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Milo J ya tiene su concierto “Tiny Desk”, plagado de guiños sudamericanos

“Morocho color lodo, que aprendió a estar con nada y con un poco ya tiene todo”. Con apenas una frase Milo J pinta un mundo. Esa que pronunció tantas veces desde que salió su último álbum,...

Milo J ya tiene su concierto “Tiny Desk”, plagado de guiños sudamericanos

“Morocho color lodo, que aprendió a estar con nada y con un poco ya tiene todo”. Con apenas una frase Milo J pinta un mundo. Esa que pronunció tantas veces desde que salió su último álbum,...

“Morocho color lodo, que aprendió a estar con nada y con un poco ya tiene todo”. Con apenas una frase Milo J pinta un mundo. Esa que pronunció tantas veces desde que salió su último álbum, La vida era más corta”, y que repitió otra vez en ese mini show, tan de moda en estos tiempos, del formato Tiny Desk Concerts, que produce desde hace décadas la radio pública de los Estados Unidos (NPR).

Hoy parece una cita obligada para todo artista joven que ha ganado vuelvo internacional. Milo cumplió con esa asignatura que actualmente es un trofeo y también le puso su impronta. El tiempo (es decir: horas, días o, a lo sumo, semanas) nos dirán si se convierte (o no) en éxito mundial como sucedió con otros; como ese que grabaron hace un par de años CA7RIEL y Paco Amoroso.

¿Es esto importante? Sí, porque las cifras de reproducción de música en formatos de audio y video rigen el mayor porcentaje del negocio de esa industria. Pero que el árbol no nos tape el bosque. Que no quede todo en el número de views y se pueda ver más allá. Porque es un miniconcierto con muchos detalles y una música que se disfruta.

Entre temas conocidos y nuevos, Milo J compiló estrofas y estribillos de “Recordé”, “Cuestiones”, “Solifican12”, “Bajo de la Piel”, “Niño” y “Luciérnagas”.

“Hoy vuelvo a cantarle a una pena del alma, aun me asusta si suena la alarma. Por miedo a donde pueda despertar; por miedo a que todo haya sido engaño. Soy más jodido al paso de los años, mi cuerpo quiere desaparecer y mi alma irse para no volver”, declama en esa novedad llamada “Cuestiones”.

Mientras tanto, se suceden cuadros de postales sudamericanas, que se amalgama con gracia entre esa voz grave de Milo J, un ritmo muy brasileño y las voces de murga de Agarrate Catalina, el crédito uruguayo que el cantor suele convocar para sus recitales y que también quiso incluir en esta actuación.

La música del Tiny Desk de Milo J tiene tantos colores como su chomba de diseño de altiplano andino. El NOA suena en muchas de sus formas, atraviesa las canciones. Y sí, también hay un inventario que el cantor de Morón (hiperactivo, a sus 19 años) no quiso dejar afuera.

Entreverados con el sinfín de elementos que se acumularon en ese escritorio-biblioteca de oficina del Tiny Desk durante todos sus años de grabaciones y emisiones, aparecen fetiches muy icónicos de la vida de este artista. Un termo y un mate que circula entre los músicos, un banderín de Deportivo Morón colgado del pie del micrófono y una estatuilla dorada con el famoso “gallito” de Morón sobre el escritorio; ejemplares del Martín Fierro y de una revista Folklore que muestra en su tapa a una muy joven Mercedes Sosa. Un guiño a Malvinas y todo el colorido que, como telón de fondo, le imprimen los trajes subacuáticos de Agarrate Catalina.

Entre todo ese varieté, la música, que va de lo brasileño a la murga y de allí al huayno andino y la chacarera, es una muy fina mixtura. Otro acierto del pequeño gran Milo.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/musica/milo-j-ya-tiene-su-concierto-tiny-desk-plagado-de-guinos-sudamericanos-nid03052026/

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