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Madres jóvenes: los hermanos Dardenne abordan con sensibilidad una problemática compleja

Madres jóvenes (Jeunes Mères, Bélgica, Francia/2025). Dirección y guion: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Fotografía: Benoît Dervaux. Edición: Marie-Hélène Dozo. Elenco: Babette Verbee...

Madres jóvenes: los hermanos Dardenne abordan con sensibilidad una problemática compleja

Madres jóvenes (Jeunes Mères, Bélgica, Francia/2025). Dirección y guion: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Fotografía: Benoît Dervaux. Edición: Marie-Hélène Dozo. Elenco: Babette Verbee...

Madres jóvenes (Jeunes Mères, Bélgica, Francia/2025). Dirección y guion: Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne. Fotografía: Benoît Dervaux. Edición: Marie-Hélène Dozo. Elenco: Babette Verbeek, Elsa Houben, Lucie Laruelle, Janaina Halloy, Samia Hilmi, Jef Jacobs, Günter Duret, Christelle Cornil, India Hair. Duración: 105 minutos. Calificación: G (Audiencia general). Nuestra opinión: muy buena.

A lo largo de más de tres décadas, los hermanos Jean-Pierre Dardenne y Luc Dardenne construyeron una de las filmografías más políticas y coherentes del cine europeo. Sus películas suelen centrarse en los que generalmente quedan fuera del foco (del cine, de los medios, del sistema): trabajadores precarios, adolescentes sin horizonte, inmigrantes...

Madres jóvenes sigue ese mismo programa, pero introduce una variación significativa. Esta vez el centro de gravedad no es un único personaje -como en Rosetta (1999), El hijo (2002) o El chico de la bicicleta (2011)-, sino un grupo de mujeres muy jóvenes que atraviesan una experiencia común: ser madres en plena adolescencia.

4 stars

Presentada en competición oficial en el Festival de Cannes del año pasado, donde obtuvo el premio al Mejor Guión, la película tiene como epicentro una maison maternelle (centro residencial de acogida y acompañamiento para madres adolescentes con pocos recursos) situada en Lieja, ciudad belga cuyo salvaje proceso de desindustrialización, iniciado en los años 80 provocó un crecimiento exponencial de la pobreza. Allí conviven Jessica, Perla, Julie, Ariane y Naïma. Cada una arrastra una historia distinta, aunque todas comparten una misma esperanza: la de construir un futuro mientras lidian con heridas del pasado y el presente. La narración va entrelazando relatos sin forzar conexiones entre ellos. Madres jóvenes es una especie de mosaico social que destaca la experiencia compartida.

Perla intenta sostener una relación con el padre de su hijo, un joven recién salido de un centro de menores que es incapaz de asumir responsabilidades. Julie lucha por mantenerse alejada de las adicciones mientras imagina una vida estable junto a su pareja. Jessica busca respuestas en la historia de su propia madre, que la abandonó siendo niña. Ariane enfrenta el dilema de entregar a su bebé en adopción o conservarlo sin la certeza de poder ofrecerle un entorno apropiado. Los conflictos son muy concretos y están contados con crudeza, pero sin golpes de efecto.

Los Dardenne mantienen su habitual apuesta por el realismo, pero en esta ocasión matizan el escepticismo que los caracteriza con una pátina de calidez: los trabajadores sociales que rodean a las jóvenes no aparecen como representantes de una burocracia hostil, sino como figuras de apoyo. La solidaridad deja de ser una excepción y se corporiza como algo constante.

En un contexto adverso, la película resalta el valor de una comunidad que propicia una segunda oportunidad. Los problemas no desaparecen, pero las jóvenes que los sufren tienen la posibilidad de enfrentarlos acompañadas, lo que no es poco.

La cámara acompaña a los personajes desde muy cerca, los diálogos tienen una encomiable naturalidad y las interpretaciones de todo el elenco son magníficas. Ninguna de las cinco jovencitas tenía mucha experiencia previa. Fueron elegidas en un casting al que se presentaron trescientas postulantes y rindieron tanto como Émilie Dequenne en Rosetta, Jérémie Renier en La promesa (1996) o Thomas Doret en El chico de la bicicleta. Es evidente que los directores tienen buen ojo.

Sin renunciar a su mirada política, los Dardenne vuelven a concentrarse en algo que siempre hicieron a la perfección: observar al detalle cómo personas corrientes se enfrentan a decisiones extraordinarias con las herramientas que tienen a mano. Y en lugar de la espectacularización de la desgracia a la que muchas veces recurre el cine social contemporáneo, con sensibilidad y empatía, dejan una puerta abierta hacia un futuro mejor.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/espectaculos/cine/madres-jovenes-los-hermanos-dardenne-abordan-con-sensibilidad-una-problematica-compleja-nid04062026/

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