Los fabulosos 99 de Mirtha: las invitadas que mantienen vivo el recuerdo de su adorada hermana Goldy
“Qué maravilla, no puedo creer que haya llegado a esta edad. Si soy centenaria nos reunimos, ¿no?”, dijo Mirtha Legrand para desatar la ovación entre los 73 selectos invitados que la acompa...
“Qué maravilla, no puedo creer que haya llegado a esta edad. Si soy centenaria nos reunimos, ¿no?”, dijo Mirtha Legrand para desatar la ovación entre los 73 selectos invitados que la acompañaron el lunes 23, en casa de su hija Marcela Tinayre, en Barrio Parque, con motivo de su cumpleaños. Y los desafió: “Disfruto de la vida, no tengo necesidad de trabajar y sin embargo trabajo. Busquen a una de 99 como yo”.
El momento de la torta y los deseos de la cumpleañeraA su lado estaban, además de Marcela, sus nietos, Juana y Nacho Viale, con sus respectivas parejas, Yago Lange y Lucía Pedraza. También los hijos de Juana, Ámbar de Benedictis, y Silvestre y Alí Valenzuela. Y todos estuvieron pendientes de la cumpleañera que, a pesar de que en la invitación había pedido expresamente que no le llevaran regalos, recibió flores, bombones, anillos, pañuelos y perfumes.
TODO UN ÉXITO
Durante toda la semana se ajustaron detalles para que la fiesta fuera un éxito. Y lo fue. El cóctel se sirvió en el living, y después se pasó a una carpa montada en el jardín que, de la mano de Ramiro Arzuaga, se convirtió en un spot mágico con luces tenues y ocho mesas vestidas con manteles rosas y decoradas con flores frescas, veladores en tonos pastel y abanicos que funcionaron como souvenirs y llevaban impresa una de las frases emblemáticas de Chiquita: “Yo ya soy una leyenda, y la leyenda continúa”.
En la mesa de la cumpleañera se sentaron Patricia Bullrich, Carlos Rottemberg, Teté Coustarot, Marcelo Polino, Juan José Campanella y Amalia Amoedo, mientras que la familia se fue turnando para acompañarla.
El catering de Schuster incluyó burrata con tomates cherry, ñoquis de sémola o salmón con salsa teriyaki, y un postre de frutas tibias con helado de crema americana. Después de la torta (de Duhau Patisserie, decorada con flores de azúcar), Jairo cantó sus grandes éxitos y Roberto Moldavsky sumó la cuota de humor.
De la mano de Héctor Vidal Rivas, su asesor de imagen e íntimo amigo de toda la vida, Mirtha brilló con dos cambios: recibió a sus invitados con un traje blanco inmaculado, de Claudio Cosano, y brindó con un set imprimé de camisa y pantalón de Iara Alta Costura que causó sensación. “Salimos de los clásicos vestidos y la gente la elogió muchísimo, no están acostumbrados a verla un poco más descontracturada, pero los dos looks eran muy apropiados para la ocasión”, le dijo a ¡HOLA! Argentina Vidal Rivas.