Rechazan excarcelar a tres acusadas de integrar la banda que llevó al suicidio al custodio de la Quinta de Olivos
La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado rechazó los pedidos de excarcelación formulados por tres mujeres acusadas de integrar una organización criminal que extorsionaba a hombres ca...
La jueza federal de San Isidro Sandra Arroyo Salgado rechazó los pedidos de excarcelación formulados por tres mujeres acusadas de integrar una organización criminal que extorsionaba a hombres captados mediante aplicaciones de citas. La causa se inició tras el suicidio del granadero Rodrigo Gómez, de 21 años, hallado sin vida el 16 de diciembre de 2025 en una garita de la Residencia Presidencial de Olivos, donde cumplía funciones de custodia, según informó el MPF.
La magistrada resolvió mantener detenidas a las imputadas al considerar que persisten riesgos procesales, una posición que coincidió con el dictamen del fiscal federal Federico Iuspa. El representante del Ministerio Público sostuvo que la gravedad de los hechos, la cantidad de posibles damnificados y el desenlace trágico del joven militar hacían presumir peligro de fuga y de entorpecimiento de la investigación. También remarcó que aún restan pruebas por producir, entre ellas los análisis de los teléfonos celulares secuestrados, publicado en fiscales.gob.ar.
La pesquisa determinó que la organización habría funcionado al menos entre el 14 de diciembre de 2025 y el 9 de febrero de 2026. Según la acusación, la estructura estaba liderada por dos hombres detenidos en la Unidad N°36 de Magdalena y un tercer interno alojado en la Unidad N°26 de Lisandro Olmos, ambos penales bonaerenses. En tanto, cuatro mujeres, todas en libertad durante ese período, aportaban logística. Su colaboración consistía en facilitar cuentas de billeteras virtuales para recibir el dinero y proveer chips telefónicos a los internos para permitirles realizar los llamados desde prisión, según informó el MPF.
La investigación comenzó a profundizarse tras la muerte de Gómez. El joven granadero se quitó la vida con su arma reglamentaria y dejó una carta en la que explicaba que enfrentaba deudas y presiones vinculadas a una maniobra extorsiva. Esa nota y el análisis de su teléfono celular permitieron reconstruir el recorrido de llamadas y transferencias de dinero que sufrió en sus horas finales.
🔷 Las cartas de despedida de Rodrigo Gómez, el soldado que se quitó la vida en Olivos tras ser extorsionado.
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La fiscalía, el juzgado y la División Homicidios de la PFA reconstruyeron el modus operandi utilizado por la banda, que incluía perfiles falsos de mujeres en aplicaciones de citas —entre ellas, Evermatch— para captar a las víctimas y trasladar la conversación a WhatsApp, publicado en fiscales.gob.ar.
Una vez establecido el contacto, la víctima recibía un audio en el que una mujer se hacía pasar por la madre de la supuesta joven y advertía que se trataba de una menor de edad. Luego intervenía un hombre que, usurpando la identidad de un efectivo de la Policía de la Ciudad, afirmaba que la denuncia estaba por concretarse y exigía una transferencia urgente para “ayudar con la situación”. Las pruebas del expediente establecen que la maniobra intimidatoria se repetía con un esquema similar en cada caso.
El audio que le mandaron al soldado que se suicidó en la Quinta de OlivosLa Justicia atribuye al grupo tres hechos verificados, aunque existen otros pendientes de esclarecimiento. En el primer episodio, el 15 de diciembre de 2025, Gómez fue forzado a transferir $1.413.000 a dos cuentas de Mercado Pago. En el segundo, el 26 de diciembre, otra víctima depositó $15.000 en una billetera virtual a nombre de una de las imputadas. El tercero corresponde a los días 22, 27 y 28 de diciembre, cuando un hombre transfirió $116.000 a cuentas vinculadas a dos de las mujeres investigadas. Todos esos movimientos forman parte del cuerpo probatorio de la causa.
El 9 de febrero pasado se realizaron siete allanamientos ordenados por el juzgado: tres dentro de los establecimientos penitenciarios donde se encontraban los presuntos cabecillas y cuatro en domicilios del conurbano bonaerense. En estos últimos fueron detenidas las cuatro mujeres investigadas, y se secuestraron teléfonos y dispositivos electrónicos cuyo contenido aún se analiza. Los investigadores sostienen que los resultados de esas pericias podrían aportar nuevas líneas de pesquisa o incluso identificar a otras personas involucradas en la maniobra.
Al resolver la continuidad de la detención, Arroyo Salgado destacó la existencia de una estructura criminal con “gran capacidad organizativa”, lo que, a su criterio, permite presumir riesgos concretos de entorpecimiento y reiteración delictiva si las imputadas recuperaran la libertad. También subrayó que el análisis de los dispositivos secuestrados podría vincular a terceras personas todavía no identificadas. Por eso consideró prematuro conceder la excarcelación mientras la instrucción sigue abierta y con medidas pendientes.
La causa avanza ahora con una batería de estudios técnicos sobre los teléfonos incautados, el seguimiento de transferencias digitales y el entrecruzamiento de comunicaciones. Cada uno de esos elementos permitirá afinar la asignación de roles dentro de la organización y determinar con mayor precisión el alcance del accionar del grupo, cuyos líderes actuaban desde pabellones penitenciarios y contaban con apoyo externo para canalizar fondos y sostener el circuito de engaño.
La carta de Gómez“No quiero ser una carga para todos y no te quiero dar problemas nunca más. lamento mamá por esta estúpida decisión”, escribió de puño y letra Rodrigo Gómez, el soldado que el 16 de diciembre pasado se suicidó de un balazo en la cabeza en la quinta de Olivos, cuando estaba de guardia. El joven de 21 años era víctima de la banda de extorsionadores que operaba desde cárceles bonaerenses.
En otro fragmento de la carta, Gómez agradeció al Ejército por la oportunidad que tuvo de integrar sus filas. “Gracias a todos. Lo lamento mucho”, escribió.
El soldado cayó en la trampa de una banda de estafadores que creaban perfiles falsos de mujeres en una app de citas. Gómez pensó que había conocido a una joven, pero en realidad era una puesta en escena y terminó siendo extorsionado.
La pista para descubrir el plan criminal estaba en la carta de despedida que Gómez escribió para su familia y camaradas.