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Las lesiones de Leandro Paredes y una preocupación que Boca debe resolver en plena definición

Boca jugará la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama sin Leandro Paredes. Y la presencia del capitán también está en duda para el superclásico del 1° de noviembre contra River ...

Las lesiones de Leandro Paredes y una preocupación que Boca debe resolver en plena definición

Boca jugará la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama sin Leandro Paredes. Y la presencia del capitán también está en duda para el superclásico del 1° de noviembre contra River ...

Boca jugará la semifinal de la Copa Sudamericana ante Vasco da Gama sin Leandro Paredes. Y la presencia del capitán también está en duda para el superclásico del 1° de noviembre contra River en la Bombonera. Otra vez, el problema es muscular. Una seguidilla que ya preocupa puertas adentro y que obliga a Rodolfo Arruabarrena a revisar cómo administrar las cargas de un futbolista que casi siempre quiere estar. El volante sufrió un desgarro grado 2 y, en principio, permanecerá al menos tres semanas afuera.

El último episodio fue el viernes pasado, en el empate 2-2 frente a Instituto en el Mario Alberto Kempes. Arrancó en el banco, ingresó al comienzo del segundo tiempo por Milton Delgado y apenas duró 16 minutos en la cancha: sintió un pinchazo en la cara posterior del muslo derecho y pidió el cambio. Es la misma zona que ya le había traído problemas antes del Mundial. No estará este martes en la ida contra el conjunto brasileño ni una semana después, en la revancha, aunque existe la posibilidad de que viaje a Brasil para acompañar al plantel.

Paredes ya había tenido que parar en febrero por un esguince de tobillo derecho, que lo dejó fuera del clásico con Racing y del triunfo 2-0 frente a Gimnasia de Chivilcoy por la Copa Argentina. Pero el verdadero problema de 2026 pasó por las lesiones musculares. En abril sintió una molestia en el isquiotibial derecho durante el superclásico que Boca ganó 1-0 en el Monumental con un gol suyo de penal. Y a fines de mayo volvió a lastimarse en ese mismo sector, justo antes del Mundial.

Aquella lesión condicionó toda su preparación para la Copa del Mundo. No realizó la pretemporada con Boca porque estaba convocado y llegó a Estados Unidos con un desgarro que le impidió trabajar a la par del grupo durante las primeras semanas. No disputó los amistosos, recién sumó minutos frente a Austria y fue titular ante Jordania en el cierre de la fase de grupos.

Después del Mundial casi no tuvo descanso. Cuatro días después de la final contra España fue titular y completó los 90 minutos ante O’Higgins, por la Copa Sudamericana. Luego frenó apenas 48 horas por decisión del cuerpo técnico y retomó los entrenamientos. Desde entonces, cada vez que estuvo disponible, jugó. Y a veces estuvo en cancha sin encontrarse del todo bien.

En agosto pidió el cambio frente a Platense por una inflamación en el isquiotibial izquierdo y se perdió la revancha contra Recoleta por los octavos de final de la Sudamericana y otro clásico ante Racing. En septiembre volvió a sentir dolor en ese punto contra Vélez, por Copa Argentina, y no estuvo frente a Gimnasia de Mendoza. Ahora el problema cambió de pierna, pero subió de gravedad: el desgarro en el isquiotibial derecho lo deja afuera justo cuando Boca entra en la etapa decisiva del año.

Su presencia contra Vasco ya está descartada. El superclásico, no. Entre la lesión y River habrá exactamente tres semanas, el plazo mínimo que se maneja para su recuperación. Paredes intentará llegar, aunque hoy nadie puede garantizarlo.

Más allá de todo lo que pierde Boca sin Paredes, hay un dato que al menos ofrece algo de tranquilidad: en los nueve partidos de 2026 en los que Paredes no estuvo, el equipo consiguió cuatro victorias, cuatro empates y una derrota. La única caída fue en el debut del Clausura ante Deportivo Riestra, cuando descansó después del Mundial. Con él en la cancha, Boca registró 18 triunfos, 11 empates y siete derrotas. La efectividad casi no cambia: 60% con Paredes y 59% sin él.

Los números, sin embargo, cuentan solo una parte. Sin Paredes, Boca pierde mucho más en la cancha que en la tabla.

El reemplazante más frecuente fue Tomás Belmonte, pero el volante se recupera de una rotura de meniscos en la rodilla derecha y no volverá a jugar hasta 2027. Ante Instituto, Arruabarrena se inclinó por Williams Alarcón, que intentó darle prolijidad al medio, pero sin la velocidad de circulación ni la precisión que aporta Paredes, y perdió una pelota peligrosa que casi termina en el 2-3.

La otra posibilidad es Camilo Rey Domenech. Ya reemplazó a Paredes en el 1-1 contra Racing en el Cilindro y también tuvo minutos frente a Lanús y Gimnasia de Mendoza. El fin de semana jugó en Reserva contra Colón para recuperar ritmo después de una molestia. Por características, es el que más se acerca al perfil de Paredes. Además, es un futbolista muy valorado por Arruabarrena y que con su llegada volvió a ganar lugar después de disputar apenas nueve partidos en un año y medio entre los ciclos de Fernando Gago, Miguel Russo y Claudio Ubeda.

También está la chance de cambiar el dibujo. Arruabarrena puede armar el medio con Delgado y Ascacibar, dejar a Carlos Palacios más libre y sostener a Leonel Flores y Sebastián Villa por las puntas, con Miguel Merentiel como referencia. Sería una formación más ofensiva, pensada para un partido en el que Boca buscará sacar una ventaja en la Bombonera antes de viajar a Brasil.

El problema no está tanto en quién entra por Paredes. Está en que Boca vuelve a perderlo cuando más lo necesita.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/deportes/futbol/las-lesiones-de-leandro-paredes-y-una-preocupacion-que-boca-debe-resolver-en-plena-definicion-nid11102026/

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