Nunzia Locatelli de Bulgheroni: la italiana que encontró en la Argentina su hogar, su vocación y un puente con el Papa Francisco
La periodista italiana Nunzia Locatelli de Bulgheroni, instalada en Buenos Aires desde hace catorce años, reflexiona sobre su compleja y fascinante transición cultural. Al ser consultada sobre lo...
La periodista italiana Nunzia Locatelli de Bulgheroni, instalada en Buenos Aires desde hace catorce años, reflexiona sobre su compleja y fascinante transición cultural. Al ser consultada sobre los motivos de su llegada al país, confesó que su mudanza fue impulsada por “el amor”, una decisión que, aunque inicialmente se pensó temporal, se convirtió en una elección de vida definitiva. La entrevistada destacó que, a pesar de su origen en el norte de Italia, su adaptación al estilo de vida argentino ha sido plena, integrando su herencia con la cotidianidad local, incluso en los detalles más triviales como el uso de muletillas o el cuidado de la economía doméstica.
Durante la charla, Nunzia recordó con humor el episodio que la vinculó mediáticamente con el Papa Francisco. Mientras producía un documental sobre la vida de Jorge Mario Bergoglio, se vio inmersa en una anécdota singular que involucró una frase de un antiguo loro de escuela técnica. “Repetí una frase, no es que me la inventé yo, repetí la frase del amigo y él quedó un poco en silencio, después se dio un poquito así, una media sonrisa que yo imaginaba atrás del teléfono”, relató sobre aquel contacto telefónico ocurrido en la última noche de 2013, poco después de la elección del pontífice argentino.
Su faceta investigativa es, quizás, la que más pasión le despierta. Locatelli dedicó diez años a reconstruir la historia de Mama Antula, logrando hallar más de 300 cartas manuscritas en el Archivo de Estado de Roma, un trabajo que realizó junto a su socia, Cynthia Suárez. “Me gustaron mucho las cosas cotidianas que ella contaba, estaba muy interesada y preocupada por la administración de la plata que recibía como donación”, explicó sobre el carácter terrenal de la santa argentina. Su rigor académico, que incluyó la digitalización y traducción de documentos en latín y francés, subraya un compromiso con la preservación histórica que va más allá de la mera narrativa religiosa.
En cuanto a su vida privada, Locatelli admite una predilección por la cocina tradicional, un arte que utiliza como puente afectivo. Ya sea horneando pan carasau o preparando 300 ravioles para un festejo familiar, la periodista considera que estos gestos son una “forma de conectar íntimamente” con sus seres queridos. Sobre su futuro, enfatizó que no busca dejar una huella de fama, sino incidir en el presente a través de su rol institucional en la Policía Federal, enfocándose en la capacitación de profesionales de la salud. Finalmente, compartió su deseo de una vejez vivida en comunidad, rodeada de amigos y perros, bajo una estructura de convivencia mediterránea que celebre la lealtad y el vínculo humano sobre todas las cosas.