La pregunta clave para mejorar tus relaciones amorosas, según una psiquiatra de Harvard
Mantener la chispa y profundizar el vínculo en una relación amorosa ...
Mantener la chispa y profundizar el vínculo en una relación amorosa es un desafío constante, e incluso las parejas más compenetradas anhelan mayor conexión y significado. Aunque se compartan muchos intereses, las personas son individuos con historias de vida, perspectivas y lenguajes del amor diferentes. Sin embargo, no es necesario ser un lector de mentes para lograr una comprensión más profunda, según la Dra. Ashwini Nadkarni, profesora asistente de psiquiatría en la Escuela de Medicina de Harvard.
En diálogo con el portal Reader’s Digest, la Dra. Nadkarni reveló que, en su práctica, frecuentemente escucha a pacientes que desean entender mejor a sus parejas. Para ella, la clave reside en una sola pregunta, que puede transformar la dinámica de adivinar lo que el otro necesita en un intercambio de información concreto. Esta pregunta, según la experta, permite “comprender los lenguajes del amor de cada uno”, lo que, a su vez, estrecha la relación. Al momento de dar a conocer cuál era, explicó que las palabras mágicas son “¿Qué te hace sentir más amado/a?”.
La razón por la que esta interpelación resulta tan reveladora es que “ayuda a las parejas a entender sus lenguajes del amor, lo que cada uno necesita para sentirse especial y valorado”, explica la especialista. Formular esta pregunta y, crucialmente, responderla también uno mismo, genera un sentido de comprensión mutua. Además, proporciona información valiosa sobre cuatro dimensiones fundamentales de una relación:
Revela el estilo de apego de tu pareja: todos tienen una forma particular de relacionarse en la intimidad, que se remonta a nuestras primeras conexiones parentales. No es necesario que los estilos de apego sean idénticos, pero comprender el del otro es de gran ayuda. La Dra. Nadkarni detalla que “algunas personas podrían tener un estilo de apego ansioso, donde se sienten un poco más nerviosas o pegajosas”, lo que implicaría la necesidad de una mayor reafirmación. Otros, con un estilo “evitativo-desdeñoso”, valoran la autonomía y requieren más espacio. En contraste, quienes poseen un “apego seguro” comunican directamente sus frustraciones y son más flexibles. En esencia, la pregunta busca dilucidar si la pareja anhela cercanía constante o precisa independencia.Muestra cómo se relacionan según su infancia: las experiencias familiares de la niñez moldean las interacciones adultas. Por ejemplo, si alguien creció en una familia muy afectuosa, las demostraciones físicas pueden ser su lenguaje de amor. Si la cocina compartida era central, la preparación conjunta de alimentos podría ser su forma de sentirse amado. La respuesta a la pregunta ofrecerá pistas sobre lo que les resulta más cómodo y seguro. La disparidad en los estilos familiares no es un problema; lo importante es entender el trasfondo del otro, explica la Dra. Nadkarni.Da una idea de sus estilos de estrés y afrontamiento: si la principal forma en que tu pareja se siente amada es al recibir una taza de té caliente después de un día difícil, esto brinda una clara pauta sobre “qué los hace sentir regulados y cómo se conectan”, señala la experta. Conocer cómo buscan consuelo permite facilitar su bienestar en momentos de dificultad. Si el abrazo es su refugio, el contacto físico se convierte en una herramienta para desestresarse y conectar.Índice de lo que valoran: la respuesta de la pareja es una ventana a sus valores más profundos. “Su respuesta revela cosas como: quiero actos de servicio, quiero presencia emocional, quiero afecto físico”, destaca la psiquiatra. Al escuchar y actuar en consecuencia, se demuestra un profundo interés, “reuniendo información sobre todas esas dimensiones centrales y ayudando a alguien a sentirse realmente visto, valorado y seguro”.Los beneficios de esta curiosidad mutua no se limitan a la comprensión, sino que reducen el estrés y las conjeturas, ya que conocer las preferencias evita malentendidos. “La intimidad proviene de compartir no solo los mejores momentos, sino también los más difíciles, y luego crear una sensación de seguridad en torno a la vulnerabilidad compartida”, afirma la Dra. Nadkarni. También añadió que “una sola conversación puede unir a las personas de una manera que cinco años de citas quizás no logren”.
La especialista enfatiza que “nunca es demasiado pronto ni demasiado tarde” para formular esta pregunta. Depende del nivel de comodidad de cada pareja, pero es recomendable revisitarla periódicamente, ya que las respuestas pueden cambiar con las etapas de la vida, el estrés, las enfermedades o la paternidad. “Incluso después de 25 años juntos, su relación aún puede desarrollar más matices y capas”, concluye.
Además de esta pregunta central, la Dra. Nadkarni sugiere otras dos útiles: “¿Qué te hace sentir psicológicamente seguro/a?”, una variación de la anterior para identificar cómo el compañero puede ofrecer seguridad; y “¿Qué recuerdo nuestro valoras más?”, la cual también revela el lenguaje del amor y fomenta la reflexión positiva.