“Nació por necesidad”: su padre tenía una concesionaria de autos importados, cerró, un consejo cambió todo y creó dos reconocidas marcas
CÓRDOBA.- Las devaluaciones en los ’80 hicieron inviable la concesionaria de autos importados que tenía José María Cordeiro, quien se vio obligado a buscar otro negocio. En ese entonces comen...
CÓRDOBA.- Las devaluaciones en los ’80 hicieron inviable la concesionaria de autos importados que tenía José María Cordeiro, quien se vio obligado a buscar otro negocio. En ese entonces comenzaban a surgir las yerbas compuestas y, por sugerencia de un amigo dueño de un mayorista, decidió incursionar en ese segmento. Viajó a Misiones, contactó a productores, y a Traslasierra, donde definió a proveedores de hierbas aromáticas. Así nació la marca Verdeflor, que hoy produce unos 16 millones de kilos al año. A esa empresa, años después, se sumó Lácteos La Blanca, que fabrica unas 15.000 toneladas anuales de dulce de leche.
El fundador de las marcas falleció hace siete años; su hijo Ernesto Cordeiro es quien está al frente de la empresa. Si bien sus otros cinco hermanos integran el directorio, el único involucrado al ciento por ciento es él. Admite que la compañía “nació por necesidad. Mi papá tenía formación en otras áreas, no en la de alimentos”.
“En los ’80 comienza la comercialización a nivel nacional de la yerba y, en paralelo, fracciona azúcar con la misma marca -repasa-. Era complementario con la yerba y se movía mucho financieramente. Le va bien, pero cuando asume (Carlos) Menem ese commodity con rentabilidad baja, deja de funcionar. Entonces compró un campo. El Presidente decía que la Argentina sería ‘el tambo del mundo’, él empieza a hacer ganadería y, más adelante, anexa el tambo”.
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El año pasado la marca de yerba se consolidó como la segunda a nivel nacional entre las compuestas y la quinta en el ranking general, con unos 16 millones de kilos anuales. Las exportaciones, que comenzaron en el 2005, hoy representan seis por ciento del total de ventas.
“Hay mucho por crecer -dice Cordeiro a LA NACION-. Chile es el principal mercado externo y también enviamos a Estados Unidos, varios países europeos, Costa Rica, México, Australia, Nueva Zelanda y Tailandia, nuestro deseo más exótico”. El portafolio incluye 15 variedades.
La empresa cuenta con tres plantas industriales. En Leandro N. Alem (Misiones) la de secado y estacionamiento; en la ciudad de Córdoba la de molienda y fraccionamiento y en Villa Dolores una de acopio y procesamiento de aromáticas habilitada hace pocas semanas. Además, tienen una plantación de aromáticas en esa ciudad del oeste cordobés.
Cordeiro precisa que el “crecimiento y posicionamiento de marca” está vinculado directamente con contar con “productos naturales al 100%. La clave es esa; que sean sin agregados”.
ProducciónEn esa línea detectaron que la demanda no se iba a poder cubrir con la producción existente de hierbas aromáticas, con lo que resolvieron “avanzar en la cadena productiva” y pusieron en marcha la plantación, a donde hacen menta, cedrón, burro y peperina (la empresa hizo dos años de ensayo de adaptación al cultivo intensivo a campo, junto con la Universidad Católica de Córdoba y el Conicet). Además, importan desde Chile, Paraguay y Egipto.
El emprendimiento de Villa Dolores tiene tres pilares, de los que dos ya instrumentaron la plantación de 50 hectáreas y un campo escuela en el que se integraron con productores locales para “lograr mejores prácticas agrícolas”. El tercero, todavía no ejecutado, es el desarrollo de un equipo de servicios. El procesamiento de las hierbas se realiza en un establecimiento de 1500 metros cuadrados, con maquinaria especialmente diseñada.
No solo la marca de yerba creció desde su fundación, un camino similar recorrió Lácteos La Blanca que, desde el 2001, se especializó en la producción de dulce de leche. “En el 2003 vendimos el campo y nos enfocamos en elaboración de alimentos, un área en la que ya teníamos experiencia. Ya exportamos a Chile y a Estados Unidos con nuestra marca para los canales de repostería y panificación”.
Compran la leche a productores cordobeses y fabrican en la planta que tienen en Río Primero, que cuenta con certificación FSSC 22000 que garantiza la inocuidad alimentaria. “Tenemos varias fórmulas y productos desarrollados a medida para pequeñas, medianas y grandes empresas, lo que junto a la calidad y un canal comercial desarrollado, constituyen nuestras fortalezas”, resume Cordeiro.