Las internas del Mundial 2030, a cuatro años: Marruecos se pelea con España por la final
A casi cuatro años del Mundial del Centenario, que se organizará en América del Sur, Europa y África en 2030, España y Marruecos se pelean por el partido final. Si hace unos días el president...
A casi cuatro años del Mundial del Centenario, que se organizará en América del Sur, Europa y África en 2030, España y Marruecos se pelean por el partido final. Si hace unos días el presidente de la Real Federación Española de Fútbol, Rafael Louzán, había dado por hecho que su país tendría el partido decisivo -e incluso se especuló con el estadio Santiago Bernabéu, de Madrid, como sede-, este jueves le respondió el máximo dirigente del fútbol marroquí, Fouzi Lekjaa. “La provincia de Benslimán (en la región de Casablanca) es la que tendrá el honor de organizar la final del Mundial de 2030. (...) El que quiera estar en el próximo gobierno no tiene otra opción que desarrollar la provincia”, dijo en un acto político.
Lekjaa habló en su doble rol: además de ser presidente de la Federación Marroquí es una de las figuras más prominentes del Partido Autenticidad y Modernidad (PAM), de extracción liberal. Integra el actual gobierno magrebí como ministro encargado del presupuesto y fue el responsable de la inyección de millones de dólares en el proyecto de selecciones nacionales. Lekjaa pronunció su discurso durante un encuentro político en las afueras de Rabat, la capital del país, y a pocos días de las elecciones parlamentarias, que se celebrarán el próximo 23 de septiembre.
La mención a la provincia de Benslimán tampoco es casualidad. Allí, en la ciudad de Casablanca, se está construyendo el estadio Hassan II, que promete ser el más amplio del mundo: tendrá capacidad para 115 mil espectadores y la obra estará terminada para fines de 2028. La inversión estimada es de unos 500 millones de dólares.
En su discurso, Lekjaa no sólo aseguró que el flamante coliseo deportivo albergará el partido más importante de todos. También se animó a desear que tanto su país como Francia lleguen a esa instancia decisiva. ¿La razón? “Para que podamos vengarnos”, aseguró. Se refirió a las últimas dos eliminaciones de la selección marroquí en las Copas del Mundo, ambas a manos de les Bleus: en la semifinal de Qatar 2022 y en los cuartos de final de Estados Unidos, México y Canadá 2026.
¿Y España?El último campeón del mundo aún no respondió a las palabras del máximo dirigente del fútbol marroquí. Pero se sabe que su intención es, también, tener el partido decisivo en su territorio (y, para eso, ya se postuló el Santiago Bernabéu). A diferencia de Marruecos, España siempre se mostró más respetuosa con respecto a la determinación final, que tomará la FIFA.
“Con todo el palmarés que tenemos los equipos españoles y las dos grandes selecciones masculina y femenina vamos a acoger esa final del Mundial porque argumentos por España no van a faltar”, dijo hace unos días Louzán, el máximo dirigente del fútbol español. E incluso se preguntó: “¿Dónde se va a jugar si no es en España?“.
¿Y la FIFA?Ajena a esta polémica pese a ser la organizadora de la Copa del Mundo, la FIFA ya aclaró que todas las informaciones relacionadas con la final del torneo de 2030 carecían de veracidad, y que la sede de la final se comunicará “a su debido tiempo”. De hecho, ni siquiera está definida la distribución de los partidos entre las distintas sedes. Es más, el fútbol sudamericano, con el paraguayo Alejandro Domínguez, está haciendo toda la fuerza posible para que el próximo Mundial sea XXXL y pase de 48 a 64 equipos.
Eso implicaría que cada uno de los tres países sudamericanos (Argentina, Uruguay y Paraguay) que albergarán partidos del torneo podrían tener hasta una fase de grupos en su territorio. Si bien el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, aceptó que la propuesta está en estudio, ni el Consejo de la entidad ni el Congreso tomaron alguna determinación al respecto.
Sin embargo, el actual contexto geopolítico del fútbol provee un escenario mucho más sencillo para la final en Marruecos que en España. Hay quienes creen que entregarle el partido decisivo al país africano es la “jugada obvia” de Infantino en estos momentos: de esa forma se congraciaría con Lekjaa, uno de sus aliados históricos -y eterno lobbista suyo en territorio africano- y dejaría de lado a España, un país que pertenece a la díscola UEFA. Muchos países europeos, de hecho, le han retirado su apoyo al presidente de la FIFA de cara a las elecciones del año próximo. Que, paradojas aparte, se celebrarán en marzo próximo en Rabat. La capital de... Marruecos.