Por qué nunca deberías meterte al mar si ves que las olas forman “cuadrados” en la superficie
Las denominadas olas cuadradas, también conocidas como “mar cruzado” o “cross-sea waves”, constituyen un fenómeno marítimo poco común, pero extremadamente peligroso. Su aspecto visual e...
Las denominadas olas cuadradas, también conocidas como “mar cruzado” o “cross-sea waves”, constituyen un fenómeno marítimo poco común, pero extremadamente peligroso. Su aspecto visual es tan singular como su naturaleza: la superficie del mar adopta un patrón cuadriculado, como si estuviera dividida en parcelas, resultado del choque de dos sistemas de olas que se mueven en direcciones opuestas.
Este espectáculo natural, aunque hipnotizante, fue responsable de numerosos accidentes marítimos, desde el vuelco de pequeñas embarcaciones hasta situaciones de alto riesgo para los bañistas. Recientemente, pescadores en Turquía compartieron un video viral en redes sociales donde se apreciaba este curioso fenómeno en aguas del mar Egeo, lo cual generó asombro y preocupación. No es un evento exclusivo de esa zona, sino que también se registró en la Isla de Ré, en la costa de Tel Aviv, Israel, y en el mar Cantábrico español.
La formación de estas olas cruzadas se da cuando dos sistemas de oleaje, provenientes de distintas direcciones, colisionan. Según explica el portal HowStuffWorks, esto ocurre generalmente cuando el viento de dos sistemas meteorológicos —uno más antiguo y otro más reciente— se encuentran. Las olas del sistema más nuevo avanzan en un ángulo oblicuo con respecto a las del sistema antiguo, que persisten a pesar del cambio en la dirección del viento. Factores como el viento y las corrientes marinas son cruciales en su aparición. A diferencia de las olas comunes, que suelen correr paralelas a la costa, las olas cuadradas rompen este esquema al crear una cuadrícula en el agua.
El riesgo inherente a este fenómeno es considerable, ya que la colisión de oleajes genera poderosas corrientes de resaca (rip currents) y olas que pueden alcanzar hasta tres metros de altura, lo suficiente para anegar o incluso volcar embarcaciones de gran tamaño. Un estudio citado por HowStuffWorks indica que “un gran porcentaje de accidentes de barcos ocurrieron en estados de mar cruzado”. Para los nadadores, el peligro es aún mayor: la fuerza de estas corrientes, a menudo imperceptibles a simple vista, puede arrastrarlos mar adentro sin posibilidad de resistencia. La complejidad de navegar en un mar cuadriculado dificulta la tarea de los marineros y representa una amenaza directa para la seguridad de cualquier persona en el agua.
Aunque son raras, ciertas áreas costeras están geológicamente dispuestas para su formación regular. La Isla de Ré, en la costa oeste de Francia, es un ejemplo notable: su configuración la convierte en un punto donde las olas cuadradas aparecen con mucha frecuencia. De hecho, este sitio atrae a miles de turistas cada año que, desde el faro, observan el fenómeno a una distancia segura, maravillados por la capacidad de la naturaleza de crear formas geométricas en el agua. Los científicos, por su parte, encuentran en el mar cruzado una manifestación de la ecuación de Kadomtsev-Petviashvili, que describe el movimiento de ondas no lineales y la interacción entre diferentes sistemas meteorológicos.
Ante la presencia de olas cuadradas, la recomendación es inequívoca: salir del agua de inmediato. Si bien desde la costa puede ser difícil percibir el patrón exacto que forman los dos oleajes, especialmente para un bañista, la mejor precaución es no aventurarse demasiado lejos de la orilla. La magnitud del riesgo justifica cualquier medida de prevención. La observación de estas formaciones acuáticas desde la seguridad de la tierra es un espectáculo impresionante, pero interactuar con ellas en el agua es asumir un riesgo innecesario y potencialmente fatal.