Los seguidores de Evo Morales buscan reactivar en Bolivia las protestas, cada vez más debilitadas
LA PAZ.— Los partidarios del ...
LA PAZ.— Los partidarios del expresidente Evo Morales, prófugo en una causa por trata de menores, anunciaron este lunes que reforzarán las protestas en reclamo de la renuncia del presidente Rodrigo Paz después de que comenzaran a perder fuerza en varias ciudades del occidente de Bolivia.
“No vamos a traicionar la lucha, la decisión de nuestras bases el fin de semana es de continuar la lucha y vamos a reforzar las protestas”, dijo desde la zona del Chapare el dirigente cocalero Vicente Choque.
La Administradora Boliviana de Carreteras reportó este lunes menos cortes de ruta que la semana pasada. Varias rutas fueron despejadas y comenzaron a ingresar más alimentos a La Paz, aunque sus precios se mantienen elevados.
Pero todavía se observan kilométricas filas de autos en estaciones de servicio debido a que la escasez de combustibles es crítica, según conductores de vehículos que deben dormir en la fila para abastecerse.
En el resto del país la situación es de relativa normalidad.
Paz dijo el sábado pasado que varios fueron levantados “gracias a la voluntad de dialogar, dejando atrás la confrontación y la conspiración” y aseguró que estaba ingresando combustible.
El conservador gobernante descartó utilizar el uso de la fuerza o declarar el Estado de excepción para evitar que el conflicto se profundice.
La llegada de Paz al poder en noviembre del año pasado marcó un cambio de ciclo político tras 20 años de gobiernos de izquierda que, según el mandatario, dejaron al país “en la quiebra”.
Morales, que gobernó entre 2006 y 2019, redobló la apuesta desde su feudo cocalero del Chapare. “No vamos a levantar los bloqueos hasta ganar esta batalla… vamos a continuar en la lucha porque abandonar sería dejar que el gobierno siga vendiendo a Bolivia”, declaró el expresidente durante el fin de semana.
El gobierno acusa al dirigente indígena de alentar las protestas presuntamente para desestabilizarlo y lograr impunidad. Morales resiste en el Chapare una investigación judicial por presunto abuso de una menor cuando era mandatario.
El sindicato rural Tupac Katari decidió por su lado mantener los bloqueos en el altiplano de La Paz, aunque su líder, el campesino indígena David Mamani, admitió que se percibe “un debilitamiento y un cansancio en las protestas”.
La Central Obrera Boliviana, que lideró desde un primer momento las movilizaciones, también se ha debilitado y muchos de los sindicatos que la integran se han replegado, entre ellos los obreros.
Más de 40 días de protestasLas protestas comenzaron el 1° de mayo con demandas salariales de la COB y quejas por la gasolina de mala calidad que importó el gobierno. Fueron escalando hasta pedir la renuncia de Paz, al que los movilizados acusan de dilatar soluciones para resolver la peor crisis económica del país en 40 años y de inclinarse a favor de sectores conservadores en detrimento de los populares que apoyaron su ascenso al gobierno.
Organizaciones de derechos humanos han reportado el fallecimiento de 17 personas, la mayoría por causa de los bloqueos carreteros y tres durante operativos para despejar rutas. Cerca de 4000 camiones todavía permanecen atrapados, según la Cámara del Transporte.
La Asociación Boliviana de Camioneros reportó la muerte de al menos tres conductores desde que comenzaron las protestas y bloqueos hace más de un mes por parte de sectores que exigen la renuncia del presidente conservador Rodrigo Paz. “Hasta ahora, tenemos tres conductores muertos. No sé cuántos más habrá de ahora en adelante. En algún momento, comenzaremos a recibirlos en ataúdes”, declaró Jorge Gutiérrez, presidente de la Cámara de Transporte Pesado de Oruro.
La situación, señala, es particularmente grave para los más de 600 camiones varados en la carretera que conduce a Chile, a través de los Andes, a 4000 metros sobre el nivel del mar. “Incluso les han cortado el suministro de agua. Ya no sabemos qué hacer”, agregó Gutiérrez, denunciando que los conductores “han sido tomados como rehenes”. La Defensoría del Pueblo y la Cruz Roja, representadas por Pedro Callisaya, prepararon una caravana de ayuda humanitaria para suministrar alimentos a los camioneros, e hicieron un llamamiento a los manifestantes para que despejaran el camino para la ayuda.
A su vez, la Cámara Nacional de Industrias estimó pérdidas por más de 2000 millones de dólares.
Paz recibió el apoyo de varios gobiernos de la región, entre ellos el de la Argentina y Estados Unidos.
Mediante un comunicado del Departamento de Estado, el gobierno de Washington había expresado su “profunda preocupación por las protestas y los bloqueos de carreteras que tienen como objetivo subvertir el orden constitucional y desestabilizar al gobierno democráticamente elegido de Bolivia”.
“Nos solidarizamos con el gobierno de Bolivia y exhortamos a los manifestantes a expresar sus inquietudes pacíficamente y a respetar las instituciones democráticas”, cerró el texto promovido por el Departamento de Estado norteamericano.
Agencias AP y Reuters