Los salarios registrados volvieron a perder contra la inflación en marzo
Los salarios de los trabajadores registrados volvieron a crecer por debajo de la inflación en marzo, con lo que acumulan siete meses consecutivos con variaciones inferiores a las de los precios. E...
Los salarios de los trabajadores registrados volvieron a crecer por debajo de la inflación en marzo, con lo que acumulan siete meses consecutivos con variaciones inferiores a las de los precios. En el tercer mes del año tuvieron un incremento de 3%, mientras que el IPC de igual período arrojó 3,4%.
Según surge de lo publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Censos (Indec), los sueldos de los trabajadores formales también pierden contra la inflación en la medición interanual y en el acumulado del primer trimestre: 28,1% contra 32,6% y 7% versus 9,4%, respectivamente.
El índice general de salarios, que incluye también a los informales, tuvo un incremento de 3,4%, idéntica variación que el IPC en igual período. Esta cifra está empujada, sobre todo, por la suba de 4,7% que tuvieron los trabajadores no registrados, pero hay que tener en cuenta que, según aclara el propio Indec, los datos de este sector tienen cinco meses de rezago.
Dentro de los salarios registrados, llama la atención este mes la magnitud del aumento que tuvieron los estatales, puesto que en las últimas mediciones eran los más perjudicados. Esta vez, aumentaron 5%, muy por encima de los formales privados, que subieron solo 2,1%.
De hecho, tal como publicó LA NACION el jueves pasado, el Gobierno sostiene que el ajuste salarial desde fines de 2023 hasta la actualidad fue hecho sobre los sueldos del sector público, pero no sobre los informales (que fueron los que más crecieron en los últimos meses) y los registrados privados.
Asimismo, cabe destacar que el Gobierno también había sostenido, mediante un informe elaborado con datos oficiales, que los salarios registrados privados habían caído 0,3% en marzo, pero que su poder adquisitivo se mantiene en niveles superiores a los observados en noviembre de 2023.
De esa manera, con base en datos del Sistema Integrado Previsional Argentino (SIPA), publicados en el informe “Panorama mensual del trabajo registrado”, el Gobierno salió a contrarrestar las cifras del Índice de Salarios, la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) y la Remuneración Imponible Promedio de los Trabajadores Estables (Ripte), que vienen arrojando que los sueldos están por debajo del nivel que tenían al inicio del mandato de Javier Milei.
En el Gobierno –siempre sobre la base del SIPA–, sostuvieron que los salarios mostraron un deterioro al comienzo del mandato de Milei; luego tuvieron una fuerte recuperación que los colocó en marzo pasado un 3% por encima del nivel que tenían en noviembre de 2023.
La mirada de los especialistasEl economista Jorge Colina, director del Instituto para el Desarrollo Social Argentino (Idesa), comentó que el salario formal sigue creciendo levemente por debajo de la inflación mensual, lo que no le permite recuperar valor real. “El salario real formal es un 5% inferior al que había a finales de 2023, antes de que asumiera el actual gobierno”, precisó.
Al analizar a los no registrados, Colina explicó: “El salario informal sigue creciendo por encima de la inflación y la CBT, lo cual señala que la tasa de pobreza seguirá disminuyendo en la primera mitad de 2026. Aunque con disminuciones más acotadas que las vistas hasta ahora”.
Colina analizó que, aunque el salario informal siga creciendo por encima de la inflación, no hay que perder de vista que es un salario bajo. “Se trata de apenas $700.000 por mes en comparación con los $1,5 millones de mediana del salario en el sector formal”, remarcó el especialista.
Según calculó el economista Claudio Caprarulo, director de la consultora Analytica, la caída mensual del salario privado registrado fue igual a la de febrero, -1,3%. “En el primer trimestre, su aumento mensual promedió 1,9%, en línea con el límite que definió el Gobierno para las paritarias, mientras la inflación promedió 3,1%. Como resultado, perdió 4% de su poder de compra respecto a un año atrás”, concluyó.
A su vez, Caprarulo destacó el fuerte aumento del salario del sector estatal. “En marzo se recuperó el salario público 1,6% mensual descontando la inflación, siendo la mayor suba desde mayo del 2025, aunque cayó 2,3% respecto a un año atrás”, estimó el economista.
En la misma línea, el economista Nadin Argañaraz, director del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (Iaraf), señaló que en marzo los salarios privados registrados cayeron un 1,3% en términos reales respecto de febrero. “En el caso del sector público nacional, el crecimiento nominal fue del 5,8%, creciendo un 2,3% en términos reales. Y en el de los empleados públicos provinciales, la suba nominal fue del 4,7%, creciendo 1,3% el valor real. El empleado público promedio tuvo una suba real mensual del 1,6%”, calculó el especialista.
En la comparación entre marzo de 2025 y marzo de 2026, según Argañaraz, se aprecia una caída real del sector público provincial (-0,6%) y una mayor caída del sector público nacional (-6,2%), mientras que en el caso del sector privado registrado la baja fue de -3,9%.
En contraste con lo que afirma el Gobierno –el antes citado informe sobre la base de datos del SIPA–, Argañaraz estimó que, respecto de noviembre de 2023, mes previo a la asunción de la actual administración, los salarios privados registrados se encuentran 4,8% debajo y los del sector público un 17% abajo (35,8% los nacionales y 9,2% los provinciales).
Según el Iaraf, de cara a 2026 completo, el arrastre estadístico del mes de marzo – , bajo el supuesto de que esos salarios reales se mantengan durante todo el año–, la situación del poder adquisitivo sería la siguiente: empleados privados formales tendrían una caída real de 3,9%; empleados públicos nacionales, una de 5,2%, y los empleados públicos provinciales, una de 1,8%.