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Para que el campo aporte al crecimiento es clave tener en cuenta su agenda

Si la economía argentina quiere tener al agro como uno de los sectores clave para impulsar el crecimiento a partir del año próximo, conviene tener en cuenta la agenda que están proponiendo dist...

Para que el campo aporte al crecimiento es clave tener en cuenta su agenda

Si la economía argentina quiere tener al agro como uno de los sectores clave para impulsar el crecimiento a partir del año próximo, conviene tener en cuenta la agenda que están proponiendo dist...

Si la economía argentina quiere tener al agro como uno de los sectores clave para impulsar el crecimiento a partir del año próximo, conviene tener en cuenta la agenda que están proponiendo distintas entidades de la actividad. No se trata de aplicar una receta única sino de apuntar a reducir la carga impositiva, mejorar la infraestructura y apoyar reglas de largo plazo que brinden previsibilidad.

Al respecto, la Federación de Acopiadores, en una reunión de cierre del año, propuso, en palabras de su presidente, Fernando Rivara, la puesta en marcha de un cronograma de reducción de Derechos de Exportación (DEX). Tras la baja temporal de enero pasado y la suspensión momentánea, por apenas tres días, en septiembre, quedó en evidencia que el agro necesita sacarse de encima definitivamente la mochila de las retenciones. “Uno ve la explosión de producción de energía, de Vaca Muerta, o de minerales, y todos son sectores que le han otorgado reglas claras y permanentes”, observó Rivara y se preguntó: “¿Puede ser que un país que necesita exportar cada vez más, al mismo tiempo cobre impuestos a las exportaciones?”. Y apuntó: “los productores argentinos no deben seguir subsidiando a los productores brasileños y norteamericanos”, en un concepto esbozado en un artículo escrito para la nacion, por Enrique Erize, analista del mercado de granos, en referencia a las críticas de los productores norteamericanos a la baja a cero de los DEX en la Argentina, como si eso hubiera sido una ventaja extra y no un acto de estricta justicia.

Las entidades por cadena (Acsoja, Maizar, Asagir y Argentrigo), por su parte, en referencia a los DEX pidieron también previsibilidad “que evite los imprevistos en el camino de una reducción progresiva y efectiva, que no quite transparencia al mercado y que permita actuar con las valiosas herramientas comerciales”. Según expresó el presidente de Acsoja, Rodolfo Rossi, si eso se consigue “seguramente las inversiones se concretarán”.

Está claro que las entidades por cadena buscan introducir la cuestión de los DEX en la reforma fiscal que se propone impulsar el Gobierno en 2026. Consideraron que el sistema tributario debe dejar de “castigar la producción” y premiar “la inversión, la innovación y el arraigo”. Para las entidades debe haber “un régimen que, además de promocionar grandes inversiones, fomente las inversiones pymes que resultará en un enorme efecto expansivo en la producción y el empleo, y en la sostenibilidad de nuestro crecimiento”.

Otro punto destacado de las cuatro cadenas fue el énfasis en la infraestructura. “Sin logística, el desarrollo es solo una idea”, dijo Rossi y dio el apoyo de las entidades al proceso de licitación de la hidrovía “a un calado de 40 pies de salida y con los correspondientes estudios de impacto ambiental, en el marco de una concesión privada y a riesgo empresario”. Además, remarcó la necesidad de lograr “la puesta en valor de los ferrocarriles licitando todas las líneas en sucesivos procesos con acceso abierto y tarifas competitivas, única forma de colaborar con las zonas alejadas de los puertos”.

De poco servirá con vanagloriarse con récords de cosecha que, aunque bienvenidos, no tienen tras de sí el respaldo de un sistema logístico (caminos, rutas, transporte y puertos) que permita decidir distintos tipos de modelos productivos.

Otro punto crítico sobre el que apuntaron las cadenas es la cuestión del respeto a la propiedad intelectual, una discusión que sigue abierta desde hace varias décadas. Al respecto, propusieron “un trabajo colaborativo” para lograr “una ley de propiedad intelectual en semillas actualizada que proteja el conocimiento y garantice reglas claras para que los obtentores inviertan más en mejoramiento genético y biotecnología, y que permita la adopción de esos logros”. Según una nota de Belkis Martínez publicada LA NACION Campo en su página webLA NACION Campo en su página web, el acuerdo con los EE.UU. permitirá avanzar en la adhesión del país al convenio Upov´91 que impulsa el respeto a la propiedad intelectual en semillas. Seguramente abrirá las puertas a un fuerte debate entre quienes creen que debe haber una adhesión rápida y quienes sostienen que eso no debe dar pie a abusos sobre los derechos de los productores a sembrar semillas de uso propio. Si la discusión es franca y se trabaja en pos de un consenso habrá más posibilidades de cerrar una asignatura pendiente de la agricultura argentina. No solo por la posibilidad de lograr nuevas inversiones sino por tener todas las herramientas tecnológicas a mano para conseguir la mayor eficiencia productiva.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/campo/para-que-el-campo-aporte-al-crecimiento-es-clave-tener-en-cuenta-su-agenda-nid28112025/

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