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“Maricármenes”

Maricarmen Abascal tenía 87 años y vivía desde sus 17 en el departamento de la calle del Alcalde Sainz de Baranda 46, en el barrio de Ibiza, en Madrid. Una zona de clase media, más allá de est...

“Maricármenes”

Maricarmen Abascal tenía 87 años y vivía desde sus 17 en el departamento de la calle del Alcalde Sainz de Baranda 46, en el barrio de Ibiza, en Madrid. Una zona de clase media, más allá de est...

Maricarmen Abascal tenía 87 años y vivía desde sus 17 en el departamento de la calle del Alcalde Sainz de Baranda 46, en el barrio de Ibiza, en Madrid. Una zona de clase media, más allá de estar a pocas cuadras del Parque del Retiro. La noticia es conocida: la desalojaron (pretendían aumentarle el alquiler un 230%, a 1650 euros, cuando su pensión era de 1350). El final lo sabemos. Y el debate no es nuevo: ¿cómo trata nuestra sociedad a los mayores? “Y después de darlo todo, en justa correspondencia, todo estuviese pagado, y el carné de jubilado abriese todas las puertas. Quizá llegar a viejo sería más llevadero, más confortable, más duradero”, proponía Serrat, antes que “arrinconarlos en la historia, convertidos en fantasmas con memoria”.

No es un problema solo de España. En la Argentina, unos 2,9 millones de jubilados cobran la mínima de $505.748 por mes, incluyendo el bono. Una canasta de bienes y servicios para una mujer de 75 años o más, si paga alquiler y no tiene prepaga, tenía en agosto un costo de $1.547.027, según cálculos de la Defensoría del Pueblo de la Ciudad de Buenos Aires. Algo debería pasar, antes de que a nuestras Maricármenes la edad se les venga “encima, sin carnaval ni comparsa”, como cantaba Piero.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/cultura/maricarmenes-nid09102026/

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