Generales Escuchar artículo

Polémica por el monotributo: el régimen crece mientras cae el empleo formal y se tensionan las jubilaciones

Se necesitan casi 34 monotributistas para financiar una jubilación media, frente a 3,5 trabajadores asalariados registrados. Esta diferencia expone una de las mayores tensiones del mercado laboral...

Polémica por el monotributo: el régimen crece mientras cae el empleo formal y se tensionan las jubilaciones

Se necesitan casi 34 monotributistas para financiar una jubilación media, frente a 3,5 trabajadores asalariados registrados. Esta diferencia expone una de las mayores tensiones del mercado laboral...

Se necesitan casi 34 monotributistas para financiar una jubilación media, frente a 3,5 trabajadores asalariados registrados. Esta diferencia expone una de las mayores tensiones del mercado laboral argentino: mientras que mes a mes crece la cantidad de monotributistas, el empleo asalariado privado acumula seis meses consecutivos de caída, una dinámica que también plantea desafíos para el financiamiento del sistema previsional.

De hecho, los últimos datos del mercado laboral confirman esta tendencia. En julio, el trabajo registrado privado acumuló su quinta caída mensual consecutiva, en un contexto de contracción que alcanzó a casi todas las categorías laborales. La única excepción fue el monotributo, a la par de que el empleo asalariado privado profundizó su retroceso y volvió a mostrar un ritmo de caída similar al promedio de los últimos 18 meses, de acuerdo con el informe del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA) que publicó la Secretaría de Trabajo este miércoles.

El uso de la capacidad instalada de la industria tuvo una leve suba en agosto, pero cayó frente a 2025

En contraste, el número de monotributistas creció por tercer mes consecutivo, aunque a un ritmo menor que en los dos meses previos. En el séptimo mes del año se sumaron 1400 trabajadores a esta modalidad, un alza del 0,1% mensual. Así, pese a la volatilidad de los últimos meses, en la comparación interanual se incorporaron cerca de 59.000 monotributistas, un incremento del 2,7%. Nuevamente, fue la única categoría que creció.

“La reforma laboral y, en particular, el Régimen de Incentivos a la Formalización Laboral (RIFL), que ya se encuentra reglamentado y que reduce transitoriamente las contribuciones patronales, no lograron todavía revertir la caída del empleo registrado. El impacto del FAL, que empieza a regir en noviembre, pretende aceitar las relaciones laborales, cubriendo parte de las indemnizaciones con fondos de Anses. Es difícil estimar el impacto que esta flexibilización pueda tener en la contratación de nuevos trabajadores, pero descartamos que sea inmediata. Por ahora, parecen insuficientes para compensar el impacto de la menor actividad y la sustitución de importaciones en sectores intensivos en mano de obra”, analizaron desde la consultora económica LCG.

Más allá de estos factores puntuales del corto plazo, el monotributo viene creciendo desde hace tiempo. Actualmente existen 2.214.900 argentinos inscriptos bajo este régimen, frente a los 513.000 trabajadores que había bajo este régimen hace casi tres décadas. Es decir, la cantidad de monotributistas aumentó un 331%. Así, la participación del monotributo dentro del total de aportantes más que se duplicó, pasó del 9% en 1998 a más del 20% en la actualidad, según un informe del Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (Ieral).

“El crecimiento del monotributo es una señal de alerta, especialmente cuando se produce en paralelo a la caída del empleo asalariado registrado. No es un problema de formalidad, porque el monotributista también es un trabajador registrado, sino de calidad del empleo, estabilidad de los ingresos y acceso a la protección social. También tiene implicancias sobre la sostenibilidad previsional, porque los aportes de los monotributistas son significativamente menores que los del régimen asalariado, lo que debilita la capacidad de financiamiento del sistema”, explicó Laura Caullo, responsable del Área de Empleo y Política Social en Ieral.

El empleo creció, pero su calidad sigue empeorando y la billetera sufre

Justamente, el aporte previsional promedio de un trabajador asalariado registrado en el régimen general ascendía a $187.098 en marzo de este año, frente a unos $19.215 en el caso de un monotributista. Visto de otra manera: el aporte de un monotributista es casi diez veces menor. Esta diferencia tiene consecuencias concretas para el financiamiento del sistema: se necesitan aproximadamente 3,5 asalariados registrados para cubrir una jubilación media, mientras que hacen falta casi 34 monotributistas, según el Ieral. Si se considera una jubilación mínima con bono, la relación es de 2,4 asalariados frente a casi 23 monotributistas.

Claudio Caprarulo, director de Analytica, señaló que el monotributo mantiene una tendencia creciente hace más de una década, pero se aceleró a partir de mediados de 2020. A esto se suma que en el último tiempo esta expansión contrastó con la caída del empleo asalariado registrado, un fenómeno que se explica, en buena medida, por la contracción de la actividad productiva, particularmente de la industria.

“El aumento de la participación del monotributo como modalidad de contratación tiene consecuencias sobre la recaudación del Estado, especialmente en materia de aportes y contribuciones a la seguridad social. Para los trabajadores, suele estar asociado a menores ingresos y mayores dificultades para acceder a financiamiento. Revertir esta tendencia no será sencillo. Su persistencia bajo diferentes gobiernos, contextos económicos y regulaciones refleja una dificultad estructural de la economía argentina para generar empleo asalariado formal de calidad”, completó.

Es un tema que el Gobierno tiene bajo análisis. Incluso, durante el año pasado se puso sobre la mesa la eliminación del monotributo y se debatió internamente un combo de incentivos impositivos para que el cambio de categoría al régimen general no sea un salto al vacío para los trabajadores independientes, luego de que el Fondo Monetario Internacional (FMI) sugiriera la necesidad de revisar el Régimen Simplificado para Pequeños Contribuyentes a fin de evitar que se erosione la base tributaria.

Georgieva dijo que la Argentina pagará por adelantado al FMI y Caputo respondió: “Te vas a sorprender”

Pero esta semana, el secretario de Trabajo, Julio Cordero, habló de las cifras del mercado laboral argentino y explicó que “no todo el mundo quiere trabajar en relación de dependencia con las obligaciones que eso conlleva”. De esta manera, defendió el crecimiento del trabajo cuentapropista y la “libertad” que eso conlleva, ya sea como autónomo, monotributista o dentro del esquema del independiente con colaboradores.

“Respecto de una eventual reforma, considero que es un régimen que debería revisarse, particularmente por las diferencias en las cargas contributivas y en el acceso a prestaciones como las asignaciones familiares, que pueden generar incentivos distorsivos entre modalidades de inserción laboral. El desafío es corregir esas asimetrías sin desalentar la formalización del trabajo independiente”, cerró Caullo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/polemica-por-el-monotributo-el-regimen-crece-mientras-cae-el-empleo-formal-y-se-tensionan-las-nid16102026/

Volver arriba