¿Plantas que curan mascotas? La terapia alternativa que gana terreno en veterinaria
Matías Almada y Federico Bondone son veterinarios y trabajan con plantas y hongos medicinales por su potencial terapéutico para mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Matías Almada se acer...
Matías Almada y Federico Bondone son veterinarios y trabajan con plantas y hongos medicinales por su potencial terapéutico para mejorar la calidad de vida de sus pacientes. Matías Almada se acercó a esta disciplina a partir de la inmunoterapia y la oncología, ampliando luego su campo a otras patologías. Federico Bondone se enfoca en la medicina cannábica y fue incorporando otros medicamentos fitoterápicos en la clínica diaria tanto de especies de compañía como de fauna silvestre.
¿Se puede mejorar la calidad de vida de las mascotas mediante el uso de plantas?
M. Sí, totalmente. Muchas plantas tienen propiedades que ayudan a modular la inflamación, reforzar el sistema inmune, acompañar tratamientos oncológicos o proteger órganos como el hígado y los riñones. Lo que busco no es reemplazar la medicina tradicional, sino sumar herramientas diferentes y complementarias que permitan que los animales vivan con menos dolor, más vitalidad y mayor bienestar.
F. Además de usar las plantas con fines terapéuticos podemos incorporarlas como enriquecimiento ambiental. Por ejemplo, ciertas plantas aromáticas pueden servir para estimular comportamientos de exploración, mejorar conductas, etc. La fitoterapia puede aplicarse también en trastornos de la conducta.
¿Hay plantas que ustedes utilizan para curar o tratar enfermedades?
M. Sí, hay plantas que tienen una acción muy concreta sobre ciertas enfermedades. Por ejemplo, algunas ayudan a controlar infecciones, otras modulan procesos tumorales o fortalecen defensas en enfermedades crónicas. Siempre depende del paciente y del contexto, pero he visto muchos casos en los que las plantas marcaron una diferencia real en la evolución de la enfermedad.
F. En función de mi experiencia me fui encontrando con diversas especies de plantas que, preparadas y administradas correctamente, sirven como medicina para tratar muchas patologías, ya sea como coadyuvante, como terapia única o como terapia complementaria. Se pueden abordar distintos sistemas, tanto el neurológico como el músculoesquelético, inmunológico, digestivo, etc.
¿Por qué eligen tratar a sus pacientes con plantas?
M. Porque descubrí que podían aportar algo distinto y valioso en situaciones donde muchas veces la medicina convencional sola no alcanzaba. Las plantas permiten acompañar a los animales de una manera más integral, contemplando no solo la enfermedad sino también su calidad de vida a largo plazo. Para mí es fundamental tener más de una herramienta para ayudarlos.
F. Me acerqué a la fitomedicina y en particular a la medicina cannábica tratando de buscar soluciones y alternativas en el manejo de determinadas patologías en las que, con el uso de medicina convencional, me veía limitado para el abordaje. Ya sea porque no existía un tratamiento específico para esa patología o porque los fármacos convencionales presentaban efectos no deseados. Por ejemplo, cuando estamos haciendo manejo del dolor en pacientes de edad avanzada, muchas veces aparecen complicaciones vinculadas a problemas renales o cardiovasculares que nos limitan el uso de determinados medicamentos, como los antiinflamatorios. En esos casos, con el uso de plantas medicinales podemos realizar tratamientos muy efectivos con la tranquilidad de que preservamos las funciones orgánicas que estaban alteradas.
¿En qué casos me recomendarían que consulte a un especialista en fitomedicina veterinaria?
M. Te lo recomiendo en cualquier situación donde quieras sumar un abordaje natural y seguro al cuidado de tus animales. Desde problemas crónicos como artrosis, insuficiencia renal o procesos oncológicos, hasta cuadros de baja de defensas o enfermedades infecciosas recurrentes. También es útil cuando se busca prevenir y fortalecer, no solo curar. Es importante hacerlo bajo supervisión de un profesional capacitado, que sepa elegir las plantas correctas y combinarlas de manera adecuada, ya que no todas son inocuas y hay que tener en cuenta posibles efectos colaterales dependiendo la patología, el estado clínico del paciente y otros factores a tener en cuenta antes de elaborar un protocolo terapéutico.
F. Recomiendo especialmente acudir a la fitomedicina cuando sentimos que la medicina convencional no nos está dando las respuestas esperadas. Siempre cabe la posibilidad de buscar una alternativa que se adecúe al paciente con el que estamos tratando. Hay que tener en cuenta que, en general, cuando aplicamos este tipo de medicina, la respuesta individual, en especial cuando hablamos de cannabis, puede ser muy variable de un paciente a otro y por ese motivo es que el seguimiento tiene que ser cercano y hay que estar al tanto de todas las particularidades. Como existen distintos tipos de cannabinoides que actúan sobre distintos receptores y órganos, se pueden abordar muchas patologías o estados clínicos: se pueden tratar dolores tanto agudos como crónicos; vimos muy buenas respuestas en procesos inflamatorios, patologías inmunomedidadas como alergias, atopía, asma, enfermedad inflamatoria intestinal, gingivitis eosinofílica, entre otras. Para el manejo de pacientes geriátricos, afecciones neurológicas y hasta cierto punto para algunas alteraciones del comportamiento. Además, podemos complementar integrando otras plantas y hongos medicinales en esta terapéutica.
Durante mis consultas siempre explico que cabe la posibilidad de que existan pacientes refractarios a este tipo de terapias del mismo modo que el estadio de las patologías puede limitar la eficacia del tratamiento: cuanto más temprano actuemos, mejores y más predecibles van a ser los resultados. Si se trabaja con productos confiables y testeados en laboratorio la gran mayoría de las veces la respuesta es favorable.