Luego de los rumores de romance, Ciro Martínez confirmó su relación con Luli Bass, la bajista de Los Piojos
Como en una historia por entregas, primero fue ...
Como en una historia por entregas, primero fue el retorno de Los Piojos en 2024 y el cierre de su gira en 2025 lo que causó gran entusiasmo entre sus fans. La banda liderada por Andrés Ciro Martínez se reencontró así con su público luego de unos 15 años en el Estadio Único de La Plata. Tras aquellas presentaciones el cantante volvió a sonar en las redes sociales y en los portales de noticias como si fuera un segundo capítulo que se estaba escribiendo. Al parecer, Ciro habría iniciado un romance secreto con Luciana Valdés, la bajista del grupo que se hace llamar Luli Bass. Hoy llegó el tercer capítulo.
En el día del cumpleaños del líder de la mítica banda, Luli Bass compartió una imagen en su cuenta de Instagram de ambos sobre el escenario y un mensaje que despeja toda duda: “Muy feliz cumpleaños, mi amor”. Como broche, sumó un corazón rosa atravesado por una flecha. Él, rápido de reflejos, sumó contundencia a esta relación que salió del closet. “¡Gracias, hermosa!”, respondió.
Los rumores de esta historia se iniciaron hace unos días a partir de una información de Fernanda Iglesias difundida en el programa Puro Show (eltrece). En dicho ciclo, la periodista habló del romance que ya llevaba unos meses entre Andrés Ciro Martínez y la baterista de 35 años, 22 años más joven que él, que entró a la banda en reemplazo del histórico integrante del grupo, Micky Rodríguez.
Según la periodista de espectáculos, la pareja mantenía en secreto la relación debido a que al músico “le cuesta blanquear sus vínculos”. La misma Fernanda Iglesias calificó al cantante de “mujeriego”. A juzgar por las últimas noticias, las dificultades en dar a conocer el vínculo amoroso son cosa del pasado.
Cuando se produjo la vuelta de Los Piojos a los escenarios, el único de los históricos que quedó afuera fue Micky Rodríguez. Los otros dos, el guitarrista Piti Fernández y el baterista Dani Buira, fueron parte del ritual junto a los nuevos. Entre ellos, Luli Bass. Luego de 15 años, Los Piojos no pararon de sumar millaje. A las 7 fechas de La Plata se le sumaron dos festivales (Cosquín Rock y Quilmes Rock) y 6 shows más repartidos entre Córdoba, Rosario, Mendoza, el Parque de la Ciudad porteño y el gran final con dos noches en River Plate.
Mientras miles de fanáticos de distintas generaciones de “piojosos” celebraban el reencuentro, todo parece indicar que entre escenario y fuera de él fue madurando el vínculo entre la nueva pareja. En el ciclo de eltrece, la periodista contó que cuando Ciro Martínez invitó a Luli Bass ya la tenía “fichada”. Al parecer, ella estaba en pareja con el baterista de La 25, Heber Vicente.
Sea como fuere, en el escenario de las redes sociales hoy legalizaron el vínculo entre el famoso cantante y la integrante de la banda.
Nacido en el barrio de Villa del Parque, a los 10 años se mudó con su familia a Ciudad Jardín, donde dio sus primeros pasos en el teatro. A los 12, recibió su primera armónica. En el colegio hizo una imitación de John Travolta y todos lo aplaudieron. Aquello lo impresionó. Años después, como contó en una entrevista con la revista Rolling Stone, su padre, que era muy crítico, fue a verlo al teatro en una obra que se llamaba Romeo y Julieta expulsados del paraíso, en el Rojas. “Participaban 20 actores y me dijo que cuando yo salía a escena, a la gente le pasaba algo, que no pasaba desapercibido. Eso me impactó, porque si lo decía mi viejo, debía ser verdad”, confesó aquella vez. De ella, de Luli, se tienen menos datos. Por lo pronto se sabe que tocó al lado de figuras como Valeria Lynch, Juanse y Jimmy Ripp.
Luli Bass llegó a Los Piojos en reemplazo de Micky Rodríguez, el histórico bajista del grupo. “Hoy es mi primer show con Los Piojos. Nadie se imagina todo lo que siento, ni yo lo puedo explicar con palabras. Y sí, ya me lloré todo. Como para muchos, es la banda de mi infancia y adolescencia. A cada segundo tengo presente a la Luli de nueve años, que hacía collares y los vendía para poder comprar su primer bajo. Gracias Dios y gracias música por estar cada día de mi vida”, expresó en un posteo que hizo el 14 de diciembre de 2024, día que la banda volvió a tocar en el Estadio Único de La Plata.
A partir de entrar en el mundo “piojoso” su popularidad fue en ascenso. Se convirtió en una cara conocida dentro del rock nacional por su talento y su estilo. La niña aquella que a los nueve años hacía collares para comprarse un bajo ahora está en pareja con el cantante de su banda de la infancia.