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La nutricionista Blanca García advierte sobre comprar atún: ‘Huye de las que pongan que es claro, tienen más mercurio’

El debate sobre la presencia de mercurio en el pescado, especialmente en especies de gran tamaño como el ...

La nutricionista Blanca García advierte sobre comprar atún: ‘Huye de las que pongan que es claro, tienen más mercurio’

El debate sobre la presencia de mercurio en el pescado, especialmente en especies de gran tamaño como el ...

El debate sobre la presencia de mercurio en el pescado, especialmente en especies de gran tamaño como el atún o el pez espada, vuelve a tomar relevancia ante el consumo frecuente de conservas, un producto habitual en muchas dietas por su practicidad y aporte proteico.

La preocupación por los metales pesados en el pescado no es reciente. Desde hace años se ha advertido que las especies de mayor tamaño tienden a acumular más mercurio debido a su posición en la cadena trófica.

Por ello, especialistas recomiendan moderar la ingesta de pescados como el atún o el pez espada, especialmente cuando su consumo es elevado y recurrente.

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En el caso del atún en conserva, un alimento frecuente en dietas asociadas al ejercicio físico por su alto contenido en proteínas, los expertos señalan que ingerir 15 o 20 latas a la semana puede resultar excesivo.

Aunque los niveles de mercurio están controlados y supervisados por organismos internacionales como la Organización Mundial de la Salud (OMS), el riesgo radica en la acumulación progresiva del metal en el organismo.

Qué tipo de atún elegir

La nutricionista Blanca García, conocida en redes sociales como @blancanutri, recomendó revisar el etiquetado antes de comprar, según indicó Men’s Health.

Según explicó, “en el supermercado hay que elegir las latas que tengan la denominación de atún y no atún claro, es la especie que menos metales pesados contiene y en ese sentido la más saludable".

En la misma línea, la nutricionista Leticia Zoé (@zoletnutricion) señala que las latas con mayor presencia de mercurio suelen corresponder a productos etiquetados como “atún claro”, procedentes de la especie Thunnus albacares.

En cambio, el Katsuwonus pelamis, conocido como “atún listado”, suele presentar concentraciones menores y aparece identificado simplemente como “atún”. Su recomendación es clara: “comprá ‘atún’ y no ‘atún claro’”.

Aporte nutricional y factores a tener en cuenta

Rocío Maraver, dietista y nutricionista, señaló que el atún en lata puede considerarse un procesado saludable por su perfil nutricional.

Aporta proteínas, vitaminas del grupo B y ácidos grasos omega-3, lo que lo convierte en una opción habitual en preparaciones rápidas y económicas.

Sin embargo, Maraver advirtió que deben tenerse en cuenta dos factores: el mercurio y la sal.

“A medida que avanzamos en la cadena trófica se va acumulando más mercurio. Por eso siempre se recomienda hacer un consumo mayor de pescados azules de pequeño tamaño“, explicó, según indicó Men’s Health.

Además, 100 gramos de atún en conserva —equivalente a aproximadamente una lata y media— aportan alrededor de 1,5 gramos de sal, tanto en su versión al natural como en aceite.

Advertencias médicas sobre el consumo frecuente

El médico Manuel Viso insistió en que el problema no es el consumo ocasional, sino la ingesta casi diaria.

“Tu dieta se resume en abrir una lata de atún y tirar para adelante. Entonces tenemos que hablar, porque aunque parezca sano, comerlo casi a diario no es una buena opción“, afirma.

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Viso explicó que este pescado “acumula mercurio, un metal pesado que tu cuerpo elimina con dificultad”, lo que puede generar efectos progresivos.

Según detalló, “el organismo lo va acumulando, afectando principalmente el sistema nervioso, daño neuronal y estrés oxidativo, produciendo retraso cognitivo, problemas de atención, alteraciones de la memoria, disminución del coeficiente intelectual, alteraciones motoras y hasta alteraciones de lenguaje“.

El especialista subrayó que “todo este daño aún es mayor en niños pequeños y en mujeres embarazadas”, grupos especialmente sensibles a la exposición a metales pesados.

Asimismo, advirtió que puede afectar a neurotransmisores como la serotonina, produciendo alteraciones del humor, ansiedad o depresión.

Pese a ello, Viso no planteó eliminar el atún de la dieta, sino moderar su frecuencia.

"La solución no es dejar de comer atún, pero sí darle vacaciones. ¿Se necesitan alternativas? Sardinas, melva y también el salmón o las nueces, todos ellos muy ricos en Omega 3, el atún buen amigo, pero nunca como pareja estable“, concluyó.

Fuente: https://www.lanacion.com.ar/salud/nutricion/la-nutricionista-blanca-garcia-advierte-sobre-comprar-atun-huye-de-las-que-pongan-que-es-claro-nid24022026/

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