Racing sacó a relucir su amor propio, pero dejó expuesta la falta de recambio
Racing atravesó durante 90 minutos emociones y situaciones contrapuestas en su empate (1-1) con Independiente Rivadavia, frente al que jugó 60 minutos con uno menos, debido a la expulsión de Mat...
Racing atravesó durante 90 minutos emociones y situaciones contrapuestas en su empate (1-1) con Independiente Rivadavia, frente al que jugó 60 minutos con uno menos, debido a la expulsión de Matko Miljevic en un accidentado primer tiempo, en el que Adrián Maravilla Martínez salió lesionado y fue llevado directamente en camilla al vestuario. En la segunda mitad, tras quedar en desventaja por el gol de Matías Fernández, la Academia sacó a relucir todo su amor propio, igualó con un cabezazo de Tomás Conechny y atacó hasta el final a un rival que pagó haber especulado con el 1-0 parcial.
Cuando Darío Herrera marcó el final del partido, la multitud que acompañó a Racing, pese al insólito horario de inicio (17.15) dispuesto en un día laborable, aplaudió al equipo de Gustavo Costas. La reacción fue el reconocimiento a la entrega de todos los jugadores en una tarde repleta de adversidades, en la que la lesión de Maravilla Martínez (salió a los 40 minutos) fue un golpe aún más grande que haberse quedado con 10 a la media hora de juego, tras la doble amonestación que derivó en la salida –entre lágrimas- de Miljevic, quien no midió cómo ir a disputar un balón con José Florentín.
Si los primeros 20 minutos del cotejo habían exhibido a Racing mejor plantado, con el dominio de la pelota y las promisorias intervenciones de Adrián Toto Fernández, quien se ganó la titularidad luego de un gran ingreso desde el banco en la Bombonera, lo posterior fue un cachetazo. Independiente Rivadavia, que intenta jugar la pelota con criterio y poner en situaciones ventajosas a Sebastián Villa y Matías Fernández, comenzaba a equilibrar las acciones cuando la Academia se quedó con 10 y sin su goleador.
Lo que empeoró el cuadro de situación para Racing fue no tener un 9 suplente, un problema que se tornó recurrente esta temporada: es que Damián Pizarro, el delantero chileno que llegó tras la venta de Adrián Balboa, se desgarró sin haber debutado. El trasandino pagó físicamente la extensa inactividad con la que llegó desde Europa, lo que motivó a Costas a citar a Tomás Pérez, centro atacante que no integra el plantel de Primera.
Más allá de poner al juvenil entre los relevos, el entrenador albiceleste apeló tras la salida de Maravilla a Santiago Solari, Adrián Fernández y Tomás Conechny como los 9 de emergencia que pasaron por ese rol durante el resto del encuentro. Maravilla Martínez, que en la previa al partido había recibido una camiseta especial por haber llegado a los 100 partidos en la Academia, generó pánico en los racinguistas: su tobillo se torció al chocar con Juan Manuel Elordi y se marchó sin poder pisar, en camilla.
El combo de haberse quedado con uno menos y luego perder a Maravilla como referencia en el área impactó al equipo de Costas, que encima quedó en desventaja a los 6 minutos del segundo tiempo de manera paradójica: de un tiro de esquina a favor surgió la réplica de Independiente Rivadavia resuelta con categoría por Matías Fernández, quien tocó a un costado de Cambeses para el 1-0.
A partir de ese momento, en el peor escenario posible, la Academia mostró su mejor versión. Marco Di Césare, de impecable partido, fue el primero en empujar desde atrás a un conjunto que tuvo el aporte siempre significativo de Gabriel Rojas, el lateral izquierdo que hace de su calidad técnica un arma ofensiva permanente. Di Césare había estrellado un remate desde afuera en el travesaño de Nicolás Bolcato, quien antes había frustrado un intento de gambeta de Santiago Solari dentro del área.
Rojas, a los 33, envió desde un tiro de esquina un centro quirúrgico que fue a la cabeza de Conechny, quien se elevó solo y fustigó de cabeza a Bolcato, quien no pudo hacer nada para evitar el empate. El público se envalentonó todavía más después de la igualdad de Racing, que tuvo en una trepada de Rojas otra chance que hizo ilusionar a los hinchas.
Lo mejor del partidoIndependiente Rivadavia, que había renunciado prácticamente al ataque con una diferencia exigua pese a tener un jugador más que su rival, se acordó tarde de buscar el arco de Cambeses, a quien casi no pudo inquietar después de aquel gol tempranero del segundo tiempo.
Racing dio una mejor imagen, aunque la falta de recambio ante la lesión de Maravilla y el temor que representa cómo dejó la cancha abre un interrogante de cara a lo que viene.