La reforma de una galería que sumó metros y ahora se disfruta todo el año
“El pedido inicial fue reformar la galería que era uno de los espacios que más usaban pero les había quedado chico y poco funcional. La casa tiene alrededor de 40 años de antigüedad y nunca ...
“El pedido inicial fue reformar la galería que era uno de los espacios que más usaban pero les había quedado chico y poco funcional. La casa tiene alrededor de 40 años de antigüedad y nunca le habían hecho grandes modificaciones, entonces querían darle una imagen más actual y moderna”, cuentan Maia Imhoff y Natalia Altieri, arquitectas y socias en Estudio Altieri Imhoff, sobre este proyecto que dio inicio a su firma de arquitectura en 2021.
Ubicada en Los Cedros, San Isidro, el proyecto fue un encargo de los padres de Maia, unos clientes exigentes. “Yo no quería hacer la reforma sola y la llamé a Nati. Nos habíamos hecho amigas en otro trabajo y ya conocía a mi familia, por lo que se dio naturalmente. Fue nuestra primera obra juntas”.
Galería protagonista“El desafío fue llevar la casa a un lenguaje más moderno que dialogue con lo existente. Muchas veces se planteó hacer todo el contrafrente, pero queríamos lograr un híbrido donde se respete la tradición”, contaron las arquitectas.
“La idea de la reforma surgió porque los clientes querían reubicar la parrilla para darle más uso: al estar a la intemperie, cada vez que llovía o hacía mucho calor quedaba inutilizada”, nos contaron. En su nuevo diseño con un frente de chapa continuo que permite cerrarla cuando no está en uso, sumó una bacha y cajones que facilitan el guardado carbón, leña y elementos para preparar el asado.
Una de las primeras decisiones fue rectificar el techo, ampliar el área cubierta de la galería y mover la parrilla hacia uno de los laterales. “Pasó de ser una galería que no se usaba, a ser protagonista de las reuniones con amigos.”
En sincronía con el paisajismo, las arquitectas ganaron tres metros de galería sin resignar espacio de jardín. “La sensación es la opuesta a la que uno pensaría. Los amigos de los clientes estaban impresionados, nos decían ‘¿De dónde salió ese espacio extra?’”, cuentan felices con el resultado.
“Los clientes estuvieron muy presentes en todas las decisiones de diseño, querían actualizar su casa de toda la vida y llevarla a funciones contemporáneas”.
“Los dueños de casa sabían muy bien lo que querían: además de un estilo elegante y sofisticado, priorizaban la funcionalidad". El fogonero, un espacio sin gracia y en desuso, se renovó para encuentros más casuales.
Abrir al verde
En la distribución original, la cocina estaba escondida detrás del family room, dos espacios prácticamente negados al jardín: “antes había una puertita de 90 centímetros con salida a la galería que reemplazamos por un ventanal de hojas corredizas. Queríamos revalorizar el verde del exterior, que se fusione con la casa”.
El estilo contemporáneo de la nueva galería contrasta con los ladrillos a la vista que decidieron mantener. “Eran dos galerías separadas, una daba hacia el family y la otra, hacia el comedor. Lo que hicimos en el nuevo diseño fue unificar toda la planta baja”.
La galería se conecta con el family room a través de una corrediza de más de 2,50 metros que puede abrirse por completo para una conexión fluida con el exterior.
“Nos gusta hacer pocas obras y dedicarles el tiempo que se merecen. Somos muy detallistas y eso nos hace arquitectas para toda la vida: si después de un par de años nuestros clientes tienen algún problema, saben que vamos a estar ahí”, concluyeron.