Lionel Messi llenó de fútbol al nuevo estadio, pero Inter Miami no pasó del empate
Construido con un concepto multiuso para recibir conciertos en un futuro, el nuevo estadio de Inter Miami ya empezó a impregnarse del principal sentido para el que fue levantado: el fútbol de Lio...
Construido con un concepto multiuso para recibir conciertos en un futuro, el nuevo estadio de Inter Miami ya empezó a impregnarse del principal sentido para el que fue levantado: el fútbol de Lionel Messi, su calidad inigualable, su magnetismo para convocar y llenar la capacidad para 26.700 espectadores. La música de Leo sigue sonando, su repertorio no se agota y sus funciones se mantienen entre las más esperadas. Hizo mucho para que fuera con un triunfo, pero la inauguración quedó en un 2-2 ante Austin.
Una fecha más de la Major League Soccer, pero un día muy especial para la franquicia de los hermanos Jorge y José Mas y David Beckham. El Nu Stadium –refiere a un banco digital de Brasil que se asoció como sponsor– abrió sus puertas para dar otra muestra de la expansión de Inter Miami desde la llegada de Messi.
Las obras empezaron en agosto de 2023, un mes después de la incorporación del N° 10 desde Paris Saint-Germain. Mientras el hormigón iba tomando forma, Messi se encargó de llevar a Inter Miami a la conquista de la Leagues Cup (competencia entre equipos mexicanos y estadounidenses) y la MLS.
“Impresionante el nuevo estadio. Teníamos ganas de debutar oficialmente. Es un día muy importante para el club”, había dicho Messi en los días previos sobre un escenario que tiene una arquitectura y un diseño mucho más futboleros que el Chase Stadium, que quedará para otras actividades de Inter. De forma ovalada, a diferencia de la estructura rectangular de la mayoría de los estadios de la MLS, el Nu no tiene codos abiertos y su techo uniforme en todo el perímetro le da una mejor acústica.
Inter Miami no esperó al retiro del fútbol de Messi para imponerle su nombre a una de las tribunas. Ir a la Messi Stand es ocupar una de las graderías laterales. El Fenómeno Ronaldo estuvo entre los invitados y Marc Anthony cantó el himno de Estados Unidos con los equipos formados. Lloviznó en algunos momentos, pero eso no fue novedad; es algo incorporado a la postal de Miami.
El equipo dirigido por Javier Mascherano tuvo un arranque de partido en el que pareció más dedicado a contemplar la nueva casa que a atender las necesidades del juego. Parado y distraído ante la presión alta de Austin, Inter pudo ser castigado en el primer minuto con un penal por un foul no sancionado del volante argentino David Ayala contra Christian Ramírez. A los dos minutos, un tiro libre de Myrto Uzuni dio en un poste.
Inter estuvo cinco minutos sin entrar en el encuentro y lo pagó con el gol de cabeza del zaguero brasileño Guilherme Biro para el 1-0 de Austin, tras un córner ejecutado por el uruguayo Facundo Torres, que integró la última convocatoria de Marcelo Bielsa para la selección.
El primer gol en el Nu no fue de Messi, que sí pasará a los archivos como el autor del primer tanto de Inter Miami allí. El capitán se encargó de espabilar a su equipo; agarró la pelota y empezó a dictar el juego, con pases, gambetas, cambios de orientación. Se puso el equipo al hombro, activó a compañeros que en nivel de juego estaban un par de escalones por debajo, incluido Rodrigo De Paul, que incurrió en varias pérdidas de pelota y tuvo un ritmo cansino. Por primera vez viene de ser suplente en dos partidos amistosos consecutivos de la selección argentina y su imagen no es la más convincente a poco de más de dos meses del Mundial.
Our first at Nu Stadium. And it had to be him! LEO MESSI 💫 pic.twitter.com/KeOopAYrUm
— Inter Miami CF (@InterMiamiCF) April 5, 2026Messi mostró el camino con un pase al venezolano Telasco Segovia, que alargó para una proyección del lateral Ian Fray. Intuitivo, Messi fue arriba y dejó que la defensa visitante se hundiera en el área chica para hacerse el espacio y conectar el centro de cabeza, como decía Carlos Bianchi, en forma cruzada, en dirección de donde vino la asistencia, para tomar a los rivales a contrapié. Gol N° 31 de cabeza de Messi en una carrera que ya va por los 903 festejos. Y quinto tanto en la misma cantidad de fechas en la actual temporada de la MLS.
El empate levantó a Inter Miami y encendió a Messi, que pareció quitarse años y empezó a gambetear como si tuviera 25. Hasta tres veces eludió a un mismo rival en una acción en la que venía de dejar atrás a un adversario. La jugada no fue aprovechada por Mateo Silvetti, a quien se ve menos influyente que en el tramo final del año pasado.
El desarrollo fue derivando en la anarquía táctica que es común en la MLS, y que en el caso de Inter Miami se acentúa por lo separadas que quedan sus líneas y las consecuentes deficiencias defensivas. Mascherano no consigue darle solidez, sufre mucho. El ingresado Jeydon Nelson definió un contraataque bien conducido por el criterioso Uzuni.
LUCHO para el empate! Vamosss pistolero!😤🇺🇾 pic.twitter.com/nkT3IpGvFM
— Inter Miami CF (@InterMiamiCF) April 5, 2026Inter Miami se veía obligado nuevamente a remar desde atrás. Y volvió a encomendarse a Messi, que intentaba todo: buscar al compañero mejor ubicado, filtrar pases, gambetear y, por supuesto, rematar al arco. Dos tiros libres dieron en los palos, algún otro disparo rebotó en piernas rivales y el arquero Brad Stuver se quedó con el último intento.
Sus compañeros lo ayudaron en algo: ya había entrado para los últimos 20 minutos Luis Suárez, a quien su veteranía ya no le permite jugar los 90, para armar un doble N° 9 con Germán Berterame. A diez del final llegaron un córner de Silvetti, un cabezazo de Berterame y una arremetida de Suárez en la boca del arco. Fue el tanto del 2-2, que pudo ser triunfo en un tiro libre de Leo que pegó en la unión entre un poste y el travesaño. Habría sido un golazo, para cerrar un estadio que acaba de abrirse para pronto volver a verlo.