La Iglesia recibió a la conducción de la CGT y las dos CTA para abordar temas de la agenda social
La profundización de la crisis social y la búsqueda de caminos de diálogo entre los dirigentes sindicales para frenar el impacto de la emergencia sobre los sectores más vulnerables ocuparon la ...
La profundización de la crisis social y la búsqueda de caminos de diálogo entre los dirigentes sindicales para frenar el impacto de la emergencia sobre los sectores más vulnerables ocuparon la agenda de la reunión que el presidente de la Conferencia Episcopal Argentina, monseñor Marcelo Colombo, mantuvo con la conducción de las tres centrales obreras: la CGT, la CTA Autónoma y la CTA de los Trabajadores.
El encuentro, pedido por los dirigentes sindicales, tuvo lugar el lunes en la sede del Episcopado y fue difundido por la CTA Autónoma, que conduce el dirigente Hugo “Cachorro” Godoy. Participaron también Octavio Argüello (CGT), Hugo Yasky y Edgardo Llano (CTA de los Trabajadores) y Ricardo Peidro y Rodolfo Aguiar (CTA Autónoma), entre otros dirigentes.
En las últimas horas, además, el arzobispo Colombo recibió a la conducción de la Unión de Trabajadores de la Economía Popular (UTEP), que encabeza Alejandro Gramajo, con quienes abordó la preocupación por el impacto de la crisis social en los barrios populares.
“La unidad es indispensable para luchar en contra de los cierres de pequeñas y medianas empresas, los topes a las paritarias, la ley de reforma laboral y el intento de destruir las organizaciones sindicales”, planteó Godoy, tras el encuentro de los dirigentes sindicales con la Iglesia.
La audiencia con los dirigentes sindicales se desarrolló días después del inusual encuentro entre los referentes de las dos vertientes de la CTA con el triunvirato de la CGT para articular un plan de lucha contra la gestión de Javier Milei, como publicó LA NACION.
Según informaron los voceros gremiales, el arzobispo Colombo agradeció la presencia de las tres centrales obreras y consideró imprescindible trabajar por la construcción de “un futuro para las próximas generaciones”. Transmitió su preocupación por la “situación alarmante” de la salud mental, con especial preocupación por los jóvenes, y animó a trabajar para que puedan tener una vida digna e imaginar un futuro.
En función de ese camino de unidad, Godoy señaló que “las tres centrales sindicales pusieron en marcha un plan de lucha no solamente organizando la resistencia de los trabajadores, sino articulando con otros sectores de la sociedad”.
Entre los síntomas de la crisis social mencionaron el cierre de 26.000 empresas y fábricas desde fines de 2023, el derrumbe del consumo interno, el aumento de costos, la apertura a las importaciones y las dificultades de competitividad que golpean principalmente a las pymes.
Yasky dijo que “el daño social es muy grande” y planteó que la necesidad de retomar el diálogo con todos los sectores dispuestos a trabajar por el bien de la Argentina es prioritario, porque el gobierno de Javier Milei sigue hablando de la macroeconomía y pareciera que tuviéramos dos países distintos”.
Argüello, uno de los secretarios generales de la CGT, expresó su preocupación por la situación atraviesan las obras sociales sindicales por “al abandono del Estado”.
El mismo lunes, además, la CGT realizó un encuentro en su sede de Azopardo 802 para presentar la reciente encíclica Magnifica humanitas, del papa León XIV, que reflexiona sobre la custodia de la persona humana en los tiempos de la Inteligencia Artificial.
Barrios popularesEl impacto de la crisis social en los barrios populares también fue abordado en la reunión de Colombo con la mesa ejecutiva de la UTEP, encabezada por Gramajo.
Los dirigentes sociales plantearon su preocupación por una situación que graficaron como “una olla a presión”, debido a las dificultades que enfrentan los trabajadores, la creciente presencia del narcotráfico y el incremento del problema de las adicciones y de la salud mental, entre otras problemáticas.
“Mientras el gobierno nos miente diciendo que Argentina está creciendo, en nuestros barrios lo único que crece es el narcotráfico y las adicciones”, fue el planteo de Gramajo.
El dirigente social alertó también sobre el crecimiento de los problemas de salud mental entre los jóvenes y señaló: “La Argentina es una olla a presión, con múltiples problemas que se acumulan en la vida de nuestro Pueblo”.