Pam Bondi enfrenta a los demócratas en una audiencia explosiva por el caso Epstein
WASHINGTON.- “Esto no es un circo, es una audiencia”. La queja de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, por los duros cuestionamientos de legisladores demócratas por el caso de Jeffr...
WASHINGTON.- “Esto no es un circo, es una audiencia”. La queja de la fiscal general de Estados Unidos, Pam Bondi, por los duros cuestionamientos de legisladores demócratas por el caso de Jeffrey Epstein fue solo uno de los momentos álgidos de una acalorada testificación ante la Cámara de Representantes, en medio de las controversias relacionadas con la publicación de millones de archivos del delincuente sexual.
En su esperada presentación ante el Comité Judicial, Bondi defendió su gestión del caso y se dirigió directamente a los sobrevivientes de Epstein presentes en la sala. “Lamento profundamente lo que ocurrió con las víctimas debido a las acciones de este monstruo”, dijo la fiscal general, criticada por los demócratas por el manejo de los archivos que expuso información privada sensible sobre las víctimas.
En ese momento, la representante demócrata Pramila Jayapal (Washington) les pidió a los sobrevivientes presentes que se pusieran de pie y levantaran la mano si no habían podido reunirse con el Departamento de Justicia, que lidera Bondi, para hablar sobre los abusos sufridos. Todas las víctimas levantaron la mano, apuntó la legisladora.
“Jayapal hizo una pregunta sencilla: si fuera tan amable y honorable de mirarlos de frente y disculparse por revelar su identidad”, le espetó a Bondiel congresista demócrata Hank Johnson (Georgia). “¿Cuántas vidas se perdieron porque su Departamento fue descuidado e incompetente o intentó deliberadamente intimidar y castigar a estas mujeres?”, añadió, y fue interrumpido por la fiscal general. “Se te acabó el tiempo”, le dijo la funcionaria.
Los demócratas del Comité Judicial interrogaron a Bondi sobre cómo el Departamento de Justicia decidió qué debía hacerse público en virtud de la llamada Ley de Transparencia de los Archivos Epstein, aprobada por el Congreso después de que se anunciara en julio que no se publicarían más archivos del caso que convirtió en un lastre para la administración de Donald Trump.
En la audiencia, Bondi acusó a los demócratas de “hacer teatro” en la audiencia, y tuvo fuertes cruces con congresistas demócratas. El republicano Jim Jordan (Ohio), presidente del Comité Judicial, tuvo que interceder en varios pasajes.
En otro momento, Johnson le preguntó a Bondi si los empleados del Departamento de Justicia se habían encargado de borrar el nombre de Trump de los archivos Epstein, a lo que la fiscal general respondió -evasiva- que había 500 abogados y revisores asignados a las redacciones antes de su publicación. También instó a la población a compartir con las autoridades cualquier información relativa a daños o abusos por parte de personas involucradas en la trama.
Esta es la primera vez que Bondi comparece ante el Congreso desde otra acalorada audiencia en octubre pasado, en la que había esquivado preguntas de los demócratas.
En la presentación de este miércoles, la fiscal general hizo una enfática defensa de su trabajo al frente del caso Epstein. “Soy fiscal de carrera. Dediqué toda mi carrera a defender a las víctimas y seguiré haciéndolo”, afirmó.
A su turno, el demócrata Jerry Nadler (Nueva York) criticó el manejo del Departamento de Justicia por ocultar la identidad de los abusadores de Epstein y no la de las víctimas y le pidió explicaciones a Bondi, que esquivó el asunto.
En otro momento álgido, la fiscal general calificó al representante Jamie Raskin (Maryland), exprofesor de derecho constitucional y principal demócrata del Comité Judicial, de “abogado fracasado”, mientras se intensificaba el enfrentamiento entre Bondi y los demócratas por su manera de responder a las preguntas.
“Ni siquiera es abogado”, añadió Bondi sobre Raskin, quien le advirtió a la funcionaria que no adoptara la táctica empleada ante el Comité Judicial del Senado en octubre pasado. En aquel momento la fiscal general obstaculizó a los demócratas al lanzar ataques y responder preguntas con insultos personales y chicanas políticas.
“Vimos su actuación en el Senado y no vamos a aceptarlo. Esto no es un juego”, le señaló Raskin.