innecesaria con las dos piernas hacia adelante y le provocó un corte en la cabeza al arquero de Estudiantes. El árbitro Rey Hilfer le sacó primero la amarilla, pero la cambió por roja tras observar la jugada en el VAR.
Aun con diez jugadores en el último tramo del partido, San Lorenzo fue por más. Nahuel Bustos tuvo la última chance para el local con un remate de media distancia que exigió a Mansilla; con espacios, Estudiantes contó con un remate de Luciano Giménez a las manos de Chila Gómez.