Leandro Lozano hizo su primer gol con Boca en un Morumbí en el que hace dos años despidió inesperadamente a un amigo
La de anoche, en el mítico estadio Morumbí, es de esas historias que sólo pueden creerse desde la sentencia de que todo está escrito y no puede resumirse en una coincidencia. Leandro Lozano vol...
La de anoche, en el mítico estadio Morumbí, es de esas historias que sólo pueden creerse desde la sentencia de que todo está escrito y no puede resumirse en una coincidencia. Leandro Lozano volvió a ese terreno de juego luego de dos años, cuando enfrentó a San Pablo defendiendo la camiseta de Nacional, de su Uruguay natal, y debió socorrer inesperadamente a Juan Izquierdo. No era sólo un compañero, se trataba de un amigo al que, sin saberlo, empezó a despedir en la mitad de la cancha. No era un partido más para el lateral derecho de Boca, pero el maldito recuerdo lo movilizó para bien. Fue un impulso que lo activó, fue y volvió incansablemente. Hasta que convirtió el gol en el 1-1 para ser el hombre determinante de la clasificación a las semifinales de la Copa Sudamericana. Con un beso al cielo y sonrisas, no se olvidó de dedicárselo a él y a la familia.
Sin su aporte y cuando el encuentro aún estaba igualado en cero, ya era indudablemente el jugador que más se destacaba entre los 22. Por energía, concentración y entrega. No obstante, pareciera que, desde arriba, alguien lo tenía señalado como el indicado para tener una aparición fundamental. Y a los 15 minutos del segundo tiempo se desprendió -sin pelota- hacia el ataque, recibió el pase al espacio por parte de Leonel Flores y, cuando se metió en el área, sacó el fuerte zurdazo que terminó contra la red. Su primer gol con la camiseta azul y oro debía ocurrir en el mismo escenario que únicamente le generaba un triste recuerdo.
Siguió corriendo hasta una de las esquinas del campo, lleno de desahogo y de abrazos de todo el plantel. Cuando sus compañeros comenzaron a alejarse para que tuviera su momento, Lozano hizo una especie de reverencia, apoyando una rodilla sobre el césped y su frente sobre un puño, y al pararse envió un beso al cielo. Con una sonrisa, todo un mensaje de quien compartió más de dos años de amistad: así, seguramente, izquierdo querría que lo homenajearan.
ASÍ FESTEJO LOZANO SU GOL EN EL MORUMBÍ
El lateral uruguayo marcó el 1-0 para Boca sobre Sao Paulo.
Finalmente, el Xeneize empató 1-1 pero se clasificó a las semifinales de la CONMEBOL #SudamericanaEnDSPORTS.
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Aquella última vez sucedió un 22 de agosto de 2024. Se trató de una revancha de octavos de final de Copa Libertadores frente a San Pablo en la que el amigo de Lozano no había sido titular, pero en la que ingresó para el arranque de la segunda mitad. A los 38 minutos, el 2-0 paulista dejó de importar en uruguayos y brasileños. Fue el momento en el que Izquierdo perdió el control de su cuerpo producto de una crisis cardíaca que lo tumbó en el césped.
Justamente, Leandro Lozano fue el compañero que se dio cuenta de su extraño trastabilleo y llegó a tiempo, al menos, para intentar salvarlo de un fuerte impacto. Sin embargo, Juan Izquierdo fallecería cinco días después. “Lo que intenté fue que no se golpeara la cabeza, pero lamentablemente tampoco fue solución. Fue muy duro, estuve al lado. El partido con Liverpool (el posterior a su partida) fue muy emotivo, es como que volvió todo. En el vestuario, tenía el tablero de frente, levanté la mirada y justo tenía la foto de él. Fue muy chocante, no podía creer lo que estaba pasando y me largué a llorar”, relató tiempo después.
Lo shockeó. Necesitaba alejarse de ese espacio en el que le faltaba algo diariamente, pero -al mismo tiempo- necesitaba fuerzas para seguir. Por eso, si bien su sueño era jugar lejos de su país, desestimó los ofrecimientos inmediatos desde el fútbol turco. “Yo tenía una relación muy buena con él. Si me tocaba salir, iba a estar en otro país solo. Entonces, prioricé estar con mi familia. Con mi hijo, que con cuatro años ya entendía, mi mujer y mis abuelos”, explicó en ese entonces y detalló: “Los primeros días no se podía entrenar, había jugadores que no soportaban el entrenamiento. Fue algo muy delicado”.
Hasta que en 2025 apareció Argentinos, como para no alejarse demasiado de su tierra. Un año y medio después, el salto a Boca. Y con esa camiseta, en su décimo partido, entrar al campo de juego en el que su último recuerdo era el ingreso de una ambulancia que se llevó de urgencia a su amigo y compañero de defensa.
“Dejame mandarle un saludo muy grande a la familia de Juan Izquierdo, porque hoy fue un partido muy especial para mí, acá. Hace dos años perdí a un compañero en esta misma cancha, así que es para ellos”, fue la dedicatoria de Charly, como lo apodan, tras el pasaje boquense a la semifinal de la Sudamericana. “Cuando llegué al vestuario o estando en el micro, les dije a los chicos que fue como vivir un déjà vu. Más allá de que fue hace dos años, es como que pasó ayer. En esta misma cancha, contra este mismo equipo... Un gol especial, obviamente: el beso al cielo fue para Juan”, agregó.
"UN PARTIDO ESPECIAL Y UN GOL ESPECIAL PARA MÍ." Lozano contó que le dedicó el gol que convirtió para Boca ante San Pablo a Juan Izquierdo, jugador uruguayo que falleció luego de sufrir un paro cardíaco jugando con la camiseta de Nacional en el Morumbí en 2024. pic.twitter.com/DY5rOIxtxx
— SportsCenter (@SC_ESPN) September 16, 2026La vida y el fútbol le tenían preparado a Leandro Lozano un capítulo diferente en el Morumbí, uno en el que, esta vez, la sonrisa lo volviera a unir con su amigo Juan Izquierdo.