Nunca es temprano
¿Saber o no saber cómo será el futuro? La incertidumbre angustia. Pero la certeza puede ser insoportable. Las noticias de estos días volvieron a instalar la probabilidad de la extinción de la ...
¿Saber o no saber cómo será el futuro? La incertidumbre angustia. Pero la certeza puede ser insoportable. Las noticias de estos días volvieron a instalar la probabilidad de la extinción de la humanidad. Nada menos. Como en los peores momentos de la Guerra Fría y la amenaza del botón rojo nuclear. Demasiado para personas impresionables. Solo soportable por la invencible esperanza y el insobornable instinto de supervivencia humanos.
El posible desmadre letal de la inteligencia artificial, sin embargo, no es todo. Aunque se impone en la agenda. Por impactante, por novedoso y porque su potencial destructivo es más desconocido. El debate, cruzado por intereses económicos, geopolíticos y hasta electorales, solo es parte de un todo más complejo. El aumento sideral de las guerras puede potenciarlo todo. Pero también puede ser un buen disuasivo. Si ahí está el Tratado de no proliferación nuclear, ¿por qué no un Pacto de no proliferación (irresponsable) de la IA? ¿Tal vez porque Nagasaki e Hiroshima quedan demasiado lejos en el tiempo y el espacio? Nunca es demasiado temprano. Pero sí puede ser muy tarde. El futuro siempre viene enseguida del presente. De este presente.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/opinion/nunca-es-temprano-nid16092026/