La lógica del racionamiento y la de los mercados
Silvina Aida Batakis, cuando en julio de 2022 fue ministra de Economía de la Nación, en un programa de televisión afirmó que cada dólar vendido en el segmento oficial del mercado de cambios pa...
Silvina Aida Batakis, cuando en julio de 2022 fue ministra de Economía de la Nación, en un programa de televisión afirmó que cada dólar vendido en el segmento oficial del mercado de cambios para financiar gastos en turismo era un dólar menos que se podía dedicar a la compra de insumos importados, comprometiendo la producción y el empleo locales.
Le pegaron con todo, pero le pegaron mal. Porque en aquel momento la compra de dólares en el segmento oficial de cambios estaba racionada. Lo cual quiere decir que para adquirirlos no solamente había que contar con suficientes pesos, sino también figurar en una lista confeccionada por burócratas. En dicho contexto, el conflicto planteado por Batakis era real.
Cuando hoy algún funcionario demanda alimentos y bebidas, ropa, libros o entradas de cine, ¿a quién está dejando hambriento, sediento, desnudo o sin poder ver una película? A nadie, porque –afortunadamente– en la Argentina de 2026 estos mercados no están racionados, lo cual implica que los bienes correspondientes se pueden adquirir con solo tener suficientes pesos.
Aclaración importante. La medialuna que se come el ministro Luis Caputo no la puedo comer yo, pero esto no quiere decir desplazamiento de la demanda. Porque con ese criterio habría que pedirle a los funcionarios que, para hacer patria, no demandaran ningún bien.
Aclarado esto; ¿en qué categoría ubicaría usted a los créditos otorgados por el Banco de la Nación Argentina: en la de los dólares durante la gestión Batakis o en la de mercados como el de la lechuga o las bufandas?
Puedo estar mal informado, pero aquí y ahora el mercado crediticio no está racionado, en el sentido de estar limitado, no solamente por las consideraciones propias de una transacción sujeta a riesgo, sino también por la existencia de cupos.
El test es muy simple. ¿Podría yo haber obtenido un crédito del Banco de la Nación Argentina cuando lo consiguió un funcionario? Me refiero a la tasa de interés que cobra el banco, el plazo, etc. Claramente que el monto depende de la capacidad de pago, que no tiene por qué ser la misma.
Si esto es así, el “escándalo” pertenece al plano de la politización del accionar de un banco público. Si no lo es, que se aclare. Pero que se aclare quiere decir que los elementos de juicio sean presentados de manera profesional y desapasionada, y se actúe en consecuencia.
Fuente: https://www.lanacion.com.ar/economia/la-logica-del-racionamiento-y-la-de-los-mercados-nid08042026/