Los “olvidados” de Boca que ocupan plaza de extranjero y complican la llegada de Hinestroza
Las decisiones de Boca en los últimos mercados de pases no solo se reflejaron en la ausencia de títulos, sino que también dejaron secuelas a la hora de incorporar refuerzos a futuro. Una de ella...
Las decisiones de Boca en los últimos mercados de pases no solo se reflejaron en la ausencia de títulos, sino que también dejaron secuelas a la hora de incorporar refuerzos a futuro. Una de ellas está vinculada al cupo de extranjeros: la acumulación de futbolistas foráneos que, salvo contadas excepciones, no alcanzaron el rendimiento esperado, terminó convirtiéndose en un obstáculo recurrente. En ese contexto, mientras se definen los últimos detalles para anunciar la llegada del colombiano Marino Hinestroza, el club no puede utilizarlo porque antes debe resolver la situación de las plazas disponibles, un inconveniente que se repite en cada mercado de pases y que, en esta ocasión, poco tiene que ver con jugadores que hoy integren el plantel principal.
Aunque Luis Advíncula rescindió su contrato, el cupo sigue completo y obliga a desprenderse -mediante una transferencia, un préstamo o una rescisión- de alguno de los futbolistas involucrados para que Hinestroza, en caso de desvincularse de Atlético Nacional, pueda ser inscripto. La salida del lateral peruano no liberó plaza, ya que desde diciembre de 2024 cuenta con doble ciudadanía y dejó de ser considerado extranjero, al igual que Miguel Merentiel, quien obtuvo la nacionalidad argentina en mayo de 2025.
Aun así, el club sigue siendo dueño de los derechos federativos de seis jugadores nacidos fuera del país: Edinson Cavani, Ander Herrera, Carlos Palacios, Williams Alarcón y dos nombres que muchos hinchas ya ni asocian con el día a día del plantel, aunque continúan contabilizando dentro del límite reglamentario: Marcelo Saracchi y Bruno Valdez.
Según la normativa de la AFA, para que un futbolista deje de ocupar cupo debe ser transferido o cedido a una institución del exterior. En el caso de Saracchi, quien se marchó tras un conflicto con el cuerpo técnico luego del Mundial de Clubes, se encuentra a préstamo en Celtic, en Escocia. Sin embargo, el lateral volvió a ocupar plaza desde el 1° de enero, ya que aún le restan seis meses de cesión y esa situación impide que libere una plaza. ¿El motivo? El plazo mínimo para celebrar nuevos contratos -como el que se proyecta para Hinestroza- no puede ser inferior a un año, lo que generaría una superposición a partir del 1° de julio.
Saracchi arribó a Boca a mediados de 2023 con un vínculo por cuatro temporadas. Tuvo un rendimiento irregular: no desentonó, aunque tampoco logró consolidarse. Fue titular en 56 partidos y suplente en 32, vio la roja a los 13 minutos frente a Estudiantes, en las semifinales de la Copa Argentina, y también llegó a lucir de manera ocasional la cinta de capitán.
Si bien elevó su nivel durante 2024, terminó perdiendo lugar frente a Lautaro Blanco sobre el cierre del ciclo de Fernando Gago. Luego entró en conflicto y fue apartado del plantel junto a Marcos Rojo y Cristian Lema. Ofreció rescindir su contrato a cambio del pago de un año adicional, pero la propuesta fue rechazada y finalmente fue cedido al exterior, donde apenas disputó 11 partidos.
La otra situación que mantiene bloqueado el cupo es la de Bruno Valdez. El defensor paraguayo llegó a comienzos de 2023 desde América de México, donde había hecho historia como el zaguero más goleador del club, con 27 tantos, y firmó hasta diciembre de 2025. Su rendimiento estuvo lejos de lo esperado. Fue titular durante el primer semestre, pero dos expulsiones en la fase de grupos de la Libertadores -ambas ante Monagas, una en Venezuela a los 39 minutos y otra en la Bombonera a los 35- marcaron su ciclo.
Con el regreso de Marcos Rojo, perdió terreno y pasó a integrar el equipo alternativo que utilizaba Jorge Almirón mientras los titulares disputaban la Copa. Tras 34 partidos -sin convertir-, Boca optó por cederlo a Cerro Porteño por una temporada. Durante ese préstamo sufrió la rotura del menisco y del ligamento cruzado anterior de la rodilla derecha y, en pleno proceso de recuperación, se extendió el préstamo por un año más, al tiempo que se le firmó un nuevo contrato hasta fines de 2026, para evitar que regresara con el vínculo vencido.
Una vez recuperado, el paraguayo alternó durante el primer semestre bajo la conducción de Diego Martínez. A mitad de 2025 fue notificado de que no entraba en la consideración del entrenador y, ante la falta de propuestas, continuó entrenándose con el plantel, con escasa participación. Tras la salida del técnico argentino y la llegada del uruguayo Jorge Bava, cerró el año con continuidad, lo que llevó a la dirigencia a evaluar la posibilidad de volver a contar con él. El inconveniente es reglamentario: FIFA no permite que un jugador sea cedido tres veces al mismo club, por lo que la única alternativa para volver a Cerro sería una rescisión de común acuerdo o la compra de una parte del pase, opción que desde Paraguay le descartaron a LA NACION. Además, para concretar su regreso, debería reducir notablemente sus pretensiones económicas, uno de los principales contratiempos para que Boca le consiga club.
Desde el 2 de enero, Valdez trabaja de manera diferenciada junto a un preparador físico del club y otros futbolistas que no son tenidos en cuenta, como Juan Ramírez, Nicolás Orsini, Norberto Briasco y Marcelo Weigandt, quienes también retornaron de sus préstamos y escuchan ofertas.
Mientras busca liberar el cupo de extranjeros, la dirigencia de Boca continúa las gestiones por Hinestroza. El Xeneize presentó una última oferta de cinco millones de dólares por la totalidad del pase, pero aún no se concretó. Por más que la cifra se acerca a los seis millones que pretende Atlético Nacional, aún existen diferencias sobre cómo se repartiría el dinero entre el futbolista, su representante y el club colombiano, lo que paralizó la negociación. El extremo se entrena por su cuenta, con una licencia otorgada este jueves hasta que se defina su futuro, aunque ese no es, por ahora, el único obstáculo para su llegada.