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Legado digital

“¿Necesita que se lo imprima?” es una pregunta cada vez más infrecuente. Sin entrar en polémicas, muchos dan por hecho que el reino del papel atraviesa cuando menos un ocaso, reservado cada ...

Legado digital

“¿Necesita que se lo imprima?” es una pregunta cada vez más infrecuente. Sin entrar en polémicas, muchos dan por hecho que el reino del papel atraviesa cuando menos un ocaso, reservado cada ...

“¿Necesita que se lo imprima?” es una pregunta cada vez más infrecuente. Sin entrar en polémicas, muchos dan por hecho que el reino del papel atraviesa cuando menos un ocaso, reservado cada vez más exclusivamente para necesidades operativas puntuales. Basta lucir algunas canas para conservar en alguna caja o carpeta las facturas de servicios públicos o las fotos de una vida, costumbres estas que las jóvenes generaciones ya han dejado atrás. El nativo digital rechaza el papel. Su historia y su futuro tienen casi exclusivamente formatos digitales.

Así como el dinero y las posesiones pueden legarse, las cuentas y los contenidos que en vida hemos manejado en línea, deben ser consideradas también. Aquello almacenado en la nube son activos digitales que pueden tener valor financiero o sentimental para familiares y amigos. Prever qué derrotero puede tener nuestra identidad online cuando ya no estemos es también nuestra facultad.

Un ejecutor digital podrá seguir las instrucciones sobre qué queremos hacer con nuestras cuentas, criptomonedas o archivos digitales cuando no existamos. Para ello, deberán recibir indicación de cuáles son y dónde están.

Algunas plataformas ya prevén estas situaciones. Facebook , por ejemplo, autoriza a añadir un contacto de legado para administrar una cuenta, ya sea para simplemente eliminarla o agregar una frase del tipo “en recuerdo”. Instagram cuenta con funciones de conmemoración y eliminación que un familiar puede activar acreditando su vínculo con el fallecido. Apple habilita a nombrar contactos herederos para cuando ya no estemos, a partir de una clave de acceso que permitirá el ingreso por tres años al presentar el certificado de defunción. Pasados entre 3 y 18 meses, Google puede considerar inactiva una cuenta y avisar hasta a diez personas. Por lo general, cada aplicación tendrá sus términos. Solo que nunca se recomienda compartir contraseñas por razones de seguridad. La Asociación de Legado Digital ofrece información actualizada sobre lo que se puede y no se puede hacer en cada plataforma. Ha desarrollado una plantilla de testamento para redes sociales que puede descargarse, guardarse e imprimirse gratuitamente. El documento será simplemente una declaración de preferencias, no legalmente vinculante. En la plataforma My Wishes se puede cargar un testamento para redes sociales indicando nuestro deseo. Hay opciones gratuitas y pagas. Se designa allí a los contactos de confianza que podrán acceder a nuestra voluntad luego del fallecimiento y se puede incluso incluir una donación a alguna institución.

Redactar y almacenar un testamento digital en vida puede ser importante si queremos habilitar el acceso a otros. Lo que nos sobreviva, como una botella flotando en el mar, tendrá muchos destinos posibles. Recuerdos, documentos importantes y datos valiosos podrían perderse con nuestras cuentas bloqueadas o incluso hackeadas con el paso del tiempo. Conviene evaluar las ventajas de dejar instrucciones claras a este respecto.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/editoriales/legado-digital-nid14022026/

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