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Murió Fats Fernández, uno de los músicos de jazz más importantes del país

El trompetista Robert “Fats” Fernández, una de las figuras más importantes y queridas del jazz argentino, murió ayer a los 88 años. La noticia fue confirmada a LA NACION por el músico Rica...

Murió Fats Fernández, uno de los músicos de jazz más importantes del país

El trompetista Robert “Fats” Fernández, una de las figuras más importantes y queridas del jazz argentino, murió ayer a los 88 años. La noticia fue confirmada a LA NACION por el músico Rica...

El trompetista Robert “Fats” Fernández, una de las figuras más importantes y queridas del jazz argentino, murió ayer a los 88 años. La noticia fue confirmada a LA NACION por el músico Ricardo Lew.

Nacido en el barrio de La Boca el 7 de junio de 1937, aprendió a tocar la corneta en la escuela primaria y a los 17 integró el grupo The Georgian’s Jazz Band. Compartió escenario con figuras como Ray Charles, Dizzy Gillespie, Chick Corea, Paquito D’Rivera, Arturo Sandoval y los hermanos Marsalis. Astor Piazzolla lo bautizó como “el Troilo de la trompeta” en alusión a su fraseo, su lirismo y su identidad porteña.

“Mi vida ya era la música”

En una entrevista con este medio que data de 2002, Fernández, que por entonces estaba por cumplir 65 años, recordó su acercamiento al instrumento que lo hizo brillar en los escenarios.

“Soy trompetista, ya lo era antes de tocar”, aseguró. A mediados de los años 40, algunos colegios disponían de instrumentos propios, con los cuales armaban sus bandas. “Tuve mucha suerte de estudiar en ese colegio , donde aprendí a tocar la corneta, pues mi vida ya era la música. A la distancia me veo como un chico que necesitaba eso, y el colegio me lo permitió”, reflexionó. “Por aquellos años, las cooperadoras cooperaban y teníamos sesenta instrumentos, en el colegio, que nos sacaban de la calle. El maestro Bardera me enseñó música al mismo tiempo que daba los primeros pasos en la escuela y eso me permitió desarrollarme”.

Fue su hermano quien lo introdujo en la música o, quizás, en el gusto por los instrumentos. “Él tocaba el tambor en una banda y me causaba una gran admiración verlo”, contó, y agregó que con ocho años se había perfeccionado en imitar a una orquesta con la boca. “Iba por la calle haciendo las partes de las trompetas, el contrabajo, los tambores, los platillos. Era mi pasatiempo”.

A los trece comenzó la secundaria en el comercial Joaquín V. González, y su madre le regaló una corneta con pistones Cuenow. No había domingos para la práctica musical y Fats, en 1952, se lanzó a tocar en grupo. Su comienzo fue con un sobrino de Piazzolla, Malatto, en el piano, y con Villarino en la batería. “Duró poco, pero representó todo un paso. Luego vendrían los American Boys, mi primer grupo en serio. En la banda estaban Alfonso Ferramosca en piano y Luis Schiaris en clarinete, y debutamos en el centro Unión de La Boca. Por esos años me iba haciendo amigo del jazz, me acercaba a los que sabían”, rememoró Fats Fernández.

“Fue un sacudón”

A la hora de hablar de sus estudios de trompeta, mencionó a José Granata, Wilfredo Cardozo, Carlos Constantini, Rubén Barbieri (hermano del Gato) y el Cholo Rosini. De ellos, dijo, tomó ciertos aspectos estilísticos que armaron su lenguaje musical. “Escucho con detenimiento a dos trompetistas: Louis Armstrong (¡cómo no hacerlo!) y Bobby Hackett, músico blanco continuador del legado de Bix Beiderbecke y que por su elegancia resultó de enorme influencia sobre el propio Miles Davis.”

En su juventud, en la casa de unos parientes en Mendoza, escuchó un disco de Dizzy Gillespie que lo “impresionó”, pero el verdadero descubrimiento, según él mismo relató, lo hizo en el Palacio de la Música de Montevideo, adonde había viajado con los Georgia Jazz Band. “Allí escuché a Charlie Parker. Fue un sacudón: era el disco con arreglos de cuerdas, con Buddy Rich, Ray Brown y Stan Freeman”.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/murio-fats-fernandez-uno-de-los-musicos-de-jazz-mas-importantes-del-pais-nid08012026/

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