La triste y complicada historia de Carla, la exesposa de Lou Ferrigno que murió este año lejos de su familia
Durante décadas, Carla Ferrigno formó parte del paisaje de Hollywood. Actriz, representante artística, autora de libros sobre fitness y compañera inseparable de Lou Ferrigno, el hombre que se c...
Durante décadas, Carla Ferrigno formó parte del paisaje de Hollywood. Actriz, representante artística, autora de libros sobre fitness y compañera inseparable de Lou Ferrigno, el hombre que se convirtió en un ícono de la cultura popular al interpretar a Hulk en la televisión, vivió gran parte de su vida bajo los reflectores.
Sin embargo, cuando falleció en febrero a los 77 años, su muerte pasó prácticamente inadvertida.
No hubo grandes homenajes mediáticos ni una oleada de titulares recordando su trayectoria. La noticia apenas trascendió fuera del círculo íntimo de su familia. Recién ahora, meses después, el propio Lou Ferrigno rompió el silencio para confirmar públicamente el fallecimiento de quien fue su esposa durante más de cuatro décadas.
“Me entristeció profundamente el fallecimiento de Carla”, declaró al Daily Mail. “Compartimos muchos recuerdos entrañables. Siempre la recordaré y la tendré presente en mis oraciones”.
La discreción que rodeó su muerte contrasta con la intensidad de los años que la precedieron.
Porque los últimos capítulos de la vida de Carla estuvieron marcados por una enfermedad devastadora, un divorcio explosivo y una batalla judicial que terminó exponiendo públicamente los conflictos de una familia que durante mucho tiempo había proyectado una imagen de estabilidad.
La historia comenzó a hacerse pública en 2023, cuando Carla presentó una demanda de divorcio contra Ferrigno después de más de cuarenta años de matrimonio.
Para entonces ya había sido diagnosticada con demencia y Alzheimer. Pero lejos de aceptar que su estado de salud invalidara sus decisiones, insistió ante los tribunales en que comprendía perfectamente lo que estaba ocurriendo a su alrededor y que deseaba poner fin a la relación.
Las acusaciones que presentó fueron estremecedoras.
Según los documentos judiciales, Carla sostenía que su marido había restringido durante años su acceso a las finanzas familiares y que la mantenía aislada para impedir que avanzara con la separación. También lo acusó de utilizar su imponente presencia física para intimidarla durante las discusiones y afirmó que él mantenía una relación sentimental con otra mujer.
En una declaración presentada ante la Justicia, aseguró que Lou intentaba presentar su deterioro cognitivo como una incapacidad total para controlar el patrimonio común y tomar decisiones sobre su propia vida.
“No estoy en las mismas condiciones que cuando era más joven”, afirmó entonces. “Pero sé lo que está pasando a mi alrededor. Sé cómo me trata Lou. Sé que quiero divorciarme”, aseguró.
Ferrigno rechazó de plano esa versión de los hechos. El actor sostuvo que la verdadera víctima era Carla y que personas cercanas a ella estaban aprovechándose de su deterioro cognitivo para enfrentarla con su familia. En particular apuntó contra su hija Shanna Ferrigno y contra otros allegados, a quienes acusó de intentar acceder al dinero de su esposa.
La disputa llegó a un nivel tan alto que ambas partes solicitaron distintas medidas judiciales mientras se cruzaban acusaciones de manipulación, abuso emocional y explotación económica.
En un momento, Ferrigno incluso denunció que su hija había intentado retirar medio millón de dólares de las cuentas de Carla aprovechando su vulnerabilidad. Del otro lado, los abogados de la mujer afirmaban que el actor estaba ejecutando un “plan maquiavélico” para mantener el control de una fortuna construida durante décadas.
Mientras los abogados debatían en los tribunales, la salud de Carla continuaba deteriorándose.
Finalmente, el divorcio se concretó antes de su fallecimiento, según confirmó el abogado de Ferrigno. Sin embargo, algunos procedimientos judiciales vinculados a las disputas familiares siguen activos y todavía tienen audiencias pendientes.
La situación deja una imagen amarga para una pareja que durante décadas pareció representar una de las relaciones más sólidas del mundo del espectáculo.
Carla conoció a Ferrigno cuando él todavía construía su carrera en Hollywood después de haberse convertido en una figura destacada del culturismo. Juntos atravesaron los años de fama de El increíble Hulk, criaron tres hijos y compartieron una vida que, desde afuera, parecía estable.
Pero detrás de esa imagen pública, los últimos años estuvieron atravesados por tensiones que terminaron explotando cuando la enfermedad comenzó a avanzar. Quizás por eso resulta especialmente conmovedor el homenaje que sus hijos decidieron realizar tras su muerte.
Lejos de las disputas judiciales, crearon una fundación destinada a generar conciencia sobre el Alzheimer, la enfermedad que marcó los últimos años de su vida.
En la descripción publicada para presentar la iniciativa aparece un retrato muy distinto al de los expedientes y las declaraciones legales. “Era una mujer que encarnaba la fuerza y el glamour, la determinación y la elegancia”, escribieron. Y agregaron: “Entraba en una habitación y se notaba su presencia, no porque exigiera atención, sino porque se desenvolvía con confianza, inteligencia y autenticidad”.