Marcos Rojo, la agresión que provocó una nueva expulsión y el desencanto que condiciona su futuro en Racing
El rechazo fue unánime. Una silbatina envolvió la caminata que ensayó Marcos Rojo desde el centro del campo de juego al vestuario. El defensor caminó con la cabeza erguida después de la tarjet...
El rechazo fue unánime. Una silbatina envolvió la caminata que ensayó Marcos Rojo desde el centro del campo de juego al vestuario. El defensor caminó con la cabeza erguida después de la tarjeta roja que le mostró el árbitro Sebastián Zunino, al que de modo incomprensible recriminó la expulsión con un insulto. El acto desencadenó la reprobación y también el hastío que invadió al público de Racing en el Cilindro.
El defensor redondeó una pésima noche, porque también falló en la jugada que terminó con la apertura del marcador. Un nuevo episodio de insensatez que protagoniza el zaguero, de 36 años, con contrato hasta junio con la Academia. Un hecho que puede sentenciar la despedida, una acción que enciende otra polémica, de esas que el platense se acostumbró a representar.
En un partido disputado, una jugada que asomaba controlada para la defensa de Racing resultó la que abrió el marcador: Rojo y Facundo Colidio, los protagonistas. El defensor falló en el despeje, arrojándose al piso, y allanó el camino para que el delantero de River ejecutara una sutil definición ante el arquero Facundo Cambeses. El zaguero fue actor también de una acción que desató reclamos, cuando en un tiro de esquina remató de derecha y el balón rebotó en el brazo del volante Fausto Vera.
Lejos de bajar la tensión, cuando terminó el primer tiempo, Rojo volvió sobre Zunino para exigir una respuesta sobre un par de jugadas puntuales, entre ellas el supuesto penal, y como contestación se llevó una tarjeta amarilla. El hecho tuvo un extra: futbolistas de River, encabezados por el capitán Martínez Quarta, dejaron un mensaje al árbitro: “Te faltó el respeto, está todo grabado”.
Santiago Sosa, quien luce la cinta en la Academia, se acercó al árbitro para contrarrestar las palabras de los rivales y exponer que Zunino se apresuró en amonestar a su compañero. “Te habló bien, no te puteó. Ayudanos un poquito vos también”, dijo el exRiver, que con Rojo en el pasado tuvo también sus roces.
Por las semifinales de la Copa Libertadores 2025, ante Flamengo, Sosa sufrió una severa lesión: fractura de seno maxilar superior derecho, tras un golpe que recibió de parte de Rojo, que en su afán de disputar la pelota lastimó a su compañero. El defensor fue criticado por el desmedido uso de la fuerza y también porque la mala fortuna hizo que la pelota rebotara en su cuerpo en el gol de Flamengo. “Podría haber perdido la vista de un ojo”, comentó el DT Gustavo Costas en su momento. En la previa del juego desquite, en Avellaneda, aparecieron pegatinas apuntando al experimentado zaguero. “Chau Rojo. Dejá de robar”, era el mensaje firmado por Pueblo de Racing.
El partido lo tuvo entre los protagonistas, porque zafó de una expulsión y terminó por provocar una tarjeta roja para el rival, el ecuatoriano Gonzalo Plata. El delantero y Rojo se trenzaron en una jugada en la mitad de la cancha: el platense lo tomó del cuello y ambos cayeron al piso. El jugador de Flamento se quedó tendido en el campo, lo que generó una reacción del zaguero, que entendía que estaba haciendo tiempo. Lo levantó con malos modos y luego le puso una mano sobre la espalda y le agarró el pelo. El atacante, de 24 años, reaccionó con un golpe, agresión que observó el juez asistente, que informó al árbitro principal, el chileno Piero Maza.
Con River, desde el final del primer tiempo y la jugada que determinó la expulsión pasó una hora, pero el paso del tiempo pareció no aliviar a Rojo, que golpeó sin pelota a Martínez Quarta en el área de River. La agresión no fue observada por el árbitro, que estaba de espalda a la acción, pero intervino el VAR, a cargo de Ariel Penel, y después de revisar la jugada en el monitor, Zunino no dudó y tras comunicar su decisión le mostró la tarjeta roja al agresor. “Sos un hijo de re mil p...”, lanzó Rojo, desencajado, y que antes quitó del camino a su compañero Gastón Martinena para insultar al árbitro. Sosa, miraba a su costado y fue quien lo sacó de escena, cuando Rojo quedó cara a cara con Zunino.
“Esas cosas no nos pueden pasar, pero no le vamos a caer. No vi la jugada: Cambeses y Adrián me dicen que no era... Pero hay que ser inteligentes para no dejar al equipo con diez jugadores”, señaló Costas en la conferencia de prensa, sobre la expulsión y si debía conversar con Rojo por la situación que alimentó el malestar con el propio defensor y por la posición de Racing en la Liga Profesional: la Academia está fuera de las posiciones de playoffs a tres partidos de la finalización de la etapa regular.
Con la camiseta de Racing es la segunda expulsión que sufrió Rojo, tras la tarjeta roja con Peñarol, por los octavos de final de la Copa Libertadores del año pasado. Las lesiones también generan críticas para con el defensor, que en seis de los 14 partidos del torneo Apertura no estuvo disponible y que acumula tres desgarros desde que firmó contrato, que además tiene una cláusula de productividad.
El partido de Marcos Rojo ante RiverEn los últimos años, Rojo fue expulsado en tres oportunidades frente a River. La primera, el 3 de octubre de 2021, en el Monumental, por doble amarilla, cuando el partido apenas llevaba jugado 16 minutos; el 11 de septiembre de 2022, en la Bombonera, una falta descalificadora –patada voladora temeraria- sobre el uruguayo Nicolás De la Cruz, con el tiempo cumplido. Con la camiseta de Boca fue expulsado en total en cuatro oportunidades: Palmeiras, por la Copa Libertadores 2023, lo que valió no jugar la final con Fluminense, y Platense, las restantes. En su carrera, el defensor vio en 13 ocasiones la tarjeta roja: en Sporting Lisboa, cinco; Spartak, de Moscú, y la Selección Argentina, una.
Rojo arribó a Racing por pedido del director técnico Costas, que pretendía un defensor “más malo”, una definición que al presidente Diego Milito observó como una buena medida: el zaguero podía ser una pieza determinante para apuntalar a la defensa en la Copa Libertadores 2025. En conflicto con Boca, la negociación prosperó con rapidez y se convirtió en refuerzo de la Academia. Con los xeneizes disputó 118 partidos –en 75 completó los 90 minutos- y no estuvo disponible en 141 oportunidades, 103 veces por lesión -sufrió una rotura de ligamentos-, 28 para ser preservado y 10 por suspensión.
La expulsión agitó a los hinchas de Racing y Rojo fue un blanco de las críticas. Por su relación con Boca, el defensor nunca logró entrar en la consideración del público de la Academia. En menos de tres meses termina el contrato, aunque en Avellaneda las voces se alzan y el descontento podría acelerar el final.